Menú móvil

El Notario - Cerrar Movil

ENSXXI Nº 5
ENERO - FEBRERO 2006

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ-GIL VICH
Notario de Madrid

Soy Notario y Registrador. Aunque actualmente ejerzo de Notario, puedo asegurar que siento un gran aprecio por la función registral y considero que si no se desvirtúan sus límites -como se está haciendo- es necesaria, útil y tiene futuro. Creo, por tanto, que estoy legitimado -por tener conocimiento de causa- para calificar la enmienda del Partido Popular en cuanto a la supuesta "agilización de trámites notariales", de malintencionada, aberrante y escandalosa.
Se trata de una absurda e inadmisible trasposición de los trámites propios del Registro a la actuación notarial, que pone de relieve hasta que punto puede un partido político plegarse a las peticiones -por espúreas que estas fueren- de la cúpula directiva de los Registradores. Y ello es especialmente grave siendo registrador el Presidente de dicho partido.
Los trámites son jocosos e inexplicables porque se olvida intencionadamente que el Notario actúa en régimen de libre competencia, de libre elección. Esa competencia hace que sea totalmente inaplicable la ridícula burocracia sugerida e impuesta; simplemente no se producen retrasos, porque se elige otro Notario.
Con evidente mala fe, se omite toda referencia a la labor de interpretación de la voluntad, al asesoramiento previo, simultáneo y posterior al otorgamiento, al deber de consejo; se desconoce de forma ofensiva la práctica diaria de los despachos y se desprecia el interés de los ciudadanos.
Sin embargo, la función registral es -querámoslo o no- de carácter funcionarial, sin libre competencia, en régimen de demarcación territorial y con cliente cautivo.
Convendría más a la cúpula registral que en lugar de intentar perjudicar al Notariado con propuestas como ésta, a través de partidos políticos, se dedicara a impulsar y conseguir que los registradores cumplieran con los plazos, los requisitos y las normas arancelarias (sobre éstas cuestiones volveremos). Y de paso, que acataran las resoluciones de la Dirección General. Y, en fin, que acataran la ley (piénsese en las maniobras orquestadas desde el colegio -con calificaciones estereotipadas- en torno al juicio de suficiencia del Notario en materia de representación y que han motivado la aclaración legal del artículo 98 de la Ley 24/2001).
Como Registrador considero que no es inteligente esta política, puesto que no actuando en régimen de competencia, pueden surgir debates -sin duda molestos y peligrosos- como sobre si es posible el cobro de un arancel cuando hay demarcación territorial.

"Sin embargo, la función registral es -querámoslo o no- de carácter funcionarial, sin libre competencia, en régimen de demarcación territorial y con cliente cautivo"

Espero sinceramente que quienes ocupen a partir de las próximas elecciones los cargos directivos cambien de estrategia y se lleguen a acuerdos de colaboración, beneficiosos sin duda para ambos cuerpos, pero, sobre todo, para el ciudadano al que servimos.
Con ser grave lo anterior, mucho más grave nos parece que el Partido Popular sirva de correa de transmisión para planteamientos tan sectarios y alejados de la realidad. Propuestas enfocadas no a la mejora del servicio sino hacia la defensa de rencores corporativos, produciendo daño y atacando al Notariado con grave perjuicio de la seguridad jurídica.   
Sirva lo anterior de advertencia: El Notariado todavía no ha empezado a defenderse....
Pero como sabemos los practicantes de artes marciales, frente a un ataque incotrolado  sólo hay un antídoto: Una contra definitiva.