Menú móvil

El Notario - Cerrar Movil

ENSXXI Nº 25
MAYO - JUNIO 2009

En mi nueva responsabilidad como Directora General de los Registros y del Notariado me es enormemente grato aceptar la invitación de esta Revista para enviar un saludo a sus lectores y, muy especialmente, al colectivo de notarios de España. 
La labor del Notariado se desarrolla en más de tres mil plazas repartidas por todo el territorio español, asumiendo una importantísima labor de asesoramiento cualificado en materias de Derecho privado, especialmente en ámbitos como el Derecho de familia, el Derecho patrimonial y los contratos empresariales y entre particulares.
Es la notarial una función de gran trascendencia social que se manifiesta en la conformación de los vínculos contractuales entre los ciudadanos y las empresas, equilibrando intereses y voluntades, asesorando en fines lícitos, divulgando las normas jurídicas y orientando en la formulación de relaciones jurídicas. Se contribuye así a crear un clima social de seguridad jurídica, imprescindible para el desarrollo económico y el ejercicio de los derechos individuales, facilitando a los ciudadanos el ejercicio de su libertad en el marco constitucional de un Estado de Derecho.
El Ministerio de Justicia conoce y valora la función notarial, en especial, la  profesionalidad y entrega de los notarios no sólo en los aspectos estrictamente privados, sino también en su colaboración con las Administraciones Públicas. Existe plena conciencia sobre la trascendencia del modelo de seguridad jurídica preventiva que, al margen de otras valoraciones, debe concebirse como un elemento dinamizador de la sociedad y de la actividad económica. 
Esta función tradicional no puede quedar desvirtuada por la necesidad de introducir los cambios en la función notarial que demanda nuestra sociedad, correlato imprescindible de la profunda transformación de la estructura económica, social y tecnológica experimentada en las últimas décadas, en nuestro país y en el conjunto de los países de nuestro entorno.
Es mi propósito y mi responsabilidad, mantener, desarrollar y mejorar el sistema de seguridad jurídica preventiva, adaptándolo a los cambios exigidos por el contexto jurídico, social y económico. Y es mi deseo que pueda cumplir estos objetivos con el apoyo y la complicidad de todos los profesionales que integran el modelo, muy especialmente de Notarios y Registradores en un clima de diálogo y consenso. Asumo desde aquí el compromiso de fomentar y procurar ese clima de colaboración mutua en mi labor al frente de la Dirección General de Registro y del Notariado, sin otro objetivo, estoy segura que compartido, de prestar el mejor servicio posible a los ciudadanos.

María Ángeles Alcalá Díaz
Directora General de Registros y del Notariado