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ENSXXI Nº 25
MAYO - JUNIO 2009

MARÍA TERESA FERNÁNDEZ DE LA VEGA
Vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de la Presidencia y portavoz del Gobierno

Una mujer con todas las de la ley. Una notario (le gustan más que la llamen así, pues ella hizo oposiciones al título de notario). La primera que accedió a una Notaría de primera clase. Una luchadora, una mujer por delante de su tiempo.
Para mí, Margarita Baudín es una persona extraordinaria a quien, por circunstancias de la vida, he tenido la suerte de conocer muy de cerca. Tan de cerca como para compartir horas juntas y hablar de tantas cosas ... Desde las más domésticas y las más familiares hasta las estrictamente profesionales. Y, cómo no, también de todas esas, muchas, que nos han hecho cómplices en la lucha de las mujeres por conseguir la igualdad.
Ella lo tuvo claro muy pronto. Y lo demostró con hechos.
Primero, eligió una profesión difícil. Debió vencer todos los obstáculos que se procuraban al sexo femenino en las universidades de la España de los años cuarenta. Debió enfrentarse a un machismo y a una incomprensión que en aquella época estaban bien alimentados, dentro y fuera de las aulas. Debió renunciar al desánimo que dan las dificultades y aprobar una oposición, dura tanto para ellos como para ellas. Y ejercer.
Después, debió hacer todo esto, "conciliando". Porque Margarita eligió, y este verbo no es casual, tener una familia, y además, no renunciar a su realización profesional. Cuatro hijos maravillosos, educados con atención de madre, entre quienes la igualdad no se discutía, y una profesión ejercida con valor y rigor encomiables.

"Eligió una profesión difícil. Debió vencer todos los obstáculos que se procuraban al sexo femenino en las universidades de la España de los años cuarenta. Debió enfrentarse a un machismo y a una incomprensión que en aquella época estaban bien alimentados, dentro y fuera de las aulas"

Quiero subrayar lo que acabo de decir. Margarita, Margot, es una madre (y también abuela) ejemplar, y una magnífica profesional. Firme y comprensiva, rigurosa y Cercana, amable, de trato encantador, poseedora de los valores que no caducan, respetuosa con los demás, generosa con todos. Una de esas personas que reúne, concilia, suma, facilita la convivencia en todos los ámbitos. Una mujer, en el más amplio sentido de la palabra, inteligente. 
Cuando pienso en figuras como la de Margarita Baudín, no puedo más que lamentar la cantidad de habilidades atesoradas por mujeres como ella que en muchos años no han podido ser puestas al servicio de la sociedad. Y no puedo sino albergar un profundo agradecimiento a quienes, como ella, han hecho posible que hoy muchas de esas energías estén construyendo una España madura y democrática.
Por eso, con cariño y con respeto me sumo al homenaje que con todo merecimiento le ofrece la Revista del Colegio Notarial de Madrid. Por eso y porque Margarita Baudín, además de todo lo que he dicho, ha sido y es, para mí, una persona muy próxima y una muy buena amiga.