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revista7

ENSXXI Nº 7
MAYO - JUNIO 2006

JUAN ÁLVAREZ-SALA WALTHER
Notario de Madrid

El jueves, 4 de mayo de 2006, en el Colegio Notarial de Madrid, sede de la Academia Matritense del Notariado, en su salón de actos, el notario de Madrid Juan Álvarez-Sala Walther pronunció una conferencia titulada "Nuevas perspectivas de la publicidad registral". La conferencia se incluye dentro del ciclo correspondiente al curso 2005/2006 organizado por la Academia Matritense del Notariado. Presidió el acto el Presidente de dicha Academia y Decano del Colegio Notarial de Madrid, José Aristónico García Sánchez. Presentó al conferenciante el ilustre jurista Antonio Rodríguez Adrados.

El conferenciante abordó el tema de la publicidad registral desde el punto de vista de las nuevas tecnologías. Se ha aprobado una nueva ley (que es la llamada "Ley 24/2005, de reforma para el impulso de la productividad"), que va a significar un cambio profundo del sistema de funcionamiento de notarías y registros, en el sentido, sobre todo, de intensificar su colaboración recíproca al servicio de la seguridad jurídica preventiva. Ahora, en cualquier operación inmobiliaria, cuando se compre un piso o se concierte una hipoteca,  la copia de la escritura pública que se presente en el registro para su inscripción va a estar en soporte electrónico, no en papel. También los libros del registro de la propiedad y del registro mercantil van a tener carácter electrónico, su soporte ya no va a ser tampoco el papel, sino que van a tener un formato digital.

"Las consultas al registro por vía telemática se van a generalizar, todo el mundo va a poder consultar el registro, porque los libros registrales (tanto los del registro de la propiedad como los del registro mercantil, incluida la contabilidad de las sociedades) van a ser accesibles a través de internet"

La digitalización del registro va a permitir su consulta telemática en todo momento. Cuando ahora se quiera realizar una operación inmobiliaria (de compraventa o cualquier otra), lo primero va a ser consultar el registro, para comprobar la titularidad y cargas de la finca, justo en el instante mismo antes de firmar la escritura. Si todo es correcto, entonces se firma la escritura, y acto seguido, sin solución de continuidad, en ese mismo momento, se efectúa la presentación telemática en el registro de una copia de la escritura que se acaba de firmar, haciéndose esa presentación telemática desde la propia notaría, para mayor seguridad del contrato.
Las consultas al registro por vía telemática se van a generalizar, todo el mundo va a poder consultar el registro, porque los libros registrales (tanto los del registro de la propiedad como los del registro mercantil, incluida la contabilidad de las sociedades) van a ser accesibles a través de internet. El registro va a estar colgado de la red. Pero si ello tiene muchas ventajas, también plantea serios problemas. El primero de todos, asegurar la inatacabilidad del registro frente a la piratería informática, a través de sus múltiples modalidades. Otra gran cuestión es que la accesibilidad pública al registro no ponga en riesgo la protección de datos de carácter personal. Se trata de que en el registro sólo se consigne estrictamente lo que interesa a la publicidad registral, desde el punto de vista de los terceros (que es a quienes va dirigida la información del registro), para lo cual, no se debe inscribir el contrato de compraventa íntegramente, con todos sus datos (muchos de ellos de carácter confidencial), sino sólo la parte que interese para dar publicidad a la nueva situación jurídica de propiedad derivada del contrato, omitiendo todo lo demás en la copia que se presente a inscripción y en la inscripción misma.
Finalmente, otro gran problema es el de si el contenido del registro colgado de internet, de público acceso, es también de dominio público en el sentido de si la simple visión a través de internet (siempre que no se pida ninguna certificación o actuación complementaria administrativa) va a ser gratuita o si, por el contrario, cualquiera que quiera consultar el registro, sólo por entrar en internet y mirar su contenido colgado de la red, va a tener que pagar un canon económico al registrador o al Colegio de Registradores.
El tema de la conferencia, por su evidente interés y actualidad, concitó la asistencia de numeroso público, no sólo notarios, sino también profesores, registradores, abogados y otros profesionales. La intervención del conferenciante, amena y, a la vez, bien documentada, fue aplaudida al final  y, una vez cerrado el acto académico, tuvo lugar un cocktail en los salones del Colegio, donde los asistentes, en un clima de amistad y charla distendida, pudieron intercambiar impresiones y comentarios.