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PORTADAN57-PORTADA

ENSXXI Nº 57
SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2014

VALERIO PÉREZ DE MADRID CARRERAS
Notario de Madrid

JORNADAS DE MÁLAGA

Un grupo de compañeros, preocupados por la situación del Notariado, convocó a todos los notarios de España a una reunión en Málaga para debatir sobre el presente y futuro de nuestra profesión, que quizá haya que calificar a partir de ahora como una profesión “de riesgo”. Creo que todos compartimos que el notariado se encuentra en una encrucijada, en uno de esos momentos históricos que definen el papel de una institución en la sociedad. Y la respuesta más lógica que se me ocurre es recuperar la iniciativa, recuperar el prestigio y recuperar la unidad. Cuando hablo de “iniciativa” creo recoger el sentimiento de esa mayoría silenciosa de notarios que no resignan a encajar los golpes...sin miedo y sin complejos, hay que pensar una estrategia, basada en los principios clásicos de la institución pero abierta a la sociedad a la que lealmente servimos. Recuperar la unidad, decía también, es poner fin a las distintas “clasificaciones” de notarios (los buenos y los malos; los de pueblo y los de ciudad; los madrileñismos y provincialismos), elevarnos sobre nuestras miserias y agarrarnos a un “proyecto sugestivo de vida en común”, si me permitís utilizar prestada la expresión de ORTEGA. Y recuperar el prestigio, en fin, es poner en valor tres ideas: independencia, asistencia jurídica de calidad, vanguardia.

"Todos compartimos que el notariado se encuentra en una encrucijada, en uno de esos momentos históricos que definen el papel de una institución en la sociedad. Y la respuesta más lógica que se me ocurre es recuperar la iniciativa, recuperar el prestigio y recuperar la unidad"

Ser y parecer independiente... como clave de la confianza que la sociedad y el Estado deposita en nosotros. Y esto supone ser estrictos con el régimen de incompatibilidades, protegiendo las “apariencias” (es decir, la firma en la sucursal bancaria o centros de firmas) y, sobre todo, analizar mecanismos que potencien la independencia de fondo del notario, desde códigos deontológicos que no se queden en el cielo de los conceptos hasta adaptar técnicas propias de otras profesiones como los auditores. Porque debe quedar claro: reforzar la independencia de la función notarial es saber leer el signo de los tiempos y no hacer nada, como casi siempre, supone extender a plazo el certificado de defunción.
Mi segunda idea: “estar allí”..., como diría LÓPEZ BURNIOL, pero la evolución del contrato también exige nuevas formas de intervención notarial, especialmente en defensa de los consumidores. Hay que estar “mejor”, con protocolos de actuación que nos orienten en nuestra labor y pongan en valor la “lectura explicativa” de la escritura. Hay que estar, además, “durante más tiempo”, pues nuestra labor se debe proyectar en la fase precontractual y en la posterior a la ejecución del contrato, especialmente la labor de asesoramiento gratuito que presta el notario. Y hay que estar “juntos”, pensando respuestas colectivas a una situación que, como sienten muchos de los lectores de esta revista, supera nuestra capacidad individual. Aun a riesgo de ser políticamente incorrecto, me reafirmo en lo que dije en Málaga: la OCCA, pese a ese nombre tan sugerente y a su noble propósito, no sirve... ni prestigia la institución, ni nos ayuda en nuestro quehacer diario, ni resulta útil para el consumidor... esa es mi impresión, aunque admito que puedo estar equivocado y que los sabios del Consejo han acertado en el diseño de la institución (¿por qué dejamos que cada lector haga su propia valoración?)

"Ser y parecer independiente... como clave de la confianza que la sociedad y el Estado deposita en nosotros. Y esto supone ser estrictos con el régimen de incompatibilidades, protegiendo las “apariencias”"

Mi tercera idea: acceder o no acceder, esa es la cuestión. Hablaba en Málaga de algo urgente, de adaptarnos de verdad a la sociedad de la información. Y animaba a pensar en cómo debía ser la matriz electrónica, aprovechando la diversidad de géneros instrumentales para potenciar la marca “notario” en Internet; defendiendo que la “conservación” de la matriz podía hacerse mediante el archivo de réplicas en una nube notarial corporativa con todas las garantías de seguridad; sosteniendo que el documento notarial, como título de legitimación, debe potenciarse mediante el fácil acceso a una copia electrónica colgada en una web corporativa; contemplando la evolución del índice único; o reclamando una conexión con los registros basada en la racionalidad tecnológica: libre acceso a una web pública y gratuita controlada por el Ministerio de Justicia.
“Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo”... acabé mi ponencia con esta cita de Steve Jobs. Pienso que queda más impactante en vivo y en directo, pero el lector también puede apreciar la fuerza de “lo nuevo” (el ya célebre adanismo) Y tengo que recordar al lector que lo nuevo era (y ya no sé si es...) el espíritu que todos los que asistimos a Málaga pudimos disfrutar: iniciativa frente a resignación; unidad frente al desconcierto; y sobre todo fe, mucha fe pública, en la esencia y en lo apasionante de la función notarial.