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ENSXXI Nº 36
MARZO - ABRIL 2011

FRANCISCO MOCHÓN MORCILLO
Catedrático de Análisis Económico en la UNED

El informe económico del presidente 2010, presentado a mediados de enero de 2011, sigue la tradición estadounidense de que el presidente del gobierno cada año explique la situación de la economía del país, la política económica seguida durante el ejercicio, el impacto de las medidas que se han puesto en marcha, así como las  perspectivas para el año entrante. El de 2010 es el cuarto informe que se presenta. El responsable de su elaboración es el director de la Oficina Económica, Javier Vallés, doctor en economía por la Universidad de Minnessota y antiguo Economista jefe del Banco de España.

El contenido del informe
El informe empieza presentando un balance de lo acontecido en la economía mundial durante 2010. Lo más relevante es que se han logrado recuperar los niveles de actividad previos a la crisis. Esta recuperación ha sido, sin embargo lenta y desigual, especialmente en la zona euro, donde no se alcanzarán los niveles de actividad previos a la crisis hasta 2012, y los de empleo tardarán aún más.

"El informe, que es el cuarto que se presenta, explica la situación de la economía del país, la política económica seguida durante el ejercicio y el impacto de las medidas que se han puesto en marcha"

Otra nota característica de esta crisis es que en Europa, además de su intensidad, ha tenido una evolución compleja e imprevisible. Los planes de choque inicialmente tomados para tratar de sostener la actividad tuvieron que suprimirse. Los problemas vinculados con la deuda soberana de algunos países de la zona euro forzaron la adopción de medidas extraordinarias para garantizar la estabilidad de sus finanzas públicas y defender el euro.
Como ha ocurrido en otros momentos de la historia de la UE, cuando esta  atraviesa momentos difíciles se logran alcanzar acuerdos que permiten avanzar en el proceso de la integración, si bien en esta ocasión las reticencias especialmente de Alemania han sido mayores de las deseadas. En cualquier caso, se ha avanzado en la regulación financiera, al reforzar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, acompañándolo de una supervisión macroeconómica de los países miembros para evitar que se ensanchen los desequilibrios entre ellos. También ha sido un avance aprobar la creación de un Mecanismo Permanente de resolución de crisis, que a partir de 2013, sustituirá al actual esquema temporal. Además, ante la reproducción de las tensiones a finales de 2010 el Consejo Europeo ha transmitido mensaje de unidad y de confianza en el euro, declarando su voluntad de impulsar cuantas acciones sean necesarias para garantizar la estabilidad.

La economía española en la crisis
España es uno de los países que más está padeciendo los efectos de la crisis. Debido a la brusquedad del ajuste de algunos de los desequilibrios que había ido acumulando en la última fase de crecimiento, la economía española ha perdido cerca de dos millones de empleos. De ellos más del sesenta por ciento estaban vinculados directa o indirectamente con el sector de la construcción. El impacto de la crisis se ha acentuado porque las medidas expansivas tomadas para tratar de amortiguar las consecuencias del desplome del sector inmobiliario y evitar el colapso de otros sectores estratégicos, y para preservar la paz social, han tenido que ser abortadas. Debido a la presión de los mercados dichas políticas de gastos tuvieron que ser cambiadas por un proceso de consolidación presupuestaria y de puesta en práctica de reformas estructurales.

"La recuperación mundial está siendo lenta y desigual, especialmente en la zona euro. Problemas vinculados con la deuda soberana forzaron la adopción de medidas extraordinarias para garantizar la estabilidad de las finanzas públicas. En el seno de la UE se han logrado acuerdos que permiten avanzar en soluciones integradas a las crisis"

Por las razones apuntadas, 2010 ha sido un año duro para la economía española. A pesar de que en este año también se ha pasado de la recesión a la recuperación, la destrucción de empleo ha continuado su preocupante tendencia. Además, a todo ello hay que añadirle los efectos de las fuertes medidas de austeridad puestas en marcha y los continuos sobresaltos en los mercados de deuda soberana y las consiguientes dificultades para financiarse en el exterior.
La crisis ha venido a evidenciar las debilidades estructurales de la economía, en buena medida concretadas en un déficit de productividad derivado de deficiencias en el sistema educativo, de la rigidez del marco de relaciones laborales y la insuficiente incorporación de la innovación a los procesos productivos. Ante estas circunstancias la política seguida se ha centrado fundamentalmente en el desarrollo y aplicación de un Plan global de reformas y en la Estrategia de Economía Sostenible, diseñada para propiciar el tránsito a un modelo de crecimiento más equilibrado.

Planteamientos para 2011
Según se recoge en el informe, la gestión de la crisis va a continuar centrada en tres puntos: austeridad, reformas estructurales y cohesión social. De hecho la estructura del informe se ha configurado para atender a estos tres puntos. El capítulo 2 se dedica al proceso de reducción del déficit, el capítulo 3 analiza las prioridades de orden social y la reforma de las políticas activas de empleo y el capítulo 4 se ocupa de analizar las reformas y la competitividad del sistema productivo.

"En España el impacto de la crisis se ha acentuado porque las medidas expansivas han tenido que ser abortadas debido a la presión de los mercados e iniciar un proceso de consolidación presupuestaria y de puesta en práctica de reformas estructurales"

En 2011 se va a continuar con las reformas emprendidas y en particular con la reforma laboral, la reforma del sistema financiero y la reforma de las pensiones. La reforma laboral se completará en los primeros meses de 2011. Las líneas de trabajo son las políticas activas de empleo, los expedientes de regulación de empleo, las agencias privadas de colocación, las empresas de trabajo temporal y la negociación colectiva. El objetivo del gobierno es alcanzar un acuerdo con los interlocutores sociales pero lo peor es la no reforma, por lo que el gobierno cumplirá sus propios compromisos y los impuestos por la Ley de reforma del mercado de trabajo. Aunque los efectos de la citada reforma se dejarán sentir cuando el crecimiento se haya acelerado, ya se ha observado un aumento de las conversiones de contratos temporales a contratos de fomento.

"La gestión de la crisis va a continuar centrada en austeridad y reformas estructurales; laboral, del sistema financiero y de las pensiones"

Por lo que respecta a la reforma del sistema financiero el objetivo es que las entidades, especialmente las Cajas, sean viables, se gestionen con criterios profesionales, tengan capacidad regular de financiación y puedan contribuir a la capitalización del tejido productivo. Para alcanzar estos objetivos la transparencia es esencial, especialmente en lo referente a la exposición de los nuevos grupos de cajas de ahorros al sector inmobiliario.
En relación a la reforma de las pensiones el 29 de diciembre de 2010 la Comisión del Pacto de Toledo acordó sus recomendaciones y el gobierno las tendrá en cuenta para aprobar, el 28 de enero de 2011 la reforma que remitirá al Parlamento, conocida la opinión de los interlocutores sociales. La reforma del sistema de pensiones es imprescindible para hacerlo sostenible por razones demográficas, por el aumento de la esperanza de vida y por la evolución de la pirámide de población. Baste señalar que si a primeros de 2011 hay cuatro personas en edad de trabajar por cada pensionista, en 2050 sólo habrá una y media. A todo ello se le unen sus consecuencias sobre las finanzas públicas. Por ello, la reforma del sistema de pensiones es algo necesario. De hecho los países europeos ya han adoptado una posición común en torno al horizonte de los 67 años.

"Se continuará con el plan de consolidación fiscal, proceso que se aceleró con la crisis de la deuda soberana de la primavera de 2010. El compromiso de alcanzar el 6% de déficit en 2011 es firme"

Por lo que respecta a las actuaciones para tratar de mejorar la competitividad, en 2011 se aprobarán definitivamente la Ley de la Economía Sostenible y la Ley de Ciencia. También se impulsará la Ley de Servicios Profesionales y se desarrollará el Plan Integral de Política Industrial.
En cualquier caso uno de los aspectos a destacar es que se continuará con el plan de consolidación fiscal, algo que se inició con el presupuesto de 2010. Este proceso se aceleró con la crisis de la deuda soberana de la primavera de 2010. El resultado es que el compromiso de alcanzar el 6% de déficit en 2011 es firme. Además, respecto a las restantes Administraciones Públicas, se han adoptado acuerdos con las Comunidades Autónomas para informar trimestralmente sobre su situación presupuestaria.
En relación al mantenimiento de la cohesión social, el primer punto a destacar es que las iniciativas deben enmarcarse en un contexto de austeridad de las finanzas públicas. Por ello las mejoras no pueden basarse en los aumentos presupuestarios sino en la revisión de las prioridades, en el aumento de la calidad y la eficacia de las  actuaciones y en la mejora de la coordinación entre las distintas Administraciones Públicas.
Además de estas actuaciones, la reforma de las políticas activas de empleo se orienta a mejorar la empleabilidad de los trabajadores que han perdido su empleo. Se señala en el informe que con el conjunto de medidas y reformas no sólo se pretende corregir los desequilibrios y superar la crisis sino posicionar a la economía española en un mundo caracterizado por una competencia global. En este sentido, se señala que el déficit por cuenta corriente se ha reducido a la mitad, el endeudamiento del sector privado se está ajustando y la productividad por hora se ha incrementado. (p.29-30)

¿Qué opinan los mercados?
En párrafos anteriores se ha presentado una síntesis de la situación de la economía española y de sus perspectivas según el Informe económico del presidente. Los mercados, si bien reconocen los síntomas de recuperación, mantienen una serie de dudas sobre la economía española que se pueden concretar en los puntos siguientes:

-Aunque la situación financiera del Estado no es desesperada y está mejorando, queda por resolver el tema de la deuda de las autonomías y los ayuntamientos.

"Los mercados, aunque detectan los síntomas de recuperación mantienen una serie de dudas sobre la economía española: deuda de las autonomías y de los ayuntamientos, debilidades del sistema financiero, endeudamiento de las familias y las empresas y que las perspectivas de crecimiento estén sobreestimadas. Debido a estas dudas el peligro de una intervención no se ha conjurado"

-Respecto al sistema financiero, se teme que la situación de algunas instituciones financieras sea más frágil de lo que confiesan y al final el Estado tenga que salvarlas y nacionalizarlas. Se señala que la reestructuración del sistema financiero acumula importantes retrasos, lo que hace más difícil la recuperación del crédito.
-Dado el volumen el endeudamiento de las familias y las empresas se corre el riesgo de que se acabe convirtiendo en deuda pública, como ocurrió en Irlanda. España tiene una alta dependencia del exterior y necesita encontrar fórmulas para exportar y atraer capital extranjero.
-Se apunta la posibilidad de que las perspectivas de crecimiento estén sobreestimadas. Se teme que las necesarias medidas de austeridad no se vean rápidamente acompañadas por las reformas imprescindibles para estimular el crecimiento y crear puestos de trabajo. Cabe el peligro de que en las reformas se haya avanzado demasiado poco y demasiado tarde.
Debido a estas dudas, el peligro de una intervención aún no se ha conjurado. De hecho, España se mantiene en el foco de los mercados por el riesgo permanente de rescate. En cualquier caso, la pregunta de si España necesita un rescate puede que sea banal, pues en cierto modo ya está siendo rescatada. El BCE ha estado descontando papel de los bancos y las cajas españolas durante los últimos dos años porque no conseguían financiación suficiente en los mercados y actualmente está comprando deuda pública española para mejorar su cotización. De todas maneras, esperemos que las reformas y en general la marcha de la economía, no hagan necesario un rescate a la griega o a la irlandesa.

Biblliografía

- Informe Económico del Presidente del Gobierno 2010. Presidencia del Gobierno. Oficina del Presidente del Gobierno. Diciembre 2010.
- Informe de Crecimiento Económico y Recuperación de España. The Conference Board y PwC. Enero 2011.
-  "A great burden for Zapatero to bear". The economist. January 20th.  2011

Abstract

Economic recovery has been worldwide gradual and uneven, but particularly so in the Euro Zone. Problems related to the public debt of several countries forced the adoption of extraordinary measures to warrant the stability of their public finances. Under these circumstances, EU members have reached some agreements to design integrated solutions.
In Spain the crisis has had a greater impact due to the pressure exerted by the markets that forced the abortion of expansive measures and led to budgetary consolidation and structural reforms. Future management of the crisis lies in austerity,  structural reforms (of the job market, the financial system and retirement pensions) and budgetary consolidation.
Although markets detect recovery symptoms, they still have some doubts about the Spanish economy due to the debt of the Autonomous Regions and the City Counsels, certain weaknesses of the financial system, the indebtedness of families and companies and an overestimation of growth perspectives. Therefore we still run the risk of an intervention. In fact, markets are watching Spain to see if it will have to be rescued.