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El Notario - Cerrar Movil

ENSXXI Nº 33
SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2010

VI — El aggiornamento

Evidentemente estamos en momentos de influencia de la Economía sobre el Derecho. Los estudios y principios financieros gravitan decisivamente no solo en nuestras leyes sino también sobre el ambiente, la cultura, la Ética y la Deontología y hasta en el modo de vivir y actuar en nuestra sociedad. Bien sabido es que un economista, como un metereólogo es una persona culta y estudiosa con rigurosa formación universitaria, que predice lo que va a ocurrir para luego explicar satisfactoria y convincentemente por qué no ha ocurrido.
Así las cosas, nos pareció oportuno pulsar la intensidad de los fundamentos económicos  sobre nuestros colegas y hasta que punto aceptan sumisos los dictados de la pujante Ciencia y para ello nos servimos una vez más de los conocimientos de nuestra familiar, cuasifamiliar y brillante economista para iniciar y ambientar convenientemente nuestra inocentada. A tal fin confeccionamos un deslumbrante membrete con una denominación sugerente, con dirección, apartado de correos, teléfono, fax y hasta, el número de cuenta en una conocida entidad bancaria. Tras esta puesta en escena, iniciamos la carta con unos principios socio-económicos impíamente fusilados de un libro de texto de nuestra colaboradora para ofrecer los servicios de una seria organización financiera y propagandística. La notaría, en definitiva, era una empresa, contaba como tal con un fondo de comercio, la llave, vamos y había que arrumbar obsoletos principios para aceptar los parámetros de una economía floreciente y altamente competitiva. Así ofrecíamos la inclusión de propaganda comercial en las carpetas de las escrituras lo que, además de suponer un muy estimable beneficio crematístico, incluía la impresión gratuita de tales carpetas, tarjetas de visita, membretes de cartas y sobres, se sugerían rótulos en fachadas, flechas luminosas indicando la dirección del despacho notarial y asegurábamos la colaboración de algunas firmas importantes como Cocacola, Burger, Michelín, El Corte Inglés, algunos bancos, supermercados, etc., anuncios radiofónicos y hasta ventajas en "días azules" en los que se abarataba hasta un 50% el arancel, testamento gratis al cliente poderoso y, por último sorteo, ante Notario, claro, de un viaje para dos personas a Bolonia, cuna del Notariado latino, visitando la tumba de Rolandino.
Concluíamos ofreciendo un slogan para cada presunto inocente y así "Contenta la gente queda si lo autoriza Cepeda", "Le tratará con cariño D. Federico Fandiño”, "Desde Huelva a Villaboa, mejor y más barato D. Crisanto Igoa", "Tiene usted urgencia" Notaría de D. Luis Palencia, etc. y otros inspirados pareados que posiblemente dificulten nuestra entrada en el Parnaso... Y, naturalmente, bolígrafos, calendarios de pared y agencias gratis.
Bueno, pues increíblemente nuestros amigos destinatarios picaron. Un DIGnísimo y prestigioso Notario, excelente persona, todos los principios de diciembre nos preguntaba ¿que vais a hacer éste año? " —"Nada —le contestábamos- ya estamos muy vistos y no queremos cansar a la afición" — "Pero, algo haréis", insistía un tanto esperanzado. Pues bien, tras recibir la carta llamó al Decano para que convocara urgentemente una junta en la que se repudiara la inadmisible propuesta comercial porque “¿hasta donde vamos a llegar?" , el Decano procuró calmarlo al principio y lo logró tan solo al preguntarle por la fecha de la carta y comprobar que era el 28 de diciembre, día en el que, como afirmaba Mark Twain, se nos recuerda lo que somos los otros 364 días del año. La noticia corrió por los mentideros notariales y justo es reconocer la casi unánime repulsa de nuestros inefables y candorosos habitantes del séptimo cielo, compañeros alegres y confiados y los resultados fueron insospechados y así un resignado compañero admitía que "bueno, no me parece bien, pero si todos los hacen…" . Se acordó hablar urgentemente con el Decano para que enviara una circular a sus feligreses ordenando la rotunda negativa a afiliarse el trapicheo. Y hasta, en una solución conciliadora se considero que, en todo caso, seria menester seleccionar los anuncios para lo que se nombraría una comisión que visara los propuestos ya que, una vez en la pendiente, se acabaría insertando el anuncio subliminal de esos contactos erótico sentimentales que ahora están en el candelero y que, naturalmente, nuestro morigerado Cuerpo tenía que rechazar.
Nosotros consideramos que es más reconfortante engañarse alguna vez que desconfiar siempre y que, como decía el vecino de ahí arriba, André Maurois, frotad la epidermis de un escéptico y encontrareis debajo la piel de un sentimental.