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REVISTA80-PRINCIPAL

ENSXXI Nº 80
JULIO - AGOSTO 2018

La aportación de SIGNUM al acto en la CEIM con el CGN sobre la transmisión de la empresa familiar

FUNDACIÓN SIGNUM

La creciente preocupación por las dificultades que pueden surgir en el seno de las empresas familiares de todos los tamaños en momentos críticos, como es el de su transmisión generacional, explica el gran éxito del acto organizado conjuntamente por la Comisión Consultiva de Empresa Familiar de CEIM (la Patronal madrileña) y de la Cámara de Comercio de Madrid y por el Consejo General del Notariado sobre esta cuestión que se celebró en Madrid el pasado 4 de junio. En el mismo colaboraron y aportaron su visión tanto la Fundación NUMA, que realiza una importante labor de apoyo a las familias empresarias mediante estudios y formación, como la Fundación SIGNUM, especializada en sistemas de prevención y resolución de conflictos.

Este interés se tradujo en que se llenara la mayor sala de conferencias de la sede de la Patronal, la Ángel Cuevas, con la asistencia de más 250 empresarios, el 86% familiares. Y no resultó defraudado, dado que en la encuesta subsiguiente el 93% afirmaron que recomendarían el acto a sus amigos y familiares.
El acto se estructuró en tres ponencias, tras la presentación por el Presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Ángel Asensio, que destacó la importancia de la materia y el valor del asesoramiento gratuito e imparcial de los notarios. La primera ponencia fue expuesta por José Ramón Sanz, empresario familiar de tercera generación, con amplia experiencia empresarial también en múltiples asociaciones empresariales y cabeza de la Fundación NUMA, a través de la cual se desarrollan innovadoras propuestas y se comparten conocimientos generados sobre la gestión de la familia empresaria. En ella se expuso un marco general de cuestiones a considerar para que cada familia empresaria pueda construir su propio plan de continuidad, para afrontar el reto de la continuidad multigeneracional y que la empresa pueda seguir creando riqueza a favor de la familia y la comunidad. A continuación Segismundo Álvarez, notario de Madrid y figura de referencia en Derecho mercantil, en representación del CGN, destacó el valor del asesoramiento notarial en múltiples facetas y expuso las diversas posibilidades que las instituciones jurídicas ofrecían y que han de ser consideradas para afrontar estos retos.

Mediación y Empresa Familiar
La ponencia de la Fundación SIGNUM estuvo a cargo de Fernando Rodríguez Prieto, notario, mediador y Vicepresidente ejecutivo de la institución. Y se centró en el uso de la mediación como medio de prevención y encauzamiento de los conflictos que con frecuencia surgen en estas etapas de transición. Consciente de la dificultad que tienen los empresarios y el público en general para comprender el valor que puede aportar la involucración de un tercero neutral, el mediador, Fernando Rodriguez Prieto lo explicó a través de un posible caso real. Trató así de hacer visible el objetivo de este instrumento, que es cambiar la visión de los implicados en el conflicto y ampliar su comprensión y perspectiva, para que puedan superar barreras, malentendidos y bloqueos y llegar a encontrar el camino de los entendimientos y acuerdos fructíferos. En este caso en el marco específico de la familia empresaria.
Los buenos mediadores realizan una labor muy eficaz que se traduce en resultados muy satisfactorios. Pero su función es difícil de ser entendida por quiénes no han participado en mediaciones, y éstas son aún escasas en España aunque ya estén creciendo. Por ello el ponente trató de ayudar a la audiencia a visualizar cuáles habían sido las intervenciones de los comediadores en el caso, cómo con ello el diálogo se había resituado en el ámbito de los intereses, mucho más fructífero que el de las posiciones, y cómo habían podido así conseguir que entre los hermanos enfrentados cayeran las barreras, recuperaran la confianza y construyeran una nueva y fructífera relación.
A partir de ese ejemplo, expuso algunas conclusiones sobre la posición y función del o de los mediadores, como que se trate de una persona necesariamente externa y sin relaciones previas con los implicados, para poder construir desde su neutralidad la necesaria confianza. También la no necesidad de conocimientos previos de la empresa o del sector, pues su misión no es asesorar sino ordenar y positivizar el diálogo. Y por ello la compatibilidad de su labor con la de diversos asesores de la empresa y de la familia empresaria, cuya necesaria función puede ser reforzada y favorecida con la mediación. Y también el valor de la confidencialidad para que puedan superarse los naturales recelos a que un tercero pueda acceder a los secretos de la empresa y la familia.
Fernando Rodríguez Prieto expuso también las cualidades que tiene que tener un buen mediador para poder desarrollar su difícil misión, que no se limitan a su capacidad de empatía y escucha y de construcción de confianza. Para conseguir el dominio de las técnicas y habilidades necesarias, que no son en absoluto innatas, se precisa una muy buena formación y amplia experiencia práctica. Además de su capacidad de comprensión del, con frecuencia, complejo tejido de relaciones empresariales y familiares que interaccionan en estos asuntos. Para así ser capaz de dirigir un proceso de diálogo y negociación a medida estructurado mediante reuniones conjuntas, parciales o individuales, en las que necesariamente tendrá que hacer uso de buen número de aquellas herramientas. Son cualidades que en estos momentos, según dijo, ya cumplen un pequeño número de mediadores en España.
El ponente expuso también algunas circunstancias que con frecuencia encontramos en estos conflictos. Como las tensiones intergeneracionales, la muchas veces no explicitada necesidad de reconocimiento de muchos implicados, la dificultad de sustituir liderazgos carismáticos, la utilidad de focalizarse en valores compartidos, o la imprescindible incorporación al diálogo de muchos afectados que podrían haber quedado en la sombra. Y la forma de abordarlas para ir consiguiendo un diálogo positivo y fructífero.
También explicó el posible uso preventivo de estas herramientas facilitativas para, por ejemplo, planificar la sucesión o la elaboración del Protocolo familiar, sin necesidad de que haya un conflicto manifiesto. Respecto al Protocolo el objetivo ha de ser conseguir la participación activa de de los implicados en su construcción y, a través de ella, su sentida adhesión, que pueda compensar su, en la práctica, escasa fuerza vinculante, motivo en demasiadas ocasiones de su fracaso. Ello puede permitir obtener un instrumento flexible y eficiente que realmente ayude a la familia empresaria.

Protección del valor
Fernando Rodriguez Prieto, conectando con lo que anteriormente había dicho José Ramón Sanz, quiso también insistir en la necesidad de superar una visión pesimista o fatalista de la empresa familiar y su futuro. Si ésta y la familia empresaria se puede situar en las adecuadas coordenadas, su valor como motor de creación de riqueza y de cohesión familiar es impresionante, como también lo son entonces sus ventajas competitivas en un entorno cada vez más cambiante. En este sentido la mediación es una herramienta que impulsa este potencial al favorecer las fluidez y calidad de las relaciones, el intercambio de información de calidad, y la integración y cohesión de los miembros de la familia empresaria en torno a una identidad y unos valores compartidos. Y este instrumento se vuelve imprescindible en numerosos conflictos, dada la ineficacia de los tribunales u otros medios tradicionales para recomponer estas situaciones que pueden llegar a poner en peligro a la empresa y las relaciones familiares. En este sentido, el ponente insistió en el paradigma de la empresa como medio de creación de valor a través de los valores como un ideal perfectamente posible de alcanzar y al que puede coadyuvar decisivamente la mediación.
Las numerosas preguntas que se plantearon a los ponentes en el coloquio, buena parte de ellas en torno a conflictos internos en estas empresas y familias empresarias y a la utilidad en estos supuestos de la mediación, fueron buena prueba del interés despertado en el público asistente.