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REVISTAN60-PRINCIPAL

ENSXXI Nº 60
MARZO - ABRIL 2015

JESÚS FERNÁNDEZ-VILLAVERDE
Catedrático de Economía. University of Pennsylvania

El 18  de diciembre de 2014 Jesús Fernández-Villaverde dictó la conferencia con el título “Imperio de la Ley y Crecimiento Económico: Teoría, Historia y Evidencia” en el ciclo 2014/2015 en la Academia Matritense el Notariado.

Existen pocas imágenes tan clarificadoras como una fotografía nocturna de satélite de la península coreana. Mientras que en el sur uno aprecia las brillantes luces de Seúl y Pusan, el norte es un páramo de oscuridad. Excepto una pequeña élite, la mayoría de la población al norte de la zona desmilitarizada sufre interminables noches de invierno sin luces. Lo sorprendente es que hasta 1970, Corea del Norte no era más pobre que Corea del Sur. Ambos países habían estado unificados hasta 1945 y son tremendamente homogéneos desde el punto de vista racial, lingüístico y cultural.
¿Por qué Corea del Sur se ha transformado, en solo unas décadas, en un país rico mientras que Corea del Norte continua siendo un país pobre? O de manera más general, ¿qué instituciones ayudan al crecimiento económico y qué instituciones lo limitan? Esta conferencia argumenta que, entre las instituciones que permiten que las sociedades sean pacíficas y prósperas, la más importante de todas es el imperio de la ley.
Empleo la expresión “imperio de la ley” en vez de “Estado de derecho” por dos razones. La primera es que la mayoría de la literatura que ha estudiado sistemáticamente la importancia del imperio de la ley está escrita en inglés. Estado de derecho viene de la tradición alemana (rechtsstaat). En contraste, en la tradición jurídica inglesa se emplea el concepto de “imperio de la ley” que popularizó Albert Dicey, maestro de los constitucionalistas ingleses, en su obra Introduction to the Study of the Law of the Constitution.

La segunda razón es que “imperio de la ley”  es un término que captura ideas más generales que “Estado de derecho”, incluida el concepto de Bruno Leoni de la ley como regla de conducta de general aplicabilidad, no necesariamente como una legislación organizativa del Estado, y que puede surgir de manera espontanea de las decisiones espontaneas de miles de individuos (como de hecho ocurrió con el derecho romano, el ius commune y la lex mercatoria).
Esta idea de que la ley es algo que va mucho más allá de la legislación particular del Estado es poco apreciada en España pero vertebra la estructura jurídica en el mundo anglosajón al menos desde el famoso caso del doctor Bonham en 1610. Como explicó años más tarde Sir Edward Coke, el juez que presidió el tribunal encargado de decidir este caso: “for reason is the life of the law, nay the common law itself is nothing else but reason, gotten by long study, observation, and experience”.
Esta referencia histórica demuestra que el imperio de la ley no ha de entenderse en un concepto meramente formal sino como un concepto sustantivo con al menos ocho aspectos: 1) la separación de poderes; 2) los límites al poder; 3) el respeto a los derechos fundamentales; 4) un sistema judicial independiente, objetivo y eficiente; 5) la transparencia; 6) el cumplimiento de las normas; 7) la seguridad jurídica; y 8) la ausencia de criminalidad generalizada.

"¿Por qué Corea del Sur se ha transformado, en solo unas décadas, en un país rico mientras que Corea del Norte continua siendo un país pobre? O de manera más general, ¿qué instituciones ayudan al crecimiento económico y qué instituciones lo limitan?"

¿Por qué el imperio de la ley es clave para el crecimiento económico? Existen pocas observaciones que los economistas hayamos documentado tan cuidadosamente como la correlación entre imperio de la ley y crecimiento económico. Pero correlación (el que dos observaciones aparezcan juntas en los datos) no implica causalidad (que el imperio de la ley cause el crecimiento económico) o que esta vaya en la dirección correcta (podría ocurrir que el crecimiento económico cause una mayor vigencia del imperio de la ley).
Existen muchas maneras de demostrar la relación causal entre imperio de la ley y crecimiento económico pero una particularmente interesante ha sido presentada por Davide Cantoni y Noam Yuchtman.
De 1378 a 1418 se produce el Cisma de Occidente que separa a la Iglesia Católica en dos zonas enfrentadas con dos Papas diferentes. Los estudiantes universitarios alemanes, que normalmente estudiaban en Francia ya que en aquel momento no existían universidades en esos territorios, fueron expulsados de las universidades gálicas. El Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico apoyaba al Papa de Roma mientras el rey de Francia apoyaba al Papa de Avignon. Como reacción a esta expulsión, varios príncipes alemanes deciden fundar universidades con sus correspondientes facultades de derecho: Heiderberg (1386), Colonia (1388), Erfurt (1392) o Leipzig (1409).
Cantoni y Yuchtman miden la cantidad de nuevos mercados que se establecen en Alemania antes y después de la fundación de estas universidades en las ciudades que estaban cerca y lejos de los nuevos centros de enseñanza superior. ¿Por qué? Porque el establecimiento de un mercado es una excelente medida de actividad económica en una época en la que no hay estadísticas más detalladas.

"Existen pocas observaciones que los economistas hayamos documentado tan cuidadosamente como la correlación entre imperio de la ley y crecimiento económico"

Cantoni y Yuchtman documentan que, antes del cisma de Occidente no se aprecia en los datos que las ciudades cercanas o lejanas a las universidades que se iban a fundar en Alemania la tasa de creación de mercados sea diferente. En otras palabras, antes del cisma estar cerca o lejos de Heidelberg “no importa”. Sin embargo, después del cisma y de la creación de las universidades, vemos muchos más nuevos mercados en las ciudades alemanas que estaban cerca de estas universidades pero no en las ciudades más alejadas.
Esto no es debido a que las universidades generasen mucho crecimiento de población (las universidades medievales eran muy reducidas de tamaño) o nuevas tecnologías y negocios ligados a la universidad (no había facultades de ingeniería o de administración de empresas).
¿Qué es lo que ocurre? Los nuevos abogados (que tendían a vivir más cerca de las universidades donde se formaron por ser de esa zona o haberse acostumbrado a la misma) empezaron a aplicar la compilación de Justiniano que habían estudiado en la facultad. Aunque la compilación no era la ley “oficial”, sí que era un sistema jurídico inmensamente superior al rudimentario derecho alemán existente en aquel momento. Las mercaderes locales, de manera voluntaria y espontánea, decidieron someterse a este nuevo derecho pues ofrecía una manera más satisfactoria de resolver sus disputas jurídicas y les daba una reputación de negociantes serios y de confianza. Estas decisiones espontaneas generaron un mayor imperio de la ley y con ello el crecimiento económico documentado por los autores.

"Correlación (el que dos observaciones aparezcan juntas en los datos) no implica causalidad (que el imperio de la ley cause el crecimiento económico) o que esta vaya en la dirección correcta (podría ocurrir que el crecimiento económico cause una mayor vigencia del imperio de la ley)"

Una vez que les he demostrado que el imperio de la ley y el crecimiento económico correlacionan, que existe una causalidad y que esa causalidad va en la dirección correcta, solo me queda detallar cuál es el mecanismo que por el cual el imperio de la ley genera este crecimiento económico.
Este mecanismo tiene un componente en la relación entre las partes privadas y los poderes públicos (por ejemplo, impidiendo la expropiación de inversiones productivas de los empresarios) y en las relaciones entre personas privadas. Ya que la relación entra partes privadas y los poderes públicos ha sido discutida por muchos autores de manera repetida, me centraré ahora en la importancia del imperio de la ley en las relaciones entre personas privadas.
El crecimiento económico es fruto de la existencia de múltiples transacciones entre agentes económicos que permiten la división del trabajo y el crecimiento de la productividad. Y en cada una de estas transacciones tendremos, al menos, dos partes. En unos casos será un comprador y un vendedor. En otros, un agente y un principal.

"Nuestro Estado de Derecho vive en el exilio y lo tenemos que traer de este exilio de vuelta a casa. Esto implica que el imperio de la ley, tanto su aspecto sustantivo como su aspecto formal, tiene que ser de nuevo el centro de nuestra organización jurídica y legal"

El imperio de la ley es un mecanismo fundamental que se da en las sociedades para permitir a las partes entrar en contratos sabiendo que sus legítimos derechos serán respetados. En caso contrario, las únicas transacciones que tendríamos son las transacciones que ocurren en Somalia: yo llego con un poco de trigo, tú llegas con un poco de maíz, y intercambiamos los bienes justo en el momento, siempre preocupados por lo que pueda pasar en el siguiente minuto. Como señalaba Ronald Coase, uno de los grandes economistas del siglo XX, en trabajos como El Problema del Coste Social, el sistema jurídico tiene que estar diseñado con el objetivo de conseguir que los agentes económicos puedan, a través del imperio de la ley, entrar en relaciones bilaterales que sean beneficiosas para el conjunto de la sociedad.
Y para ello es fundamental que las reglas legales sean sencillas, claras y transparentes, directamente basadas en los principios generales del derecho (como insiste Richard Epstein en su magnífico libro Simple Rules for a Complex World) y no la hemorragia legislativa que sufrimos actualmente en España.
Mi ejemplo favorito de este problema es el Estatuto de Autonomía de Andalucía, una de las legislaciones más ridículas que conozco. Este Estatuto tiene unas 35.000 palabras. La Constitución de Estados Unidos, tiene 4.543 palabras (7.591 con las enmiendas). Estados Unidos, con 319 millones de habitantes, funciona con una Constitución que es 5 veces más corta que el Estatuto de Autonomía de Andalucía que no es ni estado independiente ni llega a 8,5 millones de habitantes. ¿Quién es más prospero? ¿Estados Unidos o Andalucía?
Termino con unas brevísimas lecciones para España. Mi lectura de la evidencia empírica me sugieren que no hay nada más importante que reconstruir las instituciones en España. Nuestro Estado de Derecho vive en el exilio y lo tenemos que traer de este exilio de vuelta a casa. Esto implica que el imperio de la ley, tanto su aspecto sustantivo como su aspecto formal, tiene que ser de nuevo el centro de nuestra organización jurídica y legal. Este ha de ser uno de los principales objetivos de cualquier programa de regeneración institucional de España.