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ENSXXI Nº 24
MARZO - ABRIL 2009

PABLO Y ANTONIO DE LA ESPERANZA RODRÍGUEZ
Notarios de Madrid

Nuestro padre, Antonio de la Esperanza Martínez-Radío nació en Oviedo, el 21 de Marzo de 1923, cursó sus estudios de Bachillerato en el colegio "La Unión" de Peñafiel.
Se licenció en Derecho en la Universidad de Oviedo a los 20 años. Ingresó en Notarias en el Colegio de La Coruña. Ocupó las plazas de La Guardia (Pontevedra), Caldas de Reyes, Sonseca, Salas, El Ferrol, tras oposiciones restringidas y Madrid, donde se jubiló en 1993, cesando el 30 de Abril del mismo año.
Durante su vida profesional ha sido Censor en las Juntas Directivas de Oviedo y La Coruña, ha hecho los Cursos del Doctorado en la Universidad de Santiago de Compostela, ha sido Subdelegado de la Junta Directiva de Madrid,  Archivero de Protocolos de Caldas de Reyes,  Ferrol y Madrid, hasta su jubilación. Fundador y primer secretario de la Patronal de Notarios, Miembro del tribunal de empleados de Notarías en Oviedo, Miembro del Tribunal de Oposiciones restringidas entre Notarios.
Fue Miembro de las Comisiones Internacionales del Notariado desde 1980, inicialmente en la Sección del Mercado Común, vicepresidente de la Oficina Notarial Permanente de Intercambio Internacional (O.N.P.I.), con sede en Buenos Aires, cargo en el que continuó hasta meses después de su jubilación, con asistencia y presentación de informes en todas las reuniones de la Comisión de Asuntos de la Unión Europea (C.A.U.E) y en la Comisión de Asuntos Europa y el Mediterráneo (C.A.E.M.).
Representó al notariado español en los Congresos de Taormina (Sicilia), México, Paris y Florencia. Ha presentado cuatro ponencias en Congresos Internacionales de Buenos Aires (galardonada con el premio Negri colectivo), París, Lima y Florencia y representado a España en Congresos de la U.I.N.L. y en los de Derecho Fiscal de Taormina (Sicilia), Derecho Registral en México, de Juristas Hispanoamericanos de Varadero (Cuba) y del Cono Sur en Quito (Ecuador).
Ha dictado conferencias en diversos foros nacionales y en la Universidad de Anahuac (México) y Colegio de Abogados de San Juan de Puerto Rico

"Como dijo su maestro, Don José González Palomino, Antonio de la Esperanza es, como Notario, una persona muy seria, y, por tanto, de buen humor. De un buen humor innato y natural, de un buen humor discreto pero contagioso"

Ha dado clases prácticas de Derecho Mercantil en las Universidades de Oviedo y Autónoma de Madrid en la Cátedra del Prof. D. Aurelio Menéndez Menéndez. Fue preparador de oposiciones prácticamente desde su ingreso en Notarías. Formó parte del primer grupo de Notarios fundadores de la Academia de Madrid en la que fue preparador desde su fundación hasta la actualidad con redacción de temas para las oposiciones de ingreso. Preparador y redactor de temas para las oposiciones restringidas.
A su jubilación fue nombrado Notario Honorario.
Asimismo es Académico correspondiente de la Academia Asturiana de Jurisprudencia, de Oviedo y  Académico correspondiente de la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia de Madrid, de la que es vocal de la Sección 4°, Derecho Civil.
Ha publicado más de 30 artículos en materias jurídicas.
Tradujo los libros “Los bienes”, de B. Biondi, “El pago al tercero”, de P.Schlesinger y “La nulidad parcial del negocio jurídico” de G. Criscuoli y ha puesto al día el “Compendio de Derecho Sucesorio” de Manuel de la Cámara y aporta comentarios y jurisprudencia al Código Civil y a la Legislación Hipotecaria de COLEX.
En la actualidad presta su colaboración semanal en el Servicio de Atención al Usuario en el Colegio Notarial de Madrid, es Profesor de la U.N.E.D. de Derecho de Contratos y actualmente de Derecho de Sucesiones en las clases de práctica jurídica para graduados, sigue preparando dictámenes en la academia de Columela, participa en los comentarios del Código Civil y de la Legislación hipotecaria de COLEX, y es Vicepresidente del Patronato de la Fundación Cultural de la Milicia Universitaria.
Pero, a pesar de todos sus méritos intelectuales, lo que realmente define a nuestro padre es que es un hombre bueno que permanentemente está de buen humor, quizá, porque tiene la conciencia tranquila. Su calidad como jurista se ve eclipsada por su calificación como persona.
Papá además, y como se ha visto, es un hombre inteligente. De una inteligencia fértil, activa y a disposición de los demás.
Las dos cualidades anteriores combinadas hacen que sea, como consecuencia, un hombre útil.

"Es un hombre dispuesto y activo, lo que provoca que sea objetivo de todo tipo de favores y peticiones"

Y como dijo su maestro, Don José González Palomino, es, como Notario, una persona muy seria, y, por tanto, de buen humor. De muy buen humor. De un buen humor innato y natural, de un buen humor discreto pero contagioso.
Entre sus numerosísimos opositores, eran famosos sus dictámenes, cargados de sustancia jurídica, pero con pinceladas de humor, en los que los protagonistas iban saliendo por orden alfabético (Andrés, casado con Blasa tiene tres hijos Carlos, Daniel y Elena…), hasta tal punto, que en la multitudinaria fiesta que recibió de los notarios que habían sido sus alumnos el día de su jubilación, nuestra madre recibió en casa un ramo de flores firmado por Don Andrés y Doña Blasa, eternos protagonistas de sus dictámenes. Las entidades bancarias de sus dictámenes solían ser el Banco Molocos o la francesa Banque Sematan.
Es un hombre dispuesto y activo, lo que provoca que sea objetivo de todo tipo de favores y peticiones (Antonio escríbeme un discurso, Antonio ayúdame a hacer un tema, Antonio consígueme …)
A nuestro padre se le recuerda siempre contento y parece que a todos los que conocen, se alegran cuando hablan de él. A Papá es fácil verle rodeado de amigos contando anécdotas, o de corro en corro en el Colegio Notarial provocando sonrisas o haciendo bromas o juegos de palabras, en fin, contagiando a los demás ese permanente buen humor, que le sigue como la sombra al cuerpo.
Organiza las reuniones de sus grupos de amigos. En su primera notaría, La Guardia (Pontevedra) fundó un grupo (el del “Remonte”) al que con el paso de los años ha ido incorporando a distintos  amigos (más de 70) sin nada en común, más que su amistad con Papá, pero que solo eso les ha hecho hacerse amigos entre ellos, y por ello venían de todos los lugares (Galicia, San Sebastián, Valencia, Barcelona…)  a su cita anual con el grupo del Remonte.
En  Salas (Asturias) organizó reuniones gastronómico-jurídicas a las que asistían los Notarios del Colegio y reactivó el disuelto equipo de fútbol. En Ferrol (La Coruña), fue presidente del  Racing de Ferrol, miembro de la Junta directiva del club de Tenis, primer civil miembro del Club Naval de Oficiales de la Armada, Hermano Honorífico Perpétuo del Santo Hospital de Caridad. Además con la colaboración y espíritu activo de mi madre, organizaba bailes beneficios, grupos de amigos… Al irse de Ferrol (donde estuvo de Notario más de diez años) se acumularon los homenajes de despedida (de los Abogados, de los Registradores, de sus compañeros del Colegio Notarial, del equipo de fútbol, de los oficiales de la Armada, de sus empleados, de sus distintos grupos de amigos,…). En el homenaje que le dieron en el Colegio de Abogados, alguien dijo que nunca se había hecho un homenaje así, a lo que el Decano contestó “es que nadie es como Antonio de la Esperanza”. Tiene la Medalla de Oviedo y por su labor desarrollada en Ferrol le fue concedida la Cruz del Mérito Naval.
Ya en Madrid y su inseparable amigo gemelo Pepe Madridejos, tramaban las famosas inocentadas del día 28 de diciembre. Era una delicia ver un partido de fútbol por la tele con ellos, de todo hacían una broma (el equipo más coordinado es el de Vitoria porque juegan todos “A-la-vés”, o si fichamos a “Diarrea” es lógico que fichemos a Kaká…).  Papá y Pepe iban juntos al fútbol y era normal verles pasándoselo bien como consecuencia de las nuevas ocurrencias de cualquiera de ellos (llevaban riéndose juntos más de sesenta años).
En su reciente operación y tras salir de quirófano le llevaron a la U.V.I. donde llegó inconsciente y completamente lleno de cables. En la primera visita que nos permitieron, en un momento en el que recuperó la consciencia le susurrré al oido “Papá ¿cómo estas?”, y él abrió los ojos, y con un hilo de voz me dijo “un poco cableado”. Hasta en la U.V.I. hacía bromas.

"Destaca en él igualmente el profundo respeto a los demás. Por eso todos le quieren. Es el nexo de unión de muchas personas, que se reúnen en torno a él. Pertenece a muchos grupos de amigos, que mantiene unidos"

Un día, por la calle un mendigo nos enseñó un papel en el que ponía “Soy pobre, tengo seis hijos que no tienen qué comer, no tengo trabajo y tengo SIDA”, Papá le dio el dinero que llevaba en el bolsillo y nos dijo “Ojalá sea mentira”.
Destaca en él igualmente el profundo respeto a los demás. Por eso todos le quieren. Es el nexo de unión de muchas personas, que se reúnen en torno a él. Pertenece a muchos grupos de amigos, que mantiene unidos. Y lo hace porque sabe apreciar siempre lo bueno en los demás y proclamarlo en vez de lo malo. Esta es una de sus virtudes que mas admiramos.
Es un preocupado por la Deontología profesional que ha resumido diciendo que nunca hagáis lo que no haríais en presencia del Decano o del Juez de Instrucción. Las actitudes personales con los otros Notarios, la elegancia discreta, la falta de respuesta con la misma moneda, el señorío con los demás, hacen de él un permanente libro de consulta del saber estar. Siempre ha escrito sobre papel blanco. No hay nada que olvidar en su labor profesional. Es limpio consigo mismo, antes de serlo con los demás.
Papá nunca ha hablado mal de nadie, nos ha enseñado a ver lo bueno de cada situación, a afrontar los problemas con la verdad por delante y a que la honestidad sea el camino de nuestra vida.