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Por: GONZALO GONZÁLEZ SANZ
Sociólogo


ESPAÑA EN DATOS

El 31 de octubre de 1978 las Cortes españolas aprueban, en sus respectivas sesiones plenarias de Congreso y Senado, la vigente Constitución, sancionándola Juan Carlos I el 27 de diciembre del mismo año. Previamente, el 6 de diciembre el pueblo español la ratifica mediante referéndum cuando el sí al proyecto constitucional obtiene el 87,9% de las papeletas (10 veces el número de noes); votó el 67,1% del censo electoral (17.873.301 de electores sobre un total de 26.632.180). Santa Cruz de Tenerife es la provincia con mayor porcentaje de aprobación (el 93,1% de los votos a favor y una participación del 56,5%) mientras que las provincias donde el apoyo, a pesar de mayoritario, resulta el menor de toda España son Vizcaya, Álava y Guipúzcoa (71,6%, 71,4% y 63,8% respectivamente). En Lérida y Tarragona, por ejemplo, el sí a la Constitución obtiene el 91,3% y 91,0% de los sufragios, respectivamente, mientras que en Barcelona logra el 90,4% y en Gerona el 89,8%; es decir, en todas las provincias de Cataluña nueve de cada diez catalanes confirma el proyecto constitucional de 1978 (1).

 ¿Qué piensa la sociedad española sobre la Constitución inmediatamente antes de la aprobación de la misma?  (2)

En el mes de junio, el 73,5% de los españoles reconoce que no se siente suficientemente informado acerca de los debates que se producen en las Cortes constituyentes. En julio el grado de información relativo a los debates parlamentarios disminuye ocho puntos respecto del mes anterior y se sitúa en el 45,9%, con una valoración media de los trabajos constitucionales de 5,5 sobre 10 siendo la actuación el PSOE la mejora valorada con un 6,06. En septiembre el índice de información continua en el 45,4%; en diciembre repunta con fuerza y alcanza el 57%, volviendo así al nivel de junio.

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No obstante, en junio el 53,9% afirma encontrarse informado de los debates (el 33,7% prácticamente a diario) frente al 45,1% que no lo está. Por el contrario más de la mitad (el 59,0%) ignora cuál es el principal proyecto en el que están inmersas las Cortes (la elaboración de la Constitución) frente al 30,4% que sí lo conoce.
En relación con la intención de ir a votar o abstenerse en el referéndum, el 51,3% declara en junio que irá a votar con toda seguridad mientras que el 22,1%, sin ser rotundo, dice que probablemente lo hará; la suma de estos porcentajes (73,5%) no coincide con el nivel real de participación (67,1%), seis puntos menor. Respecto del sentido del voto, el 35,8% manifiesta que votará a favor de la Constitución frente al 2,2% que lo hará en contra aunque todavía un 35,0% de los futuros electores no se ha decidido. Las zonas de España donde el porcentaje de apoyo (o intención de voto favorable) es mayor son Aragón y Logroño (el 46,8%), Cataluña y Baleares (el 44,0%), País Vasco y Navarra (el 40,5%) y el área metropolitana de Barcelona (con el 37,0%).
En el mes de septiembre, el 49,2% muestra que irá a votar con toda seguridad mientras que el 20,1% manifiesta que probablemente lo hará (ligeramente menor que en junio en ambos casos). En relación con el sentido del voto, el 32,7% apunta que votará a favor de la Constitución (3 puntos menos que en junio) frente al 2,8% que lo hará en contra aunque un 43,0% de los posibles votantes no ha tomado ninguna postura y se presenta como indeciso.
En la primera semana de diciembre (durante los días previos al referéndum) crece el apoyo a la Constitución en el conjunto de España, alcanzando la intención de voto favorable el 52%. El índice de información permanece estable: el 57% considera que está informado frente al 54% de junio; los cambios de criterio, por tanto, no se pueden atribuir a un mayor o menor conocimiento (subjetivo) de la Constitución y a los debates que conducen a su redacción definitiva.
Según el territorio, por ejemplo, aumenta el propósito de votar sí al texto constitucional en Andalucía (en seis meses pasa del 30% al 60%, aproximadamente), Castilla la Nueva (del 32,4% en junio muda al 61% en diciembre), Cataluña y Baleares (logra en diciembre el 56%, doce puntos más que en junio) y en Barcelona, donde se incrementa el respaldo en 15 puntos (llegando en diciembre al 52%). En Aragón y Logroño votará afirmativamente alrededor del 45% y en el País Vasco desciende bruscamente del 40,5% en junio al 28% en la semana previa al referéndum, donde solamente el 14% de los votantes del PNV es favorable a la Constitución frente al 78% de los votantes del PCE, el 68% del PSOE o el 66% de la UCD; la razón de tan rápida caída reside en que los datos presentados en junio incorporan Navarra y en diciembre solamente País Vasco (Vascongadas en 1978). En este sentido, el grado de aceptación de la Constitución es menor en las localidades de 10.000 a 50.000 habitantes que en el resto de municipios.
Según el sexo, el deseo de aprobar la Carta Magna es mayor en hombres que en mujeres (el 58% frente al 49%, respectivamente); en relación a la edad las diferencias no son significativas: todos los porcentajes se encuentran en la media nacional (52%) siendo algo más bajos entre los españoles de 26 y 45 años (48% y 50% respectivamente).

 

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A pesar de que en julio el 24,5% y en septiembre el 29,9% afirma conocer (o al menos tener una idea) de qué es una Constitución y en diciembre la mitad de los españoles no exterioriza (sabe) su opinión sobre la finalidad de la misma, el fin que atribuyen los españoles a la Constitución es triple: establecer un marco legal, establecer la democracia y fundar las condiciones para que haya libertad, es decir, ley, democracia y libertad, precisamente los valores que, ampliados (justicia, libertad, seguridad, bien común, igualdad, pluralismo político) recoge la Constitución en su preámbulo y artículo 5.

¿Cuál es el sostén que hoy ha brinda la opinión pública a la Constitución?

El 47,3% de los ciudadanos se halla hoy (3) muy satisfecho o bastante satisfecho (el 7,4% muy y el 39,9% bastante) con la manera en que nos han ido las cosas con esta Constitución. No obstante, el 69,6% cree que en estos momentos sería necesario reformarla o modificarla, hacer cambios; de éstos, el 49,3% juzga que la enmienda constitucional ha de ser importante, incluso el 14% sostiene que ha de ser casi total. El objetivo y las materias de la reforma habrían de consistir, sobre todo, en coordinar mejor las competencias en educación y sanidad (32,4%), incrementar la transparencia y el control de la actividad política (28,9%), mejorar la protección de los derechos sociales (22,7%), garantizar una mayor igualdad de las mujeres y regular las competencias de las Comunidades Autónomas (19,3% en ambos casos), proteger en mayor medida los derechos y libertades de los ciudadanos (17,2%), modificar el sistema electoral (16,7%) y la sucesión de la Corona (12,6%).
Cuarenta años después de aprobarse la Constitución y siendo explícita la necesidad de su actualización, la gran mayoría de los españoles (el 67,3%) estima que la forma en que se llevó a cabo la transición a la democracia en España constituye un motivo de orgullo para todos. Ahora bien, la mayoría de la sociedad española (el 54,8%) en la actualidad se encuentra poco o nada satisfecha con la calidad de la democracia en nuestro país frente al 44,6% que sí lo está. En este punto ¿habría de encenderse un piloto rojo de alarma? No, simplemente preocupación sana y afán de mejora pues al hablar sobre los distintos regímenes políticos la democracia es preferida a cualquier otra forma de gobierno por el 85,8% de los españoles, siete puntos más que hace una década (en 2009 este porcentaje es el 78,8%).

(1) BOE núm. 305, de 22 de diciembre de 1978.
(2) CIS, Estudios 1158, 1159, 1163 y 1176 de junio, julio, septiembre y diciembre (días previos al referéndum) de 1978, respectivamente.
(3) CIS barómetro de septiembre de 2018

Palabras clave: Constitución, Reforma, Democracia.
Keywords: Constitution, Reform, Democracy.

Resumen

El 47,3% de los ciudadanos se halla satisfecho con la manera en que nos han ido las cosas con esta Constitución. No obstante, la mayoría cree que en estos momentos sería necesario reformarla o modificarla, hacer cambios. Cuarenta años después de aprobarse la Constitución y siendo explícita la necesidad de su actualización, la gran mayoría estima que la forma en que se llevó a cabo la transición a la democracia en España constituye un motivo de orgullo para todos. Además, la democracia es preferida a cualquier otra forma de gobierno por el 85,8% de los españoles.

Abstract

47.3% of citizens are satisfied with the way things have gone with this constitution. However, most believe that at this time it would be necessary reform it or modify it, make changes. Forty years after the Constitution was adopted and the need for its updating was explicit, the great majority believed that the way in which the transition to democracy in Spain was carried out was a source of pride for all. Moreover, democracy is preferred to any other form of government by 85.8% of the Spanish citizens.