El Notario del Siglo XXI - Revista 41

J. EMESA (+) y A. SPEI

XIV - Las fotografías

Las inocentadas requieren un estado de ánimo colectivo, propicio a aceptar cualquier reforma o iniciativa que produzca la satisfacción de una necesidad sentida, aunque no sea acuciante. Esto sucedía con la apetencia de un selecto grupo de Notarios que, ya jubilados afortunadamente, estimaban una falta de paralelismo entre su anónima existencia y la de aquellos en activo, que veían sus fotografías en las guías de nuestro Colegio, en las que aparecían, incluso en color las imágenes de los afortunados. Así las cosas, urdimos, ante el anuncio de una inminente aparición de la guía del año 2010, que nos ofrecía la particularidad de que el equilibrio fotogénico se normalizara, la siguiente nota que enviamos a nuestra clientela:
"Estimado compañero: Tengo la satisfacción de comunicarte que esta Junta  Directiva ha acordado por unanimidad acoger la sugerencia de varios jubilados para que sus fotografías aparezcan en la nueva Guía del Colegio en su inminente edición, tal y como en ella figuraran las de los colegiados en activo. A tal fin, te agradeceremos que, a ser posible, antes del 15 de Enero de 2010 nos envíes una fotografía tuya tamaño carnet, preferentemente en color. Esta fotografía puede ser actual o de cuando estabas ejerciente, incluso la de la toma de posesión, ya que estas tienen una mayor fuerza evocadora. En espera de tus noticias, con un afectuoso saludo, recibe mis mejores deseos de felicidad para este próximo año".
Un querido amigo y asiduo colaborador de esta revista fue el primero que picó dando las oportunas instrucciones para que se atendiera el ruego del Decanato y se mandara una foto cualquiera "de esas varias que hay por ahí", lo que inmediatamente fue cumplido. Hubo un caro y antiguo compañero que el último día del plazo establecido, apareció sudoroso por el Colegio, preguntando si aún estaba a tiempo, lo que nos lo aseguró una de nuestras eficientes empleadas del Colegio que nos agregó "con lo que estaba cayendo" ya que llovía copiosamente para la felicidad de nuestros agricultores. Otro educado y querido colega nos confirmó que cayó en el ardid "por vanidad" pues estuvo revolviendo en sus fotografías buscando una en la que más joven, conservara un apreciable parecido con su aspecto actual, nos imaginamos que antes de que se notaran "los agravios de los años", como ya recordaba José Luis Borges, al tiempo que aportaba otra foto de su compañero de trabajo, también de nuestra mejor amistad. Otro estimado amigo, en el que no se observan los achaques de los años, nos mandó, tras inicialmente creérselo, una fotografía ¡de su nieto! que, según él, se parecía bastante a la suya de su ya distante juventud.
Curiosamente, llegaron cartas adjuntando las solicitadas fotografías, de compañeros que no habían recibido la noticia, que, como ya se dijo, no se mandaba a todos los integrantes del venerable cuerpo de veteranos, también amigos, sino a un reducido grupo de colegas, que seguramente le comentaron en sus reuniones y a los que parecía bien la decisión de nuestra Junta Directiva que recogía esa especie de tendencia hacia a inmortalidad, algo así como una estatua gráfica, ya que, como decía Manolito Kant, "¿qué recuerdo queda de los hombres sino unas horas de trabajo para el marmolista? ... el caso es que ya ni sabemos que fue de aquellas fotos.
En fin, nosotros nos consideramos satisfechos de agitar un poco estos siempre gratos momentos si consideramos que los recuerdos son el único paraíso del que jamás podremos ser expulsados.
Esta inocentada estaba en nuestra imaginación para enviarla hace unos años, en 2008, sin que pudiéramos mandarla por el sorpresivo fallecimiento de nuestro querido y añorado Pepe Madridejos (q.e.p.d.) el 13 de Marzo del mismo año, por lo que en esta ocasión se da a conocer como in memoriam, al recordado amigo, siempre presente en nuestras añoranzas.