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ENSXXI Nº 7
MAYO - JUNIO 2006

CONVOCADO POR LA UNIÓN INTERNACIONAL DEL NOTARIADO, TENDRÁ LUGAR EN EL PALACIO DE CONGRESOS DE IFEMA ENTRE LOS DÍAS 3 Y 6 DE OCTUBRE DEL AÑO PRÓXIMO

García Collantes: "Va a ser el Congreso del Notariado global"

Madrid será la sede del próximo Congreso de la Unión Internacional del Notariado, en el que por primera vez participarán los nuevos Notariados de países como China o Indonesia, miembros ya de pleno derecho de una Unión que, nacida bajo la férula de los Notariados herederos del Derecho Romano, está extendiendo el sistema notarial romano germánico por el mundo entero. También enviarán representantes y observadores otros países que, aún estando muy alejados de nuestros hábitos jurídicos, están en trance de acercarse a nuestro sistema de seguridad jurídica preventiva, como Vietnam, Tailandia, Corea del Sur, Irán, Túnez, Argelia y Libia, entre otros. De la preparación de un acontecimiento tan importante nos informa el Presidente del Congreso y responsable de su organización, José Manuel García Collantes, con la experiencia de su intensa actividad internacional.

Una entrevista de Carlos E. Rodríguez

José Manuel García Collantes es notario de Madrid, delegado de asuntos internacionales del Consejo General del Notariado y Presidente de la Comisión de Asuntos Europeos de la Unión Internacional del Notariado.    

Precisemos primero los datos. ¿Cuándo y dónde se celebrará el Congreso? ¿Cuál es su ámbito de convocatoria? ¿Está previsto algún eje temático del mismo?
El Congreso se celebrará en Madrid, en el Palacio Municipal de Congresos de IFEMA, entre los días 3 y 6 de octubre de 2007. Es muy importante señalar que se trata de un Congreso de la Unión Internacional del Notariado y, por ello, mundial. Además, por primera vez, van a participar una serie de países en los que el Notariado de tipo latino se ha instaurado recientemente. Tanto es así que a mí me gustaría que este Congreso fuera, en cierto modo, recordado como el Congreso del "Notariado global" pues por primera vez participarán los Notariados de países tan importantes como China e Indonesia, que ya son miembros de la Unión Internacional del Notariado. Y por primera vez enviarán representantes países que se están acercando al sistema notarial de tipo latino, como Vietnam, Tailandia, Corea del Sur o Irán, en el ámbito asiático... o Túnez, Argelia o Libia, en el ámbito del Magreb. 

¿Puede describirse, entonces, como el primer Congreso auténticamente mundial del Notariado?
Sin la menor duda. El Notariado ha salido de sus espacios geográficos tradicionales situados en Europa occidental, Iberoamérica y el África francófona para extenderse al sureste asiático y al Asia Central, por un lado, y a los países africanos ribereños del Mediterráneo, por otro. No olvidemos que en la Europa oriental el Notariado ha sido reinstaurado en todos los países tras la caída del comunismo.

¿De tal manera que la institución notarial y la profesión notarial puede decirse que ahora ya se extienden prácticamente por todo el planeta?
Así es. Se extiende por todo el planeta y de ahí el leit motiv que ha sido elegido para este Congreso, que es precisamente "El Notariado como institución mundial". En estos momentos son más de 75 países los que tienen un Notariado que responde a principios comunes y homogéneos, lo que llamamos el "Notariado latino", que engloba aproximadamente a unos 200.000 profesionales en todo el mundo. Podemos decir por ello que el Notariado y los notarios se encuentran en inmejorable disposición para ser agentes activos de seguridad jurídica preventiva en las relaciones jurídicas internacionales o transfronterizas.

Hay cierta resistencia, por lo que parece, a esta institución del Notariado tal como se concibe en el ámbito latino, en los países anglosajones. ¿Cual es la situación en estos momentos?
Los países anglosajones responden a un sistema jurídico, el "common law",  distinto al propio de los sistemas jurídicos del continente europeo o iberoamericano, el "civil law". Son dos sistemas diferentes, no es cuestión de que uno sea mejor o peor que el otro, son simplemente distintos. Cada uno tiene sus propios mecanismos de seguridad jurídica respondiendo a la filosofía del sistema respectivo. El Notariado es uno de esos mecanismos creados dentro del sistema de "civil law". Consiste en primar la seguridad jurídica preventiva frente a un sistema de libertad de forma con control judicial posterior en caso de conflicto. Esto es, "más vale prevenir que curar".
Lo que ocurre es que cada día se dan mayores puntos de encuentro entre ambos sistemas. Aquí nos encontramos con fenómenos interesantísimos y en este sentido la Unión Europea está siendo un laboratorio extraordinario de experimentación de aproximación entre los dos sistemas, puesto que no podemos olvidar que países de corte jurídico anglosajón, como el Reino Unido e Irlanda, son miembros de pleno derecho en la Unión Europea. Hablar hoy en Europa de la unificación del Derecho de Contratos no es una utopía. Dentro de esta corriente de mutua influencia se inserta el Notariado, que comienza a abrirse paso en el mundo anglosajón. De hecho, en el Reino Unido existen notarios de tipo latino y los Tribunales van dando pasos hacia el reconocimiento de la eficacia privilegiada del documento notarial. Es más, ahora se encuentran ante el reto, por ejemplo, de la aplicación del nuevo reglamento comunitario sobre el "título ejecutivo europeo". Y recordemos que la escritura pública es uno de esos títulos.
Incluso en Estados Unidos va siendo conocida la figura del notario latino, aunque con eficacia ciertamente limitada. Pero el hecho es que ya existen notarios de tipo latino en Florida y Alabama y se estudia su creación en Illinois, Tejas o California.
Y un fenómeno muy interesante ha sido la penetración del sistema notarial latino en el Canadá anglófono, concretamente en la Columbia Británica.

Ante esta importante cita para el 2007 en Madrid parece interesante un breve repaso histórico. ¿Qué son estos congresos? ¿Cómo nacieron? ¿Dónde se han celebrado? ¿Cuáles han sido sus objetivos? ¿Que significan para la propia institución del Notariado?
Estos congresos se iniciaron con el mismo nacimiento de la Unión Internacional del Notariado.  La idea de formar la Unión tuvo su inicio en Buenos Aires, en el mes de octubre del año 1948, donde se celebró el primer Congreso de notarios de tipo latino que entonces existían en el mundo. Muy pronto se celebró el segundo gran Congreso, que tuvo lugar en Madrid durante la tercera semana del mes de octubre de 1950, y dentro del mismo Congreso nació, de forma oficial, la Unión Internacional del Notariado. El Notariado español participó siempre muy activamente en todos los Congresos que se han venido celebrando, normalmente con una regularidad de tres años. Además del primer Congreso celebrado en Madrid, nuestro Notariado organizó otro en el año 1975, en Barcelona. Así que este próximo de Madrid 2007 será el tercer Congreso celebrado en España y organizado por el Notariado español. Aquel Congreso de 1950 en Madrid tuvo una importancia excepcional, puesto que ahí se fijaron los primeros Estatutos de la Unión Internacional del Notariado, con un gran protagonismo por parte de señeras figuras del Notariado madrileño de la época, como Rafael Núñez-Lagos, y de escribanos de Buenos Aires, como José A. Negri. El Congreso convocado para octubre de 2007 en Madrid es, por ello, de una enorme importancia para el Notariado mundial pero también para el Notariado español, en la medida en que consagra la contribución que el Notariado español ha dado y sigue dando en todo el proceso de formación de un Notariado mundial importante.

Por parte de la Unión Internacional del Notariado ¿se han escogido ya los temas centrales para el Congreso de 2007?
De manera central se van a debatir dos temas. El primero versará sobre el documento notarial como instrumento de desarrollo de la sociedad. Y el segundo, sobre Notariado rural y Notariado urbano. A través del primer tema intentamos poner de manifiesto la seguridad jurídica que proporciona un documento efectuado por un notario de tipo latino, en la medida en que se trata de un documento, amparado por el Estado, en el que el notario realiza una serie de actuaciones que lo dotan una gran calidad: identifica a las partes, califica su capacidad y legitimación, interpreta su voluntad y la adecúa a la ley, controla la legalidad ... Fruto de esa actuación compleja del notario es el documento notarial que, precisamente por ello, es adornado por el Estado de una eficacia privilegiada que lo convierten en base firme de seguridad jurídica. Y como tal base firme contribuye al desarrollo de la sociedad, puesto que fundamenta sobre bases seguras la posición de los ciudadanos en la sociedad. Pensemos en la propiedad. No es lo mismo tener un título de propiedad basado en un documento en el que no ha intervenido ningún oficial público, que tener un documento elaborado y  controlado desde el principio por un notario, que otorga la garantía del Estado entre otras muchas cosas.

¿Y respecto al tema de esa distinción que indica entre Notariado rural y Notariado urbano?
El segundo tema del Congreso estudiará los distintos problemas que se plantean a la actuación del notario en los ámbitos rurales y urbanos, que lógicamente no tienen porqué ser iguales, y sobre todo los nuevos retos que impone al notario la sociedad urbana. En la sociedad urbana, parte de la contratación - ni mucho menos toda, esto es importante - se desarrolla en masa. Es un sociedad en la que hay una evidente influencia de las grandes empresas, y en la que precisamente por eso se requiere una especial atención siempre al "ciudadano de a pie", al ciudadano que se encuentra más indefenso en sus relaciones con las grandes compañías. Encontrar el papel del notario en ese tipo de contratación es básico. Y habrá que valorar la importancia que tiene la existencia de un tercero, imparcial entre el ciudadano y la gran compañía, que asuma un papel activo en la defensa del consumidor.

¿Podría decirse que la intervención del notario, cuando la situación de poder y medios es tan desigual entre grandes compañías y consumidores, restablece el equilibrio entre las partes?
De eso se trata. En las bases fundamentales del sistema notarial de tipo latino se encuentra el principio de imparcialidad del notario, pero se matiza esta imparcialidad en el sentido de que no es incompatible con la prestación de una asistencia especial al contratante que se encuentra en una situación de inferioridad respecto del otro, para así obtener el equilibrio necesario a fin de lograr que el contrato sea celebrado en pie de igualdad.

Estos Congresos tienen ya una larga trayectoria, nada menos que desde 1948, y cuando se celebre este segundo de Madrid habrán pasado 57 años desde aquel tan importante y en cierto modo fundacional de Madrid 1950. ¿Han sido unos eventos muy cerrados, exclusivamente del Notariado, o han tenido eco social y presencia de representaciones políticas o sociales importantes?
El Notariado carece de sentido si no está en contacto permanente con la sociedad. Estos congresos siempre han tenido una parte, lo que nosotros llamamos el Foro Internacional, al que invitamos a personalidades de fuera del Notariado, para que precisamente den su opinión sobre el Notariado o sobre aspectos que inciden en la labor diaria del notario. Concretamente en este Congreso queremos que tenga especial relevancia en este foro la contribución que el Notariado puede realizar como ayuda en el desarrollo de la persona. Los notarios estamos viviendo a diario los problemas de las personas. Nuestra obligación es "escuchar". Y queremos aprovechar el congreso para potenciar a nivel mundial las actividades que, institucionalmente, realizan en este campo los distintos notariados. En este sentido es ejemplar la actividad de ayuda a discapacitados que realiza el Consejo General del Notariado a través de la Fundación Aequitas o la que realiza el Colegio Notarial de Madrid mediante la Fundación para la Formación Jurídica. Queremos invitar a personalidades ajenas al Notariado relacionadas con este campo. Los fenómenos migratorios han de estar presentes también el debate.
Sin olvidar la importante labor social que el notario puede y tiene que realizar, y de hecho está ya realizando, en la ayuda al desarrollo en los países del tercer mundo, precisamente a través de la participación en programas destinados a proporcionar títulos seguros de propiedad destinados a ser bases sólidas del crédito territorial. En este sentido la colaboración con el Banco Mundial y otras instituciones semejantes es obligada.

Parece muy innovador que se abra un espacio de colaboración de la institución notarial con el Banco Mundial. ¿De alguna manera supone la extensión de los conceptos de seguridad jurídica preventiva a nuevos ámbitos?
Ciertamente. Desde ese punto de vista el Notariado traslada los conceptos de seguridad jurídica preventiva a unos espacios territoriales inmensos en superficie y población, que hasta ahora estaban huérfanos de seguridad jurídica. Esto obliga a una colaboración importante del notariado con las grandes organizaciones internacionales. Ha citado usted al Banco Mundial y seguro que también habrá necesidad de cooperar con los Gobiernos de los países en vías de desarrollo y con todos los que están comprometidos en la lucha contra la pobreza. Pienso ahora en las entidades supranacionales, sobre todo en Naciones Unidas. Conviene saber que la ONU se ha dirigido a la Unión Internacional del Notariado para que desarrolle un programa de instauración del Notariado de tipo latino en Kosovo, que es donde Naciones Unidas tiene una misión permanente como administradora del territorio. Eso ahora mismo se está haciendo. Es un ejemplo clarísimo de colaboración.

Así que Madrid 2007 será un congreso de crecimiento de una institución que tiene muchos años de historia pero que ha sabido adaptarse a las nuevas condiciones de la globalización. Países como China, Japón, Indonesia, quizá Tailandia, requerirán una cantidad enorme de notarios. ¿Habrá alguna participación de la Unión Internacional del Notariado en el proceso de formación e institucionalización del notariado en esas potencias emergentes?.
Si, efectivamente es un tema que ha preocupado mucho a la Unión y la Unión se ha dotado de los que nosotros llamamos las Academias Notariales, distribuidas por continentes, para atender a la necesidad de formación permanente. Existe una Academia notarial en América y otra Academia notarial en Europa que periódicamente realizan cursos de formación y actualización jurídica y cursos de derecho internacional privado y derecho comparado en los países que reclaman precisamente esa formación, que son los países con un Notariado de reciente implantación. En China, por ejemplo, se han celebrado varios seminarios de formación, el último en mayo del pasado año. También en Rusia. Ahora mismo, en Europa, están previstos a corto plazo seminarios en Eslovenia, Bulgaria,  Ucrania y  Armenia.

Esta red global del Notariado de corte latino ¿no plantea problemas apasionantes para la propia profesión notarial? El notario, además de incorporar todas las posibilidades de las nuevas tecnologías ¿no tendrá que saber más idiomas y un modelo de formación más amplia y complejo?
Ciertamente. Necesitamos un conocimiento cada vez mayor de idiomas, especialmente en España donde llevamos en esto un considerable retraso. Y necesitamos un conocimiento muy profundo de Derecho internacional privado y de Derecho comparado.  De ahí la necesidad de publicaciones periódicas. La Fundación notarial luxemburguesa IRENE, en la que colabora activamente el Notariado español, acaba de editar, por ejemplo, un glosario de términos jurídicos y en colaboración con la Unión Internacional del Notariado edita y actualiza periódicamente manuales sobre regímenes económicos matrimoniales y regímenes sucesorios en los distintos países.

¿Pueden los usuarios tener la tranquilidad de que el Notariado, que es una profesión muy antigua, se esta convirtiendo en una profesión de vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías, y lo que es más importante, inmersa en la nueva realidad global de la economía?
Yo creo que ya va siendo hora de dejar de representar gráficamente al notario con un tintero y una pluma. Hoy día estamos todos (y los notarios también) "pegados" a la pantalla del ordenador. En España utilizamos las nuevas tecnologías para todo: índices, remisión de datos a las Administraciones, gestión documental, copias electrónicas...e incluso documento público electrónico. Aunque la expresión puede dar origen a cierta confusión, entendido en sus justos límites el término "cibernotario" cada vez se acerca mas a la realidad. En España, además, tenemos grandes especialistas en estas materias y estamos en la vanguardia europea en cuanto a desarrollo tecnológico.

En estos cambios tan vanguardistas ¿se mantiene la calidad de respuesta a la demanda esencial que la sociedad hace al notario, esto es que le proporcione seguridad?
Las nuevas tecnologías facilitan y agilizan la labor del notario y abren nuevas perspectivas en campos como el de la contratación entre ausentes, pero, en ningún caso, alteran su forma de actuar. Si nos referimos a la elaboración documental, habrá que aclarar que el notario siempre tiene ante sí al otorgante de un documento y actúa de la misma manera (controlando la legalidad, identificando al compareciente, juzgando su capacidad y legitimación...). Esto es así con independencia de que ese documento se realice en soporte papel o en soporte informático. Esto se ve muy claramente en la delimitación y clasificación documental que hace el artículo 3.6 de la Ley 59/2003 de Firma Electrónica.

En definitiva, este congreso de 2007 va a ser un gran evento, no solamente para los profesionales, para los notarios, sino un gran evento internacional en España. ¿Habrá participación de las autoridades públicas, del Gobierno, de las distintas instituciones...?
Esperamos contar con la presencia de las más altas autoridades españolas y esperamos que este congreso sirva para presentar ante toda la sociedad española tanto el valor, actualidad y futuro de la institución notarial, como al propio notariado español. Nuestro anhelo sería que la sociedad española tomara conciencia de que tiene una institución, el Notariado, de extraordinario nivel y que desempeña una función social de seguridad jurídica preventiva difícil a veces de apreciar, porque la seguridad jurídica preventiva a veces no se aprecia hasta que no se pierde.

De acuerdo con ese objetivo y con la perspectiva de esta labor de organización de un Congreso mundial de tanta importancia ¿cómo ve el futuro del Notariado en la nueva sociedad española?.
Lo veo con optimismo en la medida en la que sea capaz de seguir siendo útil a la sociedad, para lo que hay que estar siempre atentos a los "signos de los tiempos". Pero hay dos aspectos de la función notarial que, sin duda,  en el futuro acentuarán su importancia como pilares de la institución. Uno es su carácter público. El otro es el de su independencia e imparcialidad.