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ENSXXI Nº 16
NOVIEMBRE - DICIEMBRE 2007

Pequeña crónica de tres días intensos

Madrid, Redacción.-
El miércoles 3 de octubre, en Madrid, con asistencia de más de dos mil  doscientos congresistas venidos de más de setenta países de todo el mundo, tuvo lugar, en el auditorio del palacio de congresos del Campo de las Naciones, el acto de apertura del 25º Congreso Internacional del Notariado.
A las doce treinta comenzaba la solemne sesión, bajo la presidencia de sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, Don Felipe de Borbón y Doña Leticia Ortiz, acompañados por la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, el presidente de Honor de la UINL, Juan Vallet de Goytisolo, el presidente de la UINL, Giancarlo Laurini, el presidente del Consejo General del Notariado Español, José Marqueño y el presidente del Congreso, José Manuel García Collantes.
Este último  dio la bienvenida a todos los participantes, en nombre del Comité organizador y señaló los objetivos fundamentales a los que este congreso pretendía dedicarse. Tras él fueron tomando la palabra el resto de los miembros de la mesa, que glosaron la figura del notario en las distintas facetas: control de legalidad, colaboración con la Administración, nuevas tecnologías, contribución al desarrollo... Especialmente remarcable fue la intervención del Príncipe, que puso un énfasis especial en resaltar la contribución del notario a la seguridad jurídica en un mundo caracterizado por la integración regional y la globalización.
Tras el acto, se sirvió una copa de vino español en el gran vestíbulo del auditorio, momento en el cual los Príncipes tuvieron ocasión de conversar informalmente con los distintos delegados que, en gran número, se acercaron a ellos. Los Príncipes derrocharon simpatía y buenas dosis de paciencia en algunos momentos a causa del aluvión de fotografías que les fueron solicitadas.
La delegación más numerosa, dejando al margen a la española, fue la italiana, con cerca de 240 delegados. Los italianos fueron seguidos, en número de delegados, por mejicanos, polacos y rusos, todas ellos con casi 150 delegados. Fue también muy numerosa la delegación de Rumanía, y  en proporción al número de notarios que hay en el país, es de destacar la presencia de 39 notarios de Croacia, aunque en este último aspecto, lo más sobresaliente y digno de admirar y agradecer fue la presencia de 35 notarios de Lituania, pues ello suponía que casi la mitad de los notarios de esta pequeña república báltica habían acudido a la cita de Madrid.  Como curiosidades, anotemos también la presencia de notarios de Azerbaiyán, Irán, Corea, Kazajistán, Islas Mauricio, Suecia y Jamaica. También más de cincuenta notarios africanos, destacando cinco de Mali. Se hizo pues realidad el tema central del congreso. “El Notariado: institución mundial”
El tema de estudio del primer día de congreso se titulaba “El documento notarial como instrumento de desarrollo en la sociedad” y su coordinación internacional había sido confiada al notario español Salvador Torres Escamez. A su vez, la ponencia española para este tema fue desarrollada por el notario de Castellón de la Plana, Ernesto Tarragón Albella Los debates fueron animados, salpicados por numerosísimas intervenciones (no olvidemos además que la organización había hecho el esfuerzo de proporcionar traducción simultánea al inglés, francés, alemán, italiano y polaco. El idioma ruso y el lituano también estuvieron presentes en algunas partes del congreso).
La jornada terminó con un “coctel” de bienvenida servido en la espectacular sala polivalente del palacio de congresos de Madrid.
El jueves 4 de octubre estuvo dedicado al estudio del segundo tema del congreso: “La actividad notarial en los medios rurales y urbanos”. La coordinación internacional había correspondido a la escribana argentina Carmen Silvia Elena Macri, siendo ponente español el notario de Gerona Enric Brancós Núñez. También en esta ocasión, la sala de reuniones estuvo en todo momento llena de delegados que siguieron y participaron en los debates con intensidad.
A destacar la presentación que se hizo en este día ante todos los delegados de la fundación luxemburguesa IRENE, que corrió a cargo de Michael Becker, notario de Dresde y Jerome Chevrier, notario de París.  IRENE es una fundación del notariado europeo,  constituída conforme a la legislación de Luxemburgo y que organiza seminarios sobre cuestiones de importancia práctica notarial y que edita publicaciones. La última ha sido un Manual de Justicia Preventiva Europea, realizada por el notario y registrador español Alfonso Rentería, obra monumental en la que se recogen los sistemas notariales, los regímenes económico-matrimoniales y sucesorios europeos y los regímenes registrales de todos los países de Europa y que fue objeto de numerosos comentarios durante el congreso. Obras como ésta merecen el reconocimiento y la admiración de todos hacia su autor, que estuvo presente en el congreso y que recibió numerosos elogios por su trabajo.
Como merece también un reconocimiento la Fundación Matritense del Notariado, del Colegio Notarial de Madrid, que alquiló una sala, la Ámsterdam, desde donde se distribuyeron gratuitamente los libros de los fondos bibliográficos editados por ella y por la Academia Matritense, así como ejemplares de esta revista “El Notario del Siglo XXI”, especialmente el número anterior que contenía un reportaje sobre el congreso. Solamente de este último número se distribuyeron más de mil ejemplares durante el congreso.
La noche nos deparó el fascinante espectáculo de la compañía de danza de Aída Gómez, una de las mejores de entre las magníficas agrupaciones de danza que existen ahora mismo en España. El ballet elegido por la bailarina y coreógrafa madrileña fue “Carmen”, con coreografía de la propia Aída Gómez y musica de guitarra de José Antonio Rodríguez y, naturalmente, de Bizet. Se trató de un ballet en el que se mezclaban elementos de danza clásica española con flamenco, para terminar todo con una “zambra” que levantó a los asistentes de sus asientos.
¡Y llegó el final! El viernes cinco de octubre comenzó con el denominado “foro internacional”. Se trató de una mesa redonda en la que participaron personalidades ajenas al notariado, para examinar desde fuera de la óptica notarial, los temas que habían sido objeto de discusión en las sesiones de los días anteriores. Así, bajo la rúbrica genérica de “La persona: su libertad y seguridad” intervinieron el economista polaco Witold Orlowski, el jurista italiano Francesco Lucarelli, profesor en Nápoles, el jesuita español Martin Iriberri, especialista en inmigración y el holandés Hans Van Loon, secretario general de la Conferencia de La Haya.
A continuación tuvo lugar la presentación de la Fundación Aequitas, con un foro que resaltó la labor social que el notario puede realizar. Dentro de este acto se tuvo un recuerdo muy especial para el notario español Juan Francisco Delgado de Miguel, fallecido prematuramente en Berlín el 20 de enero de este año y que tan amplia actividad internacional tuvo en su fructífera vida.
Tras el almuerzo, lectura de conclusiones por parte de los coordinadores internacionales y entrega del premio Andre Ducret a la mejor ponencia presentada en el congreso anterior, celebrado en Méjico en el año 2004, premio que recayó en la ponencia presentada por el notariado francés y que fue entregado por Juan Ignacio Gomeza Villa, presidente de la Comisión de Temas y Congresos, comisión encargada de hacer la selección.
Y finalmente, acto de clausura. Con igual solemnidad que en la apertura se constituyó la mesa compuesta por la Presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas; el Secretario de Estado de Justicia, Julio Pérez; el presidente saliente de la UINL, Giancarlo Laurini; el presidente entrante, el argentino Eduardo Gallino; el Presidente del Consejo General del Notariado, José Marqueño; y el Presidente del congreso, José Manuel García Collantes.
Todos ellos tomaron la palabra para destacar los logros del congreso, dar las gracias y formalizar las despedidas. También fueron entregados los títulos de la Orden del Mérito de la UINL a notarios destacados y se realizó la invitación a todos para participar en el próximo congreso internacional de la UINL a celebrar en el año 2010 en Marruecos.
La cena de gala de clausura fue celebrada esa misma noche en “La Alquería”, en San José de Valderas.
Y el siguiente día, sábado 6 de octubre, jornada completamente festiva y con tiempo excelente y soleado, hubo excursión a San Lorenzo de El Escorial, con visita al monasterio y comida campestre bajo una espléndida carpa. La elección de El Escorial tiene un recuerdo del pasado, pues fue el lugar de la excursión del congreso de Madrid de 1950 y además, la silueta del monasterio ha estado presente en el logotipo de nuestro congreso.