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ENSXXI Nº 32
JULIO - AGOSTO 2010

JORNADAS DE ESTUDIO

EL pasado 24 de mayo de 2010, organizado por la FUNDACIÓN MATRITENSE DEL NOTARIADO en colaboración con la COMUNIDAD DE MADRID se celebró la Jornada de Estudio "Reflexiones sobre las teorías del desarrollo y la cooperación". Abrió el acto el Decano del Colegio Notarial de Madrid, Ignacio Solís Villa, que dió la bienvenida a los ponentes y asistentes.

 

JOSÉ MANUEL GARCÍA COLLANTES. NOTARIO DE MADRID

El interés del notariado en la cooperación al desarrollo se basa en que forman parte de una sociedad civil cada vez más comprometida en la lucha contra la pobreza

En las anteriores Jornadas celebradas en febrero de 2008, el también ponente en esta Jornada, Percival Manglano, Director General de Cooperación de la Comunidad de Madrid, planteó una cuestión esencial ¿cómo transformo mis medios, mis conocimientos, mis energías, mi dinero, en desarrollo? Más para un país joven en materia de cooperación al desarrollo, porque hasta los años 80 España no fue donante sino receptora de ayudas.
Ésta es la pregunta que el colectivo de notarios madrileño busca responder a través de esta Jornada. En el artículo del Notario de Coslada, Fernando Rodríguez Prieto, publicado recientemente en EL NOTARIO DEL SIIGLO XXI, se planteaba el caso de Haití: un país asolado por el terremoto que ha recibido en los últimos años millones de dólares de ayuda al desarrollo y, sin embargo, ha seguido sumido en la más absoluta pobreza ¿por qué? ¿No se ha canalizado bien la ayuda al desarrollo?
Ya en las citadas anteriores Jornadas se lanzaron varias ideas en la búsqueda de respuestas a estas cuestiones. Rodrigo Tena, Notario de Madrid, destacaba que se estaba abriendo paso la idea de que, más que en la dotación de factores productivos, la colaboración tenía que ir hacia el fortalecimiento de marcos normativos e instituciones sólidas, que crearan estabilidad. Esto es lo que hoy en día se denomina fortalecimiento institucional.
En el mismo sentido en aquellas Jornadas el profesor Cabrillo, Presidente del Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid planteaba que en vez de preguntarnos por qué los países son pobres habría que preguntarse por qué países que eran pobres dejaron de serlo. Y apuntaba también la idea de que era la fortaleza de determinadas instituciones la que había, poco a poco, erradicado la pobreza.
En este sentido van las conclusiones de la comisión auspiciada por la ONU, Legal Empowerment for the Poor, que establecen que para luchar contra la pobreza habría que basar la ayuda en cuatro pilares: fortalecer el derecho de propiedad, fortalecer el acceso a la justicia, fortalecer los derechos comerciales y fortalecer los derechos laborales de los ciudadanos.
La vocación de esta reunión es completar y desarrollar lo alcanzado en febrero de 2008, gracias a los ponentes de elevadísimo nivel con los que contamos.

PALOMA ADRADOS. CONSEJERA DE EMPLEO, MUJER E INMIGRACIÓN DE LA COMUNIDAD DE MADRID

El objetivo de la ayuda al desarrollo es mejorar la vida de las personas más necesitadas y para ello el fortalecimiento institucional es un elemento clave

La Consejera señaló cómo estas Jornadas son una muestra más del compromiso que tienen las instituciones básicas de nuestra sociedad con alcanzar una mayor eficacia en las políticas de integración y de cooperación.
El objetivo de la ayuda al desarrollo es mejorar la vida de las personas más necesitadas y el fortalecimiento institucional es un elemento clave. Es esencial para asegurar los derechos y las libertades fundamentales, el imperio de la ley y de esta forma potenciar las capacidades y condiciones de vida de los beneficiarios.
La geografía de la libertad coincide con la de la prosperidad y del desarrollo, de la misma manera, que a sensu contrario, la geografía de la pobreza coincide con la de la opresión. En este panorama es necesario contar con instituciones que sean fiables, sólidas e independientes. Ésta es la razón por la que el Plan de Cooperación 2009-2012 de la Comunidad de Madrid considera el fortalecimiento institucional como uno de sus ejes principales.
La clave del éxito de los países que han logrado salir de la pobreza es haber desarrollado unas instituciones propicias a un círculo virtuoso de confianza, inversión y desarrollo. La Comunidad de Madrid está muy orgullosa de poder colaborar y contribuir a este círculo virtuoso.
Destacó que desde que Esperanza Aguirre es Presidenta de la Comunidad de Madrid se ha multiplicado por 4 la ayuda al desarrollo. Concretamente para el año 2010, época de crisis, la ayuda al desarrollo asciende a 38,3 millones de euros. El 70% de todos los fondos va destinado a Latinoamérica: Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia o República Dominicana. El 20% se destina al continente africano y el 10% restante se destina a otras zonas como países del Este, Bulgaria o Rumania.
 
JOSÉ ANTONIO SANAHUJA. DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO DE DESARROLLO Y COOPERACIÓN. INSTITUTO COMPLUTENSE DE ESTUDIOS INTERNACIONALES (ICEI)

No existen reglas jurídicas vinculantes respecto a la cuantía, objetivos o criterios de asignación de la ayuda, ésta es voluntaria y discrecional

Comenzó el ponente invitando a una reflexión sobre la eficacia de la ayuda centrada en los países de origen de la ayuda, en contra de lo que muchas veces se intenta. Es necesario poner el acento en la parte de responsabilidad que recae en los donantes.
El ponente hizo una exposición sobre el sistema de internacional de ayuda y financiación del desarrollo y su evolución histórica, centrándose en los problemas existentes.
Las relaciones internacionales, desde la Paz de Westfalia de 1648, están basadas en los Estados, que actúan en función de las lógicas de poder, intereses nacionales. Detentando ellos el poder, las ayudas internacionales se configuran como voluntarias y discrecionales. Y a menudo los Estados actúan por lo que llamamos la razón de Estado: intereses nacionales, primando el interés del donante. A ello se añadió el impulso, desde el llamado Consenso de Washington, de la idea la primacía del mercado en la asignación de recursos en el sistema financiero internacional. La ayuda se percibió a menudo como un incentivo o una sanción para que los países en desarrollo adopten políticas favorables al mercado.
Son estos fundamentos que a juicio del ponente han de ser cuestionados, más en un contexto en el que los procesos de globalización e incremento de las interdependencias, que plantean la necesidad de marcos reguladores que trascienden al Estado-nación. No disponemos hoy de las instituciones internacionales necesarias para hacer frente a esta demanda creciente que permitiera una incipiente política de cohesión social global, a través de un auténtico sistema internacional de cooperación y ayuda al desarrollo.
Así, hoy no existen reglas jurídicas vinculantes respecto a la cuantía, objetivos o criterios de asignación de la ayuda. Sigue existiendo una relación altamente asimétrica entre los donantes, influidos por sus intereses nacionales y los receptores de ayuda. Se producen también solapamientos, ineficacia entre los donantes, altísimos costes administrativos y de transacción. La ausencia de coordinación es un rasgo del sistema de ayudas.
Estos problemas institucionales se han visto agravados la proliferación de donantes y la fragmentación de la ayuda. El número de donantes está aumentando de manera exponencial. En los años cincuenta del pasado siglo había seis donantes bilaterales, ahora existen al menos unos 50, a los que hay que añadir infinidad de instituciones privadas. Por otro lado, los donantes eligen los proyectos que tienen mayor visibilidad, mayores rendimientos en términos mediáticos, y no tanto los más necesarios.
Este sistema multilateral tiene importantes problemas de eficacia, que fueron analizados por el ponente.
Desde la cumbre de Monterrey de 2002, en diversas Declaraciones culminadas con las de París de 2005 y 2008, en el mundo de la cooperación se ha puesto de manifiesto la necesidad de una reforma en profundidad del sistema de ayuda que tenga como propósito armonizar los procedimientos operativos de los donantes para mejorar su eficacia, reducir los costes de transacción, fortalecer la capacidad de absorción de los países en desarrollo, mejorar la predecibilidad de los flujos de ayuda, y canalizarla a través de programas nacionales para la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible definidos por los propios países en desarrollo y no por nosotros desde el exterior. Es el llamado principio de apropiación u ownership, por el que son los propios países en desarrollo los que tienen que fijar sus políticas y su agenda. A los países donantes, por su parte, les corresponde mejorar mejorar los intercambios de información y su coordinación. Las relaciones entre donantes y receptores se deben basar en una mutua responsabilidad.
Aun así para el ponente La Declaración de París parte del error de considerar que el desarrollo es un proceso eminentemente nacional, sin tener en cuenta que muchos de los problemas que tienen una dimensión transnacional. Hoy el Estado-nación es en muchos aspectos parte del problema y no parte de la solución para la gobernanza adecuada de los problemas del desarrollo internacional.
¿Hay alguna oportunidad para cosmópolis en este contexto, para que promovamos un sistema de gobernanza multinivel, para la cohesión social global, basado en un pacto global para la reducción de la pobreza más inclusivo entre países emergentes y avanzados, más democrático, más eficaz, con normas y políticas que no solamente se definan a nivel local y nacional sino también a nivel mundial?;

MARCELA VILLARREAL. DIRECTORA DE LA DIVISIÓN DE GÉNERO, EQUIDAD Y EMPLEO RURAL. ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN (FAO)

En el año 2009 tristemente alcanzamos un número sin precedentes en la historia de personas que padecen hambre, ya que hemos superado los 1.000 millones

El  objetivo principal de la FAO es la reducción del hambre en el mundo a través del desarrollo de la agricultura, muy relacionada por ello con la pobreza rural. Planteó la ponente la pregunta: ¿son efectivas estas ayudas internacionales al desarrollo?
Sabemos que existen suficientes alimentos en todo el mundo para alimentar a todos los habitantes de la tierra y, sin embargo, actualmente estamos en niveles de hambre sin precedentes. En el año 2009 tristemente alcanzamos un número sin precedentes en la historia de personas que padecen hambre, ya que hemos superado los 1.000 millones. Es decir, uno de cada seis seres humanos de este planeta pasa hambre. Si continuamos con esa tendencia claramente no alcanzaremos el objetivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación y tampoco los Objetivos de Desarrollo del Milenio
La ponente planteó diversos problemas que incidían en la pobreza. Uno de ellos, que en términos generales existe una gran marginalización del tema de género en las ayudas al desarrollo, que no se incorpora en las acciones como un elemento esencial para lograr la eficacia de la misma acción, lo que debilita el tipo de intervenciones realizadas.
Por otra parte, el VIH-Sida, que sigue siendo un importantísimo problema de salud en muchos de los países pobres y, sobre todo, en los países al sur del Sahara, concentrado en el este y el sur.
El VIH-Sida anuló en amplias zonas a toda una generación de adultos en edad productiva que eran los que se encargaban económicamente del futuro de sus hijos. Ha dejado decenas de millones de huérfanos. Aunque tendemos a pensar en el VIH-Sida como un problema sobre todo urbano, sin embargo, una parte importante de las personas afectadas por el VIH-Sida dependen de la agricultura para su subsistencia y para mantener económicamente a la familia.
El VIH-Sida se propaga asimismo a través de las desigualdades de género. El VIH-Sida se extiende, sobretodo, entre hombres mayores con mujeres menores. Se trata de hombres con más recursos que se relacionan con mujeres de estratos sociales bajos. Quien tiene mayor acceso a los recursos, tiene mayor posibilidad de protegerse de las consecuencias del VIH-Sida.
Uno de los recursos más importantes, tanto para la agricultura como para la reducción de la pobreza a nivel rural, es la tierra.  La tierra está muy segmentada en términos de género, la gran mayoría de los títulos están en manos de hombres. Esta situación se da tanto en África como en América Latina. Los derechos sobre la tierra están gobernados por instituciones sociales, tales como el matrimonio. Una institución social que está muy difundida en los países que están más afectados por el SIDA es el levirato, muy frecuente en sociedades del este y del sur de África, y que establece qué si muere el marido, la mujer debe casarse con uno de los hermanos del fallecido. Antiguamente se entendía como una manera de protección social: la viuda no queda desamparada. Pero hoy el significado es que los recursos del clan se quedan dentro del clan, de manera que si fallece un miembro con acceso a los recursos, la mujer -que a su vez pertenece al clan al ser fuerza de trabajo- se queda dentro del mismo casándose con otro hermano.
En muchos países africanos se han realizado reformas legislativas que aumentan y reconocen los derechos de la mujer. Sin embargo la aplicación de estas normas no es homogénea y difiere mucho en las zonas urbanas y rurales, ya que en éstas últimas prima el derecho consuetudinario.
En cuanto al VIH-Sida las ayudas internacionales han ido principalmente dirigidas al sector salud. Sin embargo, para una correcta implementación de estas medidas es necesario potenciar la agricultura. El sector salud en sí mismo no podría combatir nunca el VIH-Sida si no toma en cuenta a la agricultura. Por ello a juicio de la ponente, es preciso generar sinergias entre los distintos sectores.

FERNANDO EGUIDAZU. VICEPRESIDENTE DEL CÍRCULO DE EMPRESARIOS

Estudios establecen que existe una correlación entre crecimiento económico y libertad económica. El 20% de los países con mayor grado de libertad crecieron de promedio en las tres últimas décadas nueve veces más que los países con menos grados de libertad

La visión del ponente sobre la ayuda al desarrollo, tal y como está estructurada, es muy crítica.  Se extiende la opinión de que está basada en limosnas que no erradican la pobreza,  ya que ningún pobre se hace rico ni progresa a base de limosnas. Otros han criticado que en muchas ocasiones haya resultado ser una transferencia de dinero de los pobres de los países ricos hacia los ricos de los países pobres.
Dentro de la ayuda al desarrollo podríamos distinguir dos grandes grupos de fondos. Una es la ayuda humanitaria que, a juicio del ponente, no es ayuda al desarrollo en sentido estricto sino ayuda para situaciones puntuales de hambre, pobreza, desnutrición, catástrofes. Por otro lado, la auténtica ayuda al desarrollo que básicamente se orienta hacia proyectos de inversión. Sobre ésta surgen varios puntos de debate, como si se debe dirigir a proyectos del sector público (escuelas, hospitales etc) o bien a ayudas en sector privado (fábricas).
La visión de un economista sobre la ayuda al desarrollo partiría de un análisis coste/beneficio, es decir, cuáles son los resultados de la ayuda al desarrollo, y ello obliga a plantear cuál es la causa del subdesarrollo, por qué hay pobres y, por tanto, a continuación, o como consecuencia de esta pregunta, si la ayuda al desarrollo sirve para reducir la pobreza, es decir, si ataca las causas de la pobreza.
Lo primero que ha de analizarse son las causas de la pobreza. A juicio del ponente las causas no están en el colonialismo, ni en las multinacionales, ni en los países ricos. Entonces la pregunta pasa a ser: ¿por qué los países ricos son ricos?
La ciencia económica cuando ha abordado el problema del crecimiento ha aportado distintos puntos de vista. Adam Smith señalaba que las funciones que facilitan el libre comercio son las que promueven el desarrollo. Luego se fundamentó el progreso tecnológico como causa del desarrollo. Posteriormente los modelos de Harrod y Domar establecían que la causa del desarrollo era la inversión en capital físico.
Hoy día la ciencia económica sigue la tesis de los estadios de desarrollo. Todos los factores mencionados influyen, pero no de una forma determinante en todos los casos, es decir, que cada país tiene sus propias circunstancias, sus propias necesidades y sus propios problemas en cada momento.
Estudios establecen que existe una correlación muy alta entre crecimiento económico y libertad económica. De hecho, el 20% de los países con mayor grado de libertad crecieron de promedio en las tres últimas décadas, nueve veces más que los países con menos grados de libertad.
La libertad económica se traduce en libertad de mercado, de empresa, libre competencia, instituciones, derecho de propiedad protegido y cumplimiento de los contratos, una administración de justicia independiente y un sistema democrático con libertad de prensa.
En virtud de lo ya expuesto, a juicio del ponente, en la ayuda al desarrollo el acento debe estar en un esfuerzo de apertura comercial. Es absolutamente incongruente que se dediquen 150.000 millones de dólares al año de ayuda al desarrollo y que, a la vez, se dediquen 350.000 millones a proteccionismo agrícola en los países desarrollados.
Otra vía para fomentar el desarrollo es la promoción de instituciones democráticas en los países en desarrollo, instituciones que aseguren el derecho de la propiedad y el cumplimiento de la ley.
Una tercera vía sería promover la inversión extranjera privada. A juicio del ponente, es interesante promover, quizá incluso mediante subvención, a la inversión privada.

LEON C.A. VERSTAPPEN. PROFESOR DE DERECHO CIVIL Y DECANO DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE GROENINGEN (PAÍSES BAJOS)

La necesidad de mejorar la gestión de la tierra constituye un objetivo esencial para favorecer el desarrollo

Para el ponente, no existe prácticamente ningún asunto más significativo para el desarrollo económico sostenible, el alivio de la pobreza y la estabilidad de las relaciones sociales que un adecuado régimen de acceso de la seguridad en la tenencia y administración de la tierra. Su existencia fomenta el avance de los más desfavorecidos, especialmente las mujeres y las poblaciones indígenas, promueve la producción agrícola y equilibra los intereses de los pequeños propietarios, las empresas y los gobiernos. Por el contrario su ausencia y las deficiencias en la administración de la tierra son frecuentemente causa de conflicto entre los ciudadanos, entre éstos y el gobierno e incluso entre países.
Incluso en los países llamados "desarrollados", donde la seguridad de la propiedad no es un problema considerable, continúa existiendo la necesidad de mejorar la gestión de la tierra. Por ejemplo, los sistemas de registro de la propiedad están en constante desarrollo. Solo en Europa existe un gran número de sistemas de registro. Debería facilitarse un mayor intercambio de información entre países. Los nuevos avances tecnológicos nos permiten acelerar el proceso de registro con un coste inferior. En todas estas áreas es posible y necesario un mayor progreso.
La mejora en la tenencia y administración de la tierra, clave para un buen gobierno, Se encuentra inseparablemente unida a la política, la economía, la cultura y las relaciones sociales. No existe un único sistema aplicable a todos los casos. Al haber diferencias entre los diversos países, el contexto local cobra importancia, y debe otorgarse a los habitantes de cada zona el poder de poder colaborar en la elaboración de sus propias soluciones. Como estudioso de la materia, considero que la tenencia de la tierra es un asunto complejo que requiere una perspectiva multidisciplinar.
Muchos expertos e instituciones realizan investigaciones en este amplio terreno, desde muy diferentes ángulos. Participan, por tanto, muchas disciplinas diferentes, como el estudio del desarrollo, las ciencias políticas, la historia legal, la geodesia, el derecho, la sociología, la antropología y la economía. Al enfrentarse a los problemas que surgen en los diferentes países en relación con esta cuestión, las respuestas probablemente deberán hallarse en un enfoque integral. Por ello es importante disponer de una plataforma en red a para la intercomunicación de estas disciplinas y para compartir conocimientos y experiencias, datos científicos y trabajos.
Al respecto, el ponente presentó el proyecto Alianza Internacional sobre Tenencia y Administración de la Tierra (IALTA), plataforma multidisciplinar interactiva del que es fundador y cuyo objetivo es el fomento de una colaboración multidisciplinar entre expertos, profesionales, responsables públicos, empresas y comunidades de base que compartan información y mejores prácticas y participen en actividades conjuntas (debates, conferencias, publicaciones, formación, investigación, etc.) en el ámbito de la investigación, reforma y gobierno de la tenencia de la tierra a fin de mejorar significativamente el nivel de comprensión de los retos a los que se enfrentan la reforma de la propiedad en favor de los más desfavorecidos.
El objetivo es proporcionar las herramientas necesarias para elaborar las políticas más adecuadas relativas a la tenencia y administración de la tierra en un contexto globalizado. Todo ello con la idea de que la mayor interacción entre expertos posibilitará la aparición de ideas innovadoras a escala global. Y siempre a partir de la idea de que las experiencias de base son vitales para todos los participantes.

MIGUEL RANERA. PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN PARA LA COMUNIÓN, LA PROMOCIÓN, EL DESARROLLO Y LA LIBERACIÓN (COPRODELI)

En la cooperación al desarrollo, las necesidades y las prioridades evolucionan. Se pasa de emergencias humanitarias a períodos en los que el acento se establece en otros aspectos de mayor calado para el futuro

Comenzó el ponente exponiendo sus comienzos en Perú, en la parroquia más pobre y conflictiva de Lima, el Puerto del Callao. La parroquia comprendía a unas 30.000 personas en situación de descomposición social, extrema pobreza, extrema vulnerabilidad ante el terrorismo incipiente, hiperinflación, etc.
Desde su experiencia de 25 años conviviendo con personas que viven en extrema pobreza y en un país en vías de desarrollo, planteó el ponente algunas contribuciones a las teorías del desarrollo y la cooperación para garantizar la satisfacción de las necesidades básicas de las personas necesitadas en alimentación, educación, salud, agua, y vivienda, que en América Latina constituye una extendida clase baja.
En Perú tuvo lugar lo que se denominó "Fujishock" ocasionado por las medidas de ajuste operadas por Fujimori en el año 2000. El origen se encontraba en unas políticas económicas desastrosas, con derroche de fondos y endeudamiento público, etc. La decisión del Gobierno de Fujimori fue hacer entrar en quiebra a todos los ciudadanos para poder comenzar de nuevo. Elementos de primera necesidad llegaron a subir un 3.000% en un solo día.  Esta situación se extendió con diversos matices por toda América Latina: Argentina, Venezuela... Con una consecuencia inmediata: personas con niveles adquisitivos suficientes de manera inmediata no podían comprar alimento, motivo por el cual COPRODELI se centró entonces en la ayuda asistencial.
Una vez superada la crisis, COPRODELI detectó la importante relación existente entre desarrollo y salud y educación. Por lo tanto, centró sus esfuerzos en el desarrollo de la salud preventiva, así como la implantación de educación formal. La educación facilita que las personas desarrollen una habilidad laboral, fomentándose la creación de microempresas y el emprendimiento.
En la cooperación al desarrollo, las necesidades y las prioridades evolucionan. Se pasa de emergencias humanitarias a períodos en los que el acento se establece en otros aspectos de mayor calado para el futuro. Asimismo, es importante sensibilizar a la población, lograr que se establezca una vinculación con el proyecto. De manera que estas Jornadas organizadas por el colectivo notarial madrileño, facilitan que un sector importante de la sociedad se involucre con estos temas.
La cooperación al desarrollo se da a través de la financiación, bien a través de la Administración Pública como a través de particulares. Pero también es muy importante lograr la transferencia de capacidades, de saberes. Que el donante no sólo aporte dinero, si no también tiempo, buenas prácticas y capacidades.
Dentro del mundo de la cooperación existen diferentes enfoques: por ejemplo la acción medioambiental se preocupa por garantizar las necesidades de las personas presentes y de las futuras. Otra línea de acción es la de los derechos humanos: fortalecimiento y consolidación de las instituciones democráticas. Y tampoco se puede prescindir de la ayuda humanitaria de emergencia, a la que hay que acudir en casos de catástrofe con el fin de aliviar los efectos negativos  inmediatos.
El método de trabajo de COPRODELI consiste en centrarse en un ámbito territorial e implementar todas las medidas necesarias para lograr que esa zona y sus habitantes alcancen el desarrollo. Los dos indicadores empleados por COPRODELI para la elección de su zona de trabajo son que, lógicamente, exista pobreza, y que haya una gran densidad de población, en especial en las ciudades. COPRODELI ha logrado el posicionamiento en los territorios en los que trabaja  de manera que tiene visibilidad ante las autoridades. Se ha constituido como un agente de desarrollo en el territorio.
 
PERCIVAL MANGLANO. DIRECTOR DE COOPERACIÓN AL DESARROLLO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

La cooperación se realiza en muchos países que no son democracias y en los que su principal interés no es rendir cuentas a sus ciudadanos sino permanecer en el poder

Comenzó el ponente manifestando que en estas Jornadas se ha producido un deBate implícito con ideas contrapuestas, que aportan una gran riqueza al intercambio de opiniones.
El ponente se reiteró en lo relativo a la juventud de la cooperación al desarrollo española, con la necesidad de el aprendizaje que conlleva, y se puede aplicar en general a la cooperación a nivel global, ya que si por algo se define es porque todavía no tiene muy claro cómo transformar los fondos en desarrollo, cómo hacer su trabajo mejor, y cómo rendir cuentas mejor a los ciudadanos.
El ponente citó la obra de Paul Collier, autor de el Club de la miseria, o The bottom billion del año 2007. Una de las ideas de este autor es plantearse cómo la cooperación al desarrollo puede promover la gobernabilidad, el fortalecimiento institucional, y convertirse en un incentivo para el buen gobierno. Considera que los condicionantes ex-ante son un error y hay que evitarlos, pero que en la medida de lo posible la cooperación debe facilitar y ayudar a que los gobiernos de los países receptores rindan mejor cuentas a sus ciudadanos. Por el contrario, todavía hoy los Gobiernos que reciben fondos de cooperación reporten a las instituciones que les hayan financiado y no a sus ciudadanos.
La cooperación se realiza en muchos países que no son democracias y en los que el principal interés de sus gobernantes no es rendir cuentas a sus ciudadanos sino permanecer en el poder.  En estas situaciones Paul Collier entiende que caben dos posturas: dar dinero a los Gobiernos (independientemente de su grado de democratización y libertad) o dar personas. ¿Qué entendemos por dar personas? Significa cooperar a través de técnicos para transferir capacidades. Asesorías técnicas para transferir capacidades a los responsables técnicos o políticos de los países y para que posteriormente ellos asuman esas capacidades y puedan gestionar mejor sus responsabilidades institucionales.
A la pregunta de qué sistema es mejor, Paul Collier responde que depende del estadio en que se encuentre el país beneficiario. Si un país acaba de comenzar una reforma conducente a un mayor compromiso del Gobierno con la buena gobernanza, lo más importante es transferir capacidades, asistencias técnicas, pues el dinero desincentivaría las reformas.
Una vez acometidas las reformas, la cooperación se puede materializar a través de fondos, ya que el gobierno se encontrará comprometido con inversiones en infraestructuras etc.
A juicio del ponente los incentivos son la clave del mundo de la cooperación al desarrollo; se ha de dar dinero para incentivar un buen gobierno, acicate y aliciente de la buena gobernabilidad. En segundo lugar, el tipo de ayuda dependerá del estadio de desarrollo de las propias instituciones y del compromiso del Gobierno para la reforma y el progreso del país.