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PORTADA N51-portada

ENSXXI Nº 51
SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2013

INFORMACIÓN DEL COLEGIO NOTARIAL DE MADRID

Durante los últimos meses se ha desarrollado, en la sede del Colegio Notarial de Madrid, con notable éxito, la autorización de las actas de jura o promesa de fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes previas a la adquisición de la nacionalidad española.
Como es sabido, esa jura o promesa es el último de los requisitos necesarios para acceder a la nacionalidad española para los que, habiendo solicitado esta nacionalidad, en la mayoría de los casos por residencia continuada en España, han obtenido una resolución favorable.
La gran acumulación de expedientes había originado un retraso excesivo, lo que no hacía sino demorar injustificadamente el legítimo derecho a acceder a la ciudadanía española de aquellos emigrantes que habían acreditado cumplir todos los requisitos necesarios para ello.
Ante esta situación el Ministerio de Justicia solicitó la colaboración del Notariado para agilizar este proceso, lo que dio lugar a la Encomienda de Colaboración entre el Ministerio de Justicia y el Consejo General del Notariado mediante la cual se encomienda a los notarios la formalización, mediante el acta correspondiente, de la jura o promesa.
La Encomienda constituye un gran reto para el Notariado puesto que se trata de autorizar en muy poco tiempo un elevadísimo número de instrumentos públicos con una complejidad especial.
El Colegio de Madrid, al igual que han hecho otros colegios, como el de Andalucía o el de Valencia, decidió que la mayor parte de este proceso de juras o promesas se realizase en la sede del propio Colegio. Esta decisión responde a la necesidad de dotar a estos actos de la conveniente solemnidad, de agilizar al máximo unos expedientes que ya se han demorado demasiado, de proporcionar los medios materiales y humanos necesarios para garantizar el buen fin de la encomienda y de facilitar al máximo el trabajo a los colegiados, evitando interferencias en el funcionamiento normal de sus notarías.
Por supuesto, la centralización en la sede del Colegio se ha hecho con absoluto respeto al derecho de libre elección de notario, puesto que cualquier inmigrante que así lo desee puede acudir a su notario de confianza y facilitarle la clave de acceso a su expediente, lo que da lugar a que todo el proceso se realice en esa notaría. Además, a los que optan por que la jura o promesa se realice en el Colegio se le da también la opción de acudir el día que corresponde al notario de su elección.
Es de destacar el enorme esfuerzo material y personal que ha supuesto la puesta en marcha de un proceso que ha sido organizado y coordinado, con muchísimas horas de trabajo y dedicación, por los Notarios de Madrid, Carlos de Prada Guaita y Francisco López Colmenarejo, asistidos por diversos miembros de la Junta.
Como lugar de las juras o promesas se ha habilitado una planta completa del Colegio, en concreto la planta primera o planta noble, realizándose el acceso por la entrada principal desde la calle Juan de Mena, que normalmente solo se utiliza para las grandes ocasiones.
En cuanto a los medios humanos se han destinado seis personas, previa la formación oportuna, a la preparación de los documentos, a las que hay que añadir a un responsable de recepción y orientación de los otorgantes, otra persona encargada de las citas y un coordinador general, el empleado del Colegio Ángel Cano. Todo ello se ha hecho con empleados del Colegio y con personas externas, lo que ha supuesto la creación de hasta seis puestos de trabajo.
Además hay que añadir a los tres notarios, que acuden acompañados cada uno de dos empleados, que a diario se encargan del control de la elaboración de los documentos, del asesoramiento personalizado a los firmantes y de la autorización individualizada de los documentos. Y no se puede olvidar la valiosa colaboración en el desarrollo de todo el proceso de la empresa NOTARLINE y de todo el personal del Colegio, sin cuya implicación hubiese sido imposible el éxito alcanzado.
En definitiva, en los días de máxima afluencia intervienen en el desarrollo de las juras o promesas un total de dieciocho personas, tres de ellos notarios, lo que ha permitido llegar a superar algunos días las quinientas juras o promesas individualizadas y con mínimos períodos de espera.
El resultado de todo este esfuerzo ha sido totalmente satisfactorio y las cifras hablan por si solas: en tres meses, incluyendo el mes de agosto, se han autorizado en el Colegio de Madrid un total de 10.402 actas, se ha reducido la duración media de cada jura o promesa a poco más de treinta minutos y se ha eliminado totalmente la lista de espera ya que al día de hoy han sido atendidas todas y cada una de las solicitudes recibidas y las nuevas solicitudes que van llegado son atendidas en el plazo máximo de una semana, plazo que se reduce a veinticuatro horas en casos de urgencia.
Todo ello, unido a una flexibilización de la organización que permite su adaptación al número de solicitudes que se vayan recibiendo, permite asegurar que se va a mantener el nivel de eficacia y que hasta el fin de año, fecha en que termina la encomienda, se va a poder seguir proporcionando el alto de satisfacción expresado hasta el día de hoy por los inmigrantes, ahora compatriotas, que han elegido el Colegio Notarial de Madrid como puerta de entrada a su nuevo país.