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ENSXXI Nº 42
MARZO - ABRIL 2012

FRANCISCO MOCHÓN
Catedrático de Análisis Económico en a UNED
fmochon@cee.uned.es

Si se compara la importancia relativa en el contexto mundial de la Europa del siglo XIX con la de 2012 resulta evidente su pérdida de protagonismo. Una posible explicación  se puede ofrecer analizando, en una perspectiva histórica, la evolución del proceso de  globalización. En este sentido, se argumenta1 que el proceso globalizador se desarrolla en olas y que a lo largo de la historia moderna se han sucedido tres olas. En cada una de  ellas el liderazgo le habría correspondido a un área geográfica diferente. En la primera ola, que iría desde  finales del siglo XV hasta comienzos del  siglo XIX, tuvo lugar el nacimiento de Europa como bloque. El descubrimiento de América y el transporte trasatlántico actuaron como elementos dinamizadores del protagonismo europeo. La segunda ola de la globalización arrancó en las primeras décadas del siglo XIX finalizando en las últimas décadas del siglo XX. En ella tuvo lugar el nacimiento y consolidación como bloque de Norte América y el factor dinamizador fue la revolución industrial con inventos como el motor de explosión, el telégrafo y el teléfono. A partir de la década de los ochenta del siglo pasado se habría entrado en la tercera ola del proceso de globalización. En ella habría tenido lugar el nacimiento como bloque de los países situados en el Anillo del Pacífico, actuando como elemento impulsor las nuevas tecnologías. Desde esta perspectiva, la época dorada de Europa  estaría ya lejos en el tiempo y lo que habría que preguntarse es por el tipo de medidas que se podrían tomar para tratar de mitigar los efectos del reloj de la historia.

"La época dorada de Europa está ya lejos en el tiempo y lo que habría que preguntarse es por el tipo de medidas que se podrían tomar para tratar de mitigar los efectos del reloj de la historia"

La explicación de un premio Nobel
Vamos ahora a centrar el análisis en los factores que ayudan a explicar la situación actual de los países que integran la UE, caracterizada por los altos niveles de desempleo y un elevado endeudamiento. Es un hecho que una vez superados los devastadores efectos de la segunda guerra mundial, la región inició un largo periodo de crecimiento económico y mejora del bienestar social. Según Maurice Allais2, el único premio Nobel de nacionalidad francesa, los problemas actuales de la UE están en buena medida relacionados con el abandono de la cautela con que inicialmente se actuó en materia de apertura a los mercados internacionales. Los seis países fundadores del Mercado Común Europeo previeron plazos de varios años antes de liberalizar los intercambios con los nuevos miembros que se integraron en 1986. Pero posteriormente esta prudencia se abandonó. Por ello Maurice Allais señaló que un factor que ha incidido muy negativamente en el crecimiento de Europa ha sido el librecambismo aplicado ciegamente. Defendía que hay un tipo de proteccionismo que genera unos efectos negativos para la economía mundial, mientras que otro tipo de proteccionismo está enteramente justificado y sus efectos pueden ser positivos. En la primera categoría se encuentra el proteccionismo entre países de salarios comparables, que en general no es deseable. Por el contrario, el proteccionismo entre países de nivel de vida muy diferente no solo sería justificable sino absolutamente necesario pues no se puede competir con unos países que tienen unos costes de fabricación diez o veinte veces menores, o incluso más bajos.

"Las posturas librecambistas extremas son uno de los principales factores que explican el desempleo en la UE pues provocan el desplazamiento de las industrias de los países occidentales con altos salarios a los países de bajos salarios y regulación laboral muy laxa"

Para Allais las posturas librecambistas defendidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) son uno de los principales factores del desempleo de los países de la UE. El desempleo ha sido la consecuencia de las deslocalizaciones, esto es del desplazamiento de las industrias de los países occidentales con altos salarios a los países de bajos salarios y regulación laboral muy laxa.

No es solo cuestión de salarios altos
Los temores señalados por Allais serían mayores si se tuviese en cuenta que la deslocalización no sólo se ve espoleada por los salarios ni se circunscribe a la industria. Hay que señalar que la ventaja competitiva de la UE también se ve condicionada por factores tales como los impuestos, los costes de la energía, las tasas y requisitos medioambientales y el marco  institucional. La competitividad de la UE se ve limitada por la necesidad de financiar un costoso estado de bienestar, por la exigente normativa en materia de medioambiente (que provoca la denominada deslocalización del carbono) y por un prolijo marco regulatorio. A todo esto habría que añadir que si bien la UE suele cumplir escrupulosamente las directrices de la OMC otros países, especialmente China, se centran en mantener un saldo positivo en su balanza de pagos recurriendo a cualquier medida, incluyendo la manipulación de su moneda o el incumplimiento de los derechos de la propiedad intelectual. Si a todo lo anterior añadimos que las nuevas tecnologías hacen que muchos servicios puedan ser deslocalizables, resultará que no solo corren peligro los empleos en la industria sino también en la agricultura y los servicios.
Además del desempleo, otra consecuencia de la conjunción del librecambio y la pérdida de competitividad ha sido la aparición de fuertes desequilibrios en los intercambios comerciales internacionales. Estos se deben a la existencia de un grupo de países con déficits persistentes en sus balanzas de comerciales y otro con superávits crónicos. Los flujos de capitales desde los países con saldos positivos hacia los países con saldos negativos actuaron como mecanismo impulsor de la crisis financiera internacional, al generar un sistema que alentó el endeudamiento excesivo de ciertos países e impulsó la burbuja inmobiliaria. Si a estos hechos se les añade que la Unión Monetaria Europea (UME) erróneamente se había diseñado de forma que era incapaz de abortar los desequilibrios que en ella se formasen, tenemos una explicación de la lamentable situación que actualmente está padeciendo la UME.

¿Qué nos puede deparar el futuro?
Para afrontar el futuro habría que empezar reconociendo los errores del pasado. La estrategia seguida de librecambio a ultranza no resulta fácil de revisar, pero bastaría con que los responsables europeos fijasen como objetivo prioritario de su política económica el empleo y actuasen en consecuencia para que la situación mejorase. Ir por el mundo ejerciendo de "abuelos ricos" es un error y un lujo que Europa no puede permitirse.  
De cara al futuro habría que identificar hacia donde se dirige el mundo. El mundo es digital y cuanto más tardemos en reconocer esta nueva realidad menos opciones tendremos de aprovechar las oportunidades que ofrece. La digitalización de la sociedad  acelera e intensifica el cambio y crea tanto perdedores como ganadores. En qué grupo nos situemos dependerá de la capacidad de adaptarse rápida y eficientemente al profundo cambio motivado por el uso intensivo de las nuevas tecnologías (TIC), las nuevas formas de hacer negocios y los requerimientos de los mercados.
Las TIC están propiciando el "taylorismo digital" pues buena parte de la mano de obra que había sido contratada por su talento está siendo estandarizada, priorizando la utilización de software. El resultado es un aumento del paro estructural, especialmente en aquellos empleos de poco valor añadido y alta rutina mecánica. Como consecuencia, el empleo en la UE, que ya se ha visto negativamente afectado por los procesos de deslocalización y globalización antes comentados, se enfrenta ahora a la digitalización de tareas. Pero el problema no es ya únicamente el mayor coste laboral sino la falta de agilidad y capacidad para adaptarse a las nuevas tecnologías. A todo ello habría que añadir la pérdida progresiva de la ventaja competitiva que hasta hace unos años se asociaba a las instituciones educativas de occidente, que inducía a pensar que la mano de obra de estos países estaba más cualificada y esto los podría hacer más competitivos. Esto ha dejado de ser cierto. Baste recordar que los sistemas educativos asiáticos ocupan 4 de los 5 primeros puestos del ranking PISA 2009. 

Las claves del éxito en un entorno digital
Pero a pesar de las dificultades queda mucho por hacer y las oportunidades que ofrece un mundo digital son inmensas. Para aprovecharlas es importante conocer las características del nuevo entorno. Estas  se concretan en que3: 1) gracias a Internet se puede acceder a un número de clientes muy rápidamente y desarrollar negocios de una forma que antes no era posible, 2) hay que estar preparados para gestionar con flexibilidad y eficiencia cambios radicales. Así, Internet surgió como una herramienta de comunicación e información, se transformó en un mecanismo de interacción y se está consolidando como una plataforma para las transacciones mercantiles que los mercados valoran en una fortuna, y 3) ha tenido lugar la integración en el mundo de los negocios de las redes sociales, que si bien siempre han existido, gracias a Internet se han imbricado en el mundo empresarial y profesional. Estas características definen las claves para estar entre los ganadores del futuro y que se pueden resumir en  movilidad (en el sentido de uso intensivo de dispositivos móviles), recurso a la nube e integración en las redes sociales.

"Las oportunidades que ofrece un mundo digital son inmensas. Las claves para para aprovecharlas son; movilidad (en el sentido de uso intensivo de dispositivos móviles), recurso a la nube e integración en las redes sociales"

La economía de Estados Unidos está mostrando al mundo el camino para triunfar en un entorno digital. Las cuatro empresas líderes en Internet (Google, Apple, eBay y Amazon) son estadounidenses y este país mantiene un claro liderazgo en el sector de las aplicaciones para los teléfonos inteligentes, las tabletas y las redes sociales, sector que en los últimos 4 años ha creado 466.000 empleos en Estados Unidos4.
La enseñanza para Europa es que nos dirigimos hacia un mundo en el que la digitalización del sistema productivo es una necesidad. Incluso en los sectores tradicionales, como la construcción o el turismo, habrá que ser muy activos en materia de virtualización para preservar la viabilidad de los negocios. Por lo que respecta a la industria, admitiendo la dificultad para competir globalmente en aquellos segmentos  de poco valor añadido, habría que centrar  los esfuerzos, por una parte en la I+D+i,  y, por otra, en los servicios de valor añadido. Los expertos señalan que en el futuro gran parte del crecimiento de las manufacturas provendrá de los «manuservicios5»: la combinación de manufacturas avanzadas con un amplio rango de servicios como el diseño, el marketing, los desarrollos informáticos y las aplicaciones. Estos requieren un profundo conocimiento de tendencias y comportamientos de los consumidores que es imprescindible para ofrecer servicios innovadores y diferenciadores, que son los más difíciles de imitar. En consecuencia, si se quiere revertir la preocupante perspectiva que presenta el empleo en Europa hay que apostar por la innovación como única vía para mejorar la competitividad del sistema productivo. Ello supone hacer compatible la política de recortes y de consolidación de la deuda, con el apoyo a la I+D+i y la potenciación de empresas y sectores como el de las TIC. Sólo así se podrán generar oportunidades que permitan que Europa no pierda el tren de la digitalización.

Bibliografía

1 José Ignacio Ruiz Rodríguez y Francisco Mochón. El colapso de Occidente. La crisis ante la historia. Ediciones del Serbal. Barcelona .2011.
2 Maurice Allais. La Mondialisation. La destruction des emplois et de la croissance. Clèment Juglar. Paris. 1999.
3 http://business.new sfactor.com/news/Technology-Soars-as-Economic-Driver/story.xhtml?story_id=122003XEGY2E
4 http://mashable.com/2012/02/07/app-economy-boosts-job-growth/

5 http://www.theworkfoundation.com/assets/docs/publications/284_More%20than%20making%20things.pdf

Abstract

As Europe´s Golden Age belongs to the past, we should ask ourselves for the kind of measures that could be taken to mitigate the effects on the clockwork of history. Extreme free-trade views are one of the main factors explaining unemployment in the EU as it drives the displacement of occidental industries with high wages to countries with low wages and a very lax occupational regulation. The digital world offers huge opportunities and the key to them are mobility (that is, intensive use of mobile devices), cloud computing and integration in social networks. If Europe wants to reverse nowadays worrying perspectives of employment it has to bet on innovation and improve the competitiveness of its productive system. Therefore, it has to coordinate budget cuts and debt consolidation with support to I&R&D and boost firms and sectors that, like information technology, can give Europe the opportunity not to lag behind the rest of the world in digitalization.