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PORTADA N51-portada

ENSXXI Nº 51
SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2013

INFORMACIÓN DEL CONSEJO GENERAL DEL NOTARIADO

El pasado día 4 de octubre dimitió el Presidente, José Manuel García Collantes, tras acordarse una remodelación de la Comisión Permanente. Su dimisión, no obstante, no fue aceptada por el Pleno del Consejo celebrado el día 15, por lo que el Presidente ha quedado confirmado en su cargo.

El episodio de reconstitución de la Comisión Permanente, dimisión del Presidente y posterior ratificación, del que acabamos de ser testigos estos días, ha causado una enorme alarma en el Notariado. Esto es algo que no cabe negar, como demuestra el hecho verdaderamente notable de que uno de los múltiples manifiestos que han circulado entre los compañeros, redactado por un grupo de notarios y que reproducimos más abajo, reuniese más de mil adhesiones en apenas una semana.
La preocupación está justificada. En un momento en el que la función notarial está sufriendo el ataque más formidable de las últimas décadas –motivado por intereses muy particulares, además- resulta absolutamente suicida que la más alta representación corporativa desvíe su atención de lo que debería ser su única misión: la defensa del sistema de seguridad jurídica preventiva notarial, que tantos beneficios ha proporcionado a la sociedad española, y a las decenas de países de todo el mundo en los que se encuentra implantado el sistema del Notariado latino.
Sin embargo, hay que reconocer que la estructura de funcionamiento de nuestra más alta institución facilita enormemente estas crisis de estabilidad. Como señala Alfonso Madridejos en la conferencia pronunciada en la Academia Matritense en abril de este año y que reseñamos en este mismo número, el Consejo no fue diseñado para realizar una función de dirección y gestión diaria de los intereses del Notariado, que en la actualidad resulta absolutamente necesaria. La consecuencia es que la labor de crítica, siempre justificada y deseable, no se articula a través de mecanismos ordenados, usuales en otras instituciones, sino en el propio corazón de esa gestión y de manera casi aleatoria, en función de acuerdos mayoritarios volátiles y a veces contradictorios.
La crisis, en consecuencia, no ha quedado cerrada, porque es absolutamente imposible que con este sistema que en la actualidad padecemos tal cosa pueda ocurrir. Si algo nos enseña la que ahora nos ha tocado sufrir, es que hay que afrontar de una vez la reforma del Consejo, imprescindible para encarar el futuro con la confianza que deriva de la fuerza de nuestros argumentos. Esta ha sido la posición tradicional de este Colegio y de esta revista desde hace ya muchos años, cuando el Decano de Madrid era presidente y cuando no lo era, y pensamos que las circunstancias actuales nos han dado la razón.
Sólo queda que el Consejo escuche el clamor de sus bases y actúe en consecuencia. No es tan difícil, sólo requiere un poco de voluntad. Mientras tanto, pedimos desde aquí un gran esfuerzo de generosidad en nuestros representantes, y el buen juicio necesario para comprender que la defensa de los intereses del Notariado exige por encima de todo una mínima dosis de estabilidad y de colaboración desinteresada.

Más de mil notarios –y las adhesiones siguen llegando- suscriben un Manifiesto por la Unidad, que reproducimos a continuación

Los notarios de base, alarmados y preocupados por las noticias que nos llegan sobre lo que a nuestras espaldas está ocurriendo en el Consejo General del Notariado, consideramos inadmisible que enfrentamientos personales impidan la estabilidad en el órgano rector del Notariado, máxime en un momento tan trascendental como éste en el que nos encontramos, en que nuestra corporación está sufriendo un implacable ataque.
Ha quedado sobradamente demostrado que la actual configuración del CGN propicia la creación de bandos y genera inestabilidad. El sistema no funciona y hay que cambiarlo.
Pero lo realmente urgente en estos momentos es buscar una inmediata solución a la catastrófica situación creada, que en absoluto responde a razones objetivas. Por ello consideramos imprescindible y exigimos de nuestros decanos la adopción de las siguientes MEDIDAS urgentes:

PRIMERO: El interés institucional debe en todo caso sobreponerse a cualquier posición o interés personal.
SEGUNDO: Los decanos deben poner fin a la dañina crisis abierta no aceptando por una mayoría significativa la dimisión del Presidente del Consejo.
TERCERO: Desde el Consejo se ha de fomentar de manera efectiva la implicación y la participación de todos los notarios en el diseño de la política notarial.
CUARTO: En el caso de que los decanos actuales no sean capaces de poner fin de forma inmediata a esta situación exigimos a todos los decanos que dimitan y convoquen nuevas elecciones.
QUINTO: Cualquier actuación de los decanos en estos momentos tiene que estar amparada por sus respectivas juntas generales que ineludiblemente deben ser convocadas y escuchadas con carácter previo a cualquier iniciativa unilateral.