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ENSXXI Nº 15
SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2007

Una entrevista de José Manuel García Collantes

Se celebra este año en Madrid, en la primera semana de octubre, el 25º Congreso Internacional del Notariado, promovido por la Unión Internacional del Notariado. Tú has sido uno de los principales exponentes del notariado español en el ámbito internacional y más en concreto en el ámbito de la Unión Internacional del Notariado Latino (UINL). ¿En qué época y qué cargos desempeñaste en la Unión?

En la reunión de la Comisión de Asuntos Europeos que se celebró en Grenoble (Francia) el inolvidable D. Ramón Faus Esteve, que era el delegado español, me convenció para que le sustituyera pues estaba cansado. El vino conmigo, me presentó al Presidente de la Comisión Mc Thorens y a todos sus miembros y se quedó conmigo hasta la conclusión de los trabajos. Congeniamos muy bien el Presidente y yo, y me nombró miembro del pequeño Comité Directivo hasta que llegué a la Presidencia. En el 2° Congreso Internacional de la U.I.N.I., en Buenos Aires, me nombraron Consejero Ejecutivo encargado de los Asuntos Europeos.

¿Cómo era la UINL en tu época? ¿Qué miembros tenía? ¿Cuáles eran los notariados más destacados?

Mucho más pequeña que ahora, pero más íntima no recuerdo el número de miembros. La U.I.N.L. fue la idea de dos genios: el argentino Negri, al que no llegué a conocer y el español Rafael Núñez Lagos, que tenía el Notariado en la cabeza y la Unión en el corazón y al que adoraban todos los notariados americanos. En principio abarcaba desde México hasta el Cabo de Hornos y España; luego se sumaron Brasil y Portugal y en fase posterior la Europa continental hasta el Telón de Acero y exceptuando los países nórdicos. Los Notarios mas destacados eran Argentina y México en América y España, Francia e Italia en Europa.

¿Cuál era el ambiente existente entre los notariados miembros? ¿Crees que había una actuación conjunta y uniforme de todos los países en beneficio del notariado internacional o, por el contrario,  cada notariado buscaba preferentemente atender a sus propios intereses?

El ambiente era cordial, dependiendo también de la proximidad geográfica que facilitaba más frecuentes encuentros; y en el caso de América era entrañable; por razones históricas éramos la Madre Patria, sobre todo para Argentina, Perú, México, Uruguay y Colombia,...
La actuación era conjunta, pero no uniforme, en beneficio del Notariado Internacional, procurando naturalmente, los notariados miembros tratar a su amparo de resolver sus problemas.

La U.I.N.L. fue la idea de dos genios: el argentino Negri, al que no llegué a conocer y el español Rafael Núñez Lagos, que tenía el Notariado en la cabeza y la Unión en el corazón y al que adoraban todos los notariados americanos

¿Cuáles eran los problemas que, a nivel internacional, tenía la UINL en tu época?

No he tenido conocimiento de que la U.I.N.L. tuviera problemas en la Comunidad Internacional o con sus organismos. Por el contrario, lo que si que me consta fue su actuación en apoyo de algunos de sus miembros, ante autoridades de su país. Cuando se inicio un proyecto para funcionarizar el Notariado Español la UINL y todos los Notariados miembros, se volcaron a nuestro favor y el proyecto abortó. Para conseguir que el Notariado Portugués recuperase su independencia del funcionariado, se reunió en Lisboa el Presidente de la UINL, Consejeros Permanentes, los Presidentes de las Comisiones de Asuntos Americanos y Europeos y muchos representantes de los Notariados de ambos continentes. Pese a las buenas palabras del Ministerio competente, no logramos nuestro propósito.

Tú fuiste presidente de la Comisión de Asuntos Europeos, probablemente la más importante de la Unión. ¿Cuáles fueron los asuntos y los temas de estudio que se trataron bajo tu presidencia? ¿Qué notarios españoles colaboraron contigo en la Comisión?

La Comisión en sus sesiones plenarias, estudió múltiples temas de interés para el Notariado, a propuesta de las diversas delegaciones nacionales y aceptadas por la mayoría. Previamente a cada Plenario, nos reuníamos en París el Comité Directivo para preparar a fondo el Orden del Día y cada uno de sus puntos. El volumen de trabajo de la Comisión, bajo mi Presidencia, como en el caso de los que me precedieron en el cargo, fue enorme y no puedo recordar después de tanto tiempo temas concretos.
Archive temas y trabajos que después de jubilarme remití a la entonces Junta de Decanos, concretamente a José Luis, el secretario Administrativo, ya jubilado (que era una joya), por si podía considerarse de utilidad. En cuanto a los notarios españoles que trabajaron brillantemente en la Comisión, he de destacar a Manolo Cámara, José Luis Martínez Gil, José María de Prada, Ángel Martínez Sarrión, Paco Manrique, Julián Rubio, Vicente Simó, y otro cuyos nombres no logro recordar".

Tras haber conocido los regímenes notariales de los principales países de Europa y del mundo, en los que el notariado latino está presente ¿cuál es el que más impresión te causó?

A un notario español era difícil que le pudiera impresionar otro notariado miembro de la Unión, como tal Notariado. Sí me impresiono por su identificación con la Unión que la llevaban en la sangre, un numeroso grupo Argentino, encabezado por Raúl Moneta, Jorge Bollini, Bautista. Pondé...

A un notario español era difícil que le pudiera impresionar otro notariado miembro de la Unión, como tal Notariado

Suponemos que la experiencia internacional ha sido enriquecedora para ti  y para todo el notariado español ¿Qué ventajas crees que obtenemos de nuestra presencia en los foros notariales internacionales?

Sin duda alguna la experiencia internacional enriqueció al Notariado español, que a su vez, ha aportado un caudal imponente, Y naturalmente a mí. Solo el haber conocido, tratado y colaborado modestamente, hasta llegar a una amistad entrañable, con ese genio del Notariado, que es Juan Vallet, es algo impagable. Por su sabiduría jurídica y general, su sencillez, su disponibilidad y su consagración total al estudio, al trabajo y a la promoción de nuevas actividades, sin olvidar la vida familiar, es una lección  permanente para todos los que lo tratan.
Además he encontrado amigos en Notariados desde Grecia a Quebec y de todos he aprendido algo.
En cuanto a las ventajas de nuestra presencia en los foros internacionales, la primera y principal es mantener al más alto nivel a nuestro Notariado, por sus importantes aportaciones científicas.

En el próximo número de EL NOTARIO DEL SIGLO XXI se publicará una semblanza del ilustre notario aquí entrevistado, escrita por su compañero Ángel Martínez Sarrión.