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ENSXXI Nº 37
MAYO - JUNIO 2011

IGNACIO CAMUÑAS SOLÍS
Presidente del Foro de la Sociedad Civil

FORO DE LA SOCIEDAD CIVIL

Declaración de Intenciones

El Foro de la Sociedad civil fue creado como Asociación el 11 de Febrero de 2008 e inscrito en el registro del Ministerio del Interior el 7 de abril de ese mismo año. Se define como un foro abierto al diálogo, partidario decidido del debate, polo de atracción de la inteligencia crítica, lugar para el despliegue de proyectos y promotor, en fin, de las ideas y la innovación.
Sus componentes están convencidos de que un país es más próspero y estable, crece más y es más solidario, no solo cuando cuenta con un Estado de Derecho plenamente consolidado, sino cuando posee, a su vez, una sociedad civil que se manifiesta participativa y corresponsable del devenir de la vida pública y colectiva.
Pretende ser un foro de estudio y debate permanentes, un lugar de encuentro abierto a la pluralidad de realidades de nuestro país y una plataforma de lanzamiento de nuevas ideas y propuestas que ayuden al proceso continuado de modernización y avance de España en las próxima décadas, de tal manera que trate de convertirse en el germen de un movimiento de renovación de la vida democrática española.

"El Foro de la Sociedad civil se define como un foro abierto al diálogo, partidario decidido del debate, polo de atracción de la inteligencia crítica, lugar para el despliegue de proyectos y promotor, en fin, de las ideas y la innovación"

Organiza periódicamente Sesiones Plenarias a las que asisten generalmente todos sus miembros para tratar de aquellos temas de la vida española que reclaman una atención especial. Trabaja igualmente en el seno de Comisiones o áreas de actividad en grupos más reducidos de personas abordando problemas políticos, jurídicos y constitucionales junto a otros varios de carácter económico y social o los derivados de nuestros compromisos en materia de política exterior y defensa. Las cuestiones educativas y culturales así como aquellas que se refieren a la conservación del medio ambiente y la energía con objeto igualmente de consideración y estudio en las mencionadas comisiones de trabajo.
El Foro viene publicando todos los años un Informe anual donde recoge importantes colaboraciones de distintos miembros de la Asociación sobre aquellos temas de más relieve acaecidos en el año que se analiza. Igualmente ha dado vida a una colección de Documentos y estudios más breves pero enjundiosos donde se abordan varias cuestiones de actualidad por especialistas en cada una de las materias.
Finalmente como vehículo de información permanente ha puesto en marcha su propia página Web (www.forosociedadcivil.org) donde aparecen habitualmente las noticias e informaciones más destacadas de la organización.
Hasta aquí los datos esenciales de la Asociación que me honro en presidir y que pretendo sirvan de tarjeta de visita a los ilustres lectores de esta importante revista profesional que ha tenido la gentiliza de invitarme para informar sobre la cuestión.

"Nuestra actividad no se agota en el debate y en el intercambio de ideas, con frecuencia damos vida a estudios y publicaciones que constituyen documento de referencia para las personas que se interesan por los aspectos más relevantes de la vida pública de nuestro país. En ningún modo es el germen o plataforma previa de un partido político"

 

El porqué de nuestro esfuerzo
Quisiera antes de nada poner de manifiesto que el Foro de la Sociedad Civil es de manera fundamental un Club, ciertamente político, pero un club de debates e ideas. Es también una Sociedad de Estudios. Es decir nuestra actividad no se agota en el debate y en el intercambio de ideas, puesto que con frecuencia damos vida a distintos estudios y publicaciones que constituyen documento de referencia para todas aquellas personas que se interesan por los aspectos más relevantes de la vida pública de nuestro país. Pero en ningún modo es el germen o plataforma previa de un partido político, cuestión ésta que quisimos dejar muy clara desde el primer momento. Los partidos políticos son, en efecto, muy necesarios, imprescindibles, para la vida democrática  pero no fue nunca esa nuestra vocación inicial, antes bien quisimos poner de manifiesto que nuestro trabajo se dirige a la sociedad civil y que lo realizaríamos desde la sociedad civil y en ese sentido desde una radical independencia de cualquiera de los partidos políticos del arco parlamentario. Esa es también otra de las diferencias esenciales con otras fundaciones o “Think Tanks” que elaboran doctrinas y programas para aquellos partidos a los que en realidad pertenecen. Nuestra independencia es pues divisa esencial de nuestra actuación lo mismo que manifestamos independencia igualmente de los grupos económicos y financieros de nuestro país que también alientan otras plataformas de actuación que concurren con nosotros en el debate plural de la vida española.
Por último somos escrupulosos defensores de la libertad religiosa. Por ello no estamos vinculados como organización a ninguna de las confesiones religiosas respetando las creencias y los credos particulares de nuestros afiliados.
Tenemos una organización muy flexible, nada ostentosa pero suficiente para cumplir los objetivos que nos hemos marcado. Las cuotas de los socios, por el momento, están sirviendo para hacer frente a los principales gastos que se originan, teniendo en cuenta que todos los trabajos e intervenciones de los miembros del foro se desarrollan en régimen de gratuidad. Incluso muchos de ellos ponen generosamente, a veces, a contribución del Foro despachos, salas de reuniones y otras infraestructuras que nos permiten trabajar eficazmente con un ahorro de medios estimables.
El valor y la fuerza del Foro radica en la calidad personal de sus miembros, la inteligencia y valía probada de sus componentes y el espíritu de independencia y patriotismo de sus afiliados.
En las filas del Foro se encuentra un destacado elenco de Catedráticos de Universidad, Embajadores de España, Tenientes Generales de los tres Ejércitos, Abogados del Estado, Letrados de las Cortes, Notarios, Economistas y Directivos de Empresas, Médicos, Arquitectos, Ingenieros y representantes del mundo de la información y de los medios de comunicación.
Contamos pues con un conjunto de profesionales de indudable valía, con una dilatada trayectoria y sobre todo con una sincera vocación de ayudar a mejorar la vida pública de nuestro país. Algunas de estas personas ya tuvieron en el pasado un destacado papel en los momentos de la transición; otras muchas están deseando contribuir a la mejora y aumento de calidad de nuestra vida democrática.

"Los miembros del Foro creen que solo desde un profundo y leal entendimiento de las dos grandes fuerzas políticas del país y en la medida de lo posible de las demás fuerzas parlamentarias será posible emprender el camino de rectificación y de ajuste que es necesario plantear en la hora  presente"

Nos hemos puesto en marcha porque pensamos que el esfuerzo que hemos venido haciendo en España en estos últimos años corre serios riesgos de malversarse. Asistimos a un creciente deterioro de nuestra vida democrática y estamos sumidos en una muy seria crisis económica de muy graves consecuencias sociales y todo ello en un clima ético y moral muy empobrecido. Es cierto que hemos recorrido un periodo histórico lleno de esperanza y de indudable progreso pero no es menos cierto que se observan sombras peligrosas a nuestro alrededor que hacen presagiar momentos de grave dificultad cara al futuro.
En esta circunstancia es necesario afrontar en nuestro país un proceso de reformas y un decidido cambio de rumbo. Las resistencias para ello serán muchas. Los intereses en presencia, varios. Lo titulares del poder y sobre todo los partidos políticos, en la medida en que las reformas afecten a los privilegios adquiridos ofrecerán, a no dudarlo, seria resistencia.
O las reformas vienen impulsadas,  protagonizadas y requeridas por la sociedad civil o sencillamente no se harán. La inercia del poder es mayúscula, los intereses creados, cuantiosos. La ceguera del que manda, habitual. El sistema electoral tampoco favorece la comunicación real entre representantes y representados de tal manera que la sociedad civil debe ponerse en marcha, alzar la voz y reclamar lo necesario para que este país no se debilite y llegue a conocer un nuevo periodo de decadencia, desorientación y malestar.

El diagnóstico de una situación
Los componentes del Foro consideran que el marco constitucional y el espíritu que anida en nuestra Ley suprema continúan siendo un punto de apoyo suficientemente sólido para garantizar la convivencia y el progreso necesarios, reclamados por la sociedad española actual. Pero al mismo tiempo afirman que el tiempo transcurrido y algunos de los desarrollos legislativos impulsados en estas últimas décadas aconsejan, sin duda, la apertura de un proceso prudente, pero decidido, de reformas de nuestra Constitución. En este sentido los miembros del Foro creen que solo desde un profundo y leal entendimiento de las dos grandes fuerzas políticas del país y en la medida de lo posible de las demás fuerzas parlamentarias será posible emprender el camino de rectificación y de ajuste que es necesario plantear en la hora  presente.
En todo caso, España debe superar el debate permanente sobre su historia y su configuración territorial so pena de sufrir un profundo debilitamiento  y una confusión creciente que dificultan de manera extraordinaria nuestra estabilidad y nuestro progreso como nación.
Es pues imprescindible, como paso previo, esforzarse por recrear el clima que hizo posible la transición, muy alejado de la crispación y encono que caracteriza actualmente la relación entre las fuerzas políticas mayoritarias del arco parlamentario. La rivalidad democrática, la competencia ideológica y política no deberían ser obstáculo para la necesaria colaboración  que exige la solución de determinados y acuciantes problemas hoy planteados.    
Ante el clima de profundo pesimismo y desaliento, asentado de forma preocupante en la sociedad, y el creciente deterioro de la clase política, observado en la mayoría de los estudios de opinión, habrá que convenir que es urgente un saneamiento de los usos y prácticas políticas imperantes. Ello dará paso a un proceso de regeneración democrática que devuelva a los ciudadanos la confianza y el prestigio que la clase política merece y necesita. Habrá que intensificar, pues, el funcionamiento democrático de los partidos, reformar el procedimiento de financiación de los mismos, limitar sus ámbitos de actuación que invaden los de la Sociedad Civil y emprender mecanismos eficaces de control que impidan la corrupción y las prácticas ilegales que hoy se encuentran extendidas con demasiada frecuencia.
Es necesario, afianzar y depurar los mecanismos que aseguren una real y eficaz democracia representativa, mediante una nueva Ley electoral que favorezca la rendición de cuentas de los representantes a sus representados. Este, podría ser, entre otros, el primer fruto del nuevo consenso que ahora propugnamos.
La separación de poderes, indispensable para poder hablar de un verdadero régimen democrático, se halla hoy puesta en cuestión por la  progresiva politización de la Justicia asfixiada por la presencia y actitud de los partidos políticos que las más de las veces obstaculizan su normal funcionamiento.
El Estado autonómico que dibuja y garantiza nuestra Constitución está en abierta controversia. El régimen autonómico que en su momento fue considerado por los constituyentes como una solución razonable para encauzar la diversidad y las aspiraciones de algunos territorios y comunidades de nuestro país está resultando en ocasiones profundamente insatisfactorio e ineficiente en términos políticos y económicos y no siempre acorde con la exigencia de lealtad constitucional.
En este sentido proponemos una reorientación del Estado autonómico para afianzar la soberanía única del Estado español y en particular, para fortalecer los mecanismos de solidaridad e igualdad de todos los españoles.
La crisis económica que padecemos, ha puesto  de manifiesto los fallos y carencias de nuestro modelo económico de crecimiento. Este adolece fundamentalmente de falta de competitividad  y de una acumulación de rigideces y regulaciones multiformes, que están motivadas entre otras razones por nuestro Estado autonómico. Y ello nos dificulta sobremanera en una situación de envejecimiento de la sociedad para seguir creciendo adecuadamente y hacer viable el estado de bienestar. La política económica que necesitamos exige combinar austeridad en el gasto público y una seria disciplina fiscal y presupuestaria; un aumento decidido de la competitividad y la flexibilización de las relaciones laborales; una política energética, estable, eficiente y realista que asegure nuestras necesidades de hoy y de mañana y un apoyo decidido a la investigación científica y tecnológica y a  la innovación creadora
El sistema de la Ciencia española sigue anclado en un modelo insuficientemente financiado y altamente burocratizado con una escasísima cantidad de investigadores y una muy pobre conexión entre ellos y con el tejido productivo
España necesita con urgencia unas Administraciones Públicas a la altura del Siglo XXI, orientadas plenamente al ciudadano, transparentes en su información y en sus actuaciones; fiable, predecible y segura. Es necesario recuperar la profesionalidad y objetividad en la función pública así como la necesaria independencia al servicio de los ciudadanos en todos los niveles. Las Administraciones públicas deben trabajar con eficacia buscando la mayor eficiencia en todas sus actividades y reajustar su dimensión  y su tamaño al desempeño de las funciones que le son propias.
España carece de un verdadero sistema educativo acorde con nuestra posición en el mundo. Los bajísimos índices de calidad y eficacia que acredita nuestro modelo de educación deben corregirse con premura, atacando el  creciente abandono escolar, el cansancio y desmoralización del profesorado y sobre todo evitando la cascada continua de Planes y Leyes educativas que no hacen más que agravar nuestras actuales ineficiencias.

"Es necesario, afianzar y depurar los mecanismos que aseguren una real y eficaz democracia representativa, mediante una nueva Ley electoral que favorezca la rendición de cuentas de los representantes a sus representados. Este, podría ser, entre otros, el primer fruto del nuevo consenso que ahora propugnamos"

Necesitamos una Universidad que combine la debida transmisión de conocimientos con una creciente labor de investigación. El enlace con el mundo empresarial se hace imprescindible para asegurar nuestro desarrollo económico. Además es preciso preparar a los ahora estudiantes para que puedan desenvolverse en el futuro en un mundo globalizado.
El fomento de una política de defensa y protección de la familia; la consolidación de una política justa y al tiempo equilibrada de inmigración, siempre articulada según las necesidades y posibilidades de cada momento; la promoción de valores tales como la honradez, el esfuerzo,  la solidaridad con los mas necesitados y las generaciones venideras y el respeto debido a la libertad religiosa de todos los ciudadanos son principios esenciales que en todo momento deben asegurar nuestra convivencia.
Hoy la mayor parte de estas políticas que propugnamos deben tener en cuenta el marco europeo al que por historia, cultura y geografía  pertenecemos. Nuestra condición de miembros de la Unión Europea supone obligaciones y derechos que debemos contemplar como ineludibles. El progreso y avance de España como nación está íntimamente relacionado con el futuro de la propia Unión Europea, referente imprescindible en la era global en la que nos encontramos.
Al servicio de este conjunto de ideas los miembros del Foro están dispuestos a trabajar con entusiasmo y dedicación en los próximo años ofreciendo aquellas propuestas y reflexiones que a nuestro juicio resulten más favorables para mejorar la calidad de nuestra democracia y el bienestar de nuestro país dentro de un mundo más justo y más seguro que el que hoy disfrutamos.

Abstract

The Foro de la Sociedad Civil (Civil Society Forum) is an association created on February the 11th, 2008, and entered in the registry of the Spanish Home Office on April the 7th of the same year. It is defined as a forum open to dialogue, determined debate supporter, pole of attraction for critical intelligence, place to develop projects and promoter of ideas and innovation.
Their members share the conviction that a country is more prosperous and stable, grows faster and is more supportive, when it is backed up not just by a State that recognises the rule of law and is fully consolidated, but also by a civil society that is participative and co-responsible for the evolution of public and collective life.