El Notario del Siglo XXI - Revista 5

MÉNDEZ, LOS REGISTRADORES, EL "BLANQUEO" Y EL MONOPOLIO

Fernando Méndez, ex Decano de los registradores, declaró en ABC el pasado diciembre que el Registro de Málaga había detectado y notificado, en los últimos cinco años, 2.000 posibles “blanqueos” –¡2.000! y luego se hacen tantas películas de las islas del Caribe–…..,lo que si fuera cierto,  habida cuenta de que  la operación Ballena Blanca surgió por una comunicación de la policía francesa,  dejaría a la  policía española en un ridículo que sin duda alguna no merece…. ¿Tan mala es que no encontró nada en esas 2.000 denuncias?  ¿Si tan diligente es la actuación registral a qué viene ese empeño de directivas y leyes en obtener colaboración de abogados y notarios?
Pero si el hecho es sorprendente, más lo es  la argumentación…Tan  inusitado celo y perspicacia de los registradores se basa, dice Méndez,  en  sus “competencias territoriales independientes”, es decir en sus queridas exclusivas que,  aparte otras ventajas,  purifican al parecer a los registradores de todo mal…Ninguna implicación podrían tener nunca  los registradores, instruye Méndez a la opinión pública, debido a sus “competencias territoriales” (es decir, por actuar en exclusivas o monopolios) que al parecer los inmunizan. ¿Quiere significar Fernando Méndez que el monopolio es el antídoto contra la tentación de delinquir? ¿Es una variante, ciertamente original, de la idea de que los ricos no roban ni delinquen?
Como en la vieja anécdota: mejor no me defiendas, han pensado muchos de sus compañeros. Queda el ex decano Méndez con más tiempo que dedicar al descubrimiento y denuncia de nuevos miles casos de posibles “blanqueos” y a demostrar esa correlación necesaria entre monopolio y perfección, caso de los  registradores,   y naturalmente la inversa competencia y corrupción,  caso de abogados y notarios…etc.

NOTARIOS POLÍGLOTAS

Primero fue el Estatut que hace obligatorio conocer catalán, luego el valenciano que premia al que sepa valençiá… Ahora  el BNG se ha sumado a la carrera y  exigirá  que todos,  incluidos según informa LA VOZ DE GALICIA, “jueces, notarios y el propio delegado del Gobierno”, conozcan  el galego para desempeñar cualquier puesto de la función pública, autonómica y estatal. Si todos parecen de acuerdo en defender la unidad de mercado, y es de sentido común que ello requiere, como han subrayado las agrupaciones notariales, la unidad de instrumento y de cuerpo, habrá que concluir que se avecina una nueva caracterización profesional del notario, que si quiere mantener su naturaleza cosmopolita y ecuménica,  deberá saber expresarse profesionalmente en catalán, en galego, en euskara, en valençiá.., y a saber en qué otras lenguas, por lo que habrá que añadir a sus conocimientos jurídicas los estudios de un consumado políglota…Salvo que prefiera  convertirse en notario lugareño….
Esto de los idiomas es, al mismo tiempo, respetable y complejo. Conocer idiomas es enriquecedor, pero también se puede ser analfabeto o lego en/con  seis idiomas. Habida cuenta de que en contra de  la demostrada falsedad del refrán “el saber no ocupa lugar” esperemos que el estudio de las lenguas no se haga a costa de un menor estudio o conocimiento del derecho que esto sí que es imprescindible para notariar…

OPOSICIONES

Al margen de las expectativas de los opositores, que confiaban en que se seguiría la secuencia de los últimos lustros, contra todo pronóstico –salvo en Barcelona, donde ya se había anunciado-- las próximas oposiciones a notarías se celebrarán en Valladolid.
Es la primera vez que las oposiciones se convocan sin que haya habido opinión previa   del Consejo General del Notariado.

CÓDIGOS DE BARRAS

El Notariado siempre ha sido blanco de toda suerte de estereotipos. El último –debido a la más intensiva carga que vieron los siglos por parte de los corifeos y amanuenses de los registradores– consiste en convertir al notario en un simple magnetofón sin capacidad para emitir juicios.
¿Cabe ir más lejos? Cabe. Es cierto que vivimos tiempos de innovación, pero nunca habíamos oído la comparación del notario con un código de barras. Pues ha llegado la hora. Leemos en la Prensa que un informático gallego ha inventado un código de barras para que los contratos no se puedan falsificar. Y claro, lo ha denominado, sin pararse en barras, “notario electrónico”. Las previsiones del reportero que da la noticia en EL FARO DE VIGO son que este innovador código de barras mandará al paro a los notarios tradicionales...

UNA HERENCIA DE DATOS REGISTRALES

En la hermosa ciudad de Quito (Perú) se ha producido un curioso ejemplo extremo del modelo de Estado patrimonialista, a través de la confusión de los intereses públicos y los privados, naturalmente en beneficio de estos últimos. Y se ha producido en un registro de la propiedad. El asunto, divulgado por un periódico latinoamericano, oscila entre el humor y el pánico.
Sucede que la ingente cantidad de información –por su propia naturaleza, pública– confiada a ese registro se encuentra en una inimaginable situación de secuestro privado. Y es que el programa informático con el que se gestionaban los datos había sido registrado por el registrador como de propiedad privada suya, con la consecuencia natural de que al fallecimiento del titular del registro,  despropósito sobre despropósito, los datos gestionados por dicho programa, esto es, la información registral, se ha incluido en su testamentaria como un  “bien hereditario” más.
En tan singular suceso, hasta las soluciones planteadas son curiosas: se ha reivindicado que se declare de utilidad pública el procedimiento informático utilizado para la gestión de tales datos, para evitar nuevamente situaciones como la relatada. Nunca viene mal tomar  precauciones para evitar que las técnicas informáticas de los servicios públicos puedan seguir semejantes derroteros…