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REVISTA81 PRINCIPAL

ENSXXI Nº 81
SEPTIEMBRE - OCTUBRE 2018

Por: IGNACIO BORREGO GOMEZ-PALLETE
Catedrático de Representación Arquitectónica y Proyectos del Instituto de Arquitectura de la Universidad Técnica de Berlín (borrego@tu-berlin.de)



ESPECIAL DE NAVIDAD

Meditación sobre la forma

La materia y la forma son la esencia de la arquitectura. La forma determina a la materia para que ésta se manifieste. Este proceso a través del cual la materia cobra una forma determinada supone un aumento de la información que contiene, ya que además de las propiedades físicas de la materia, anteriores a cualquier modificación, se añade el rastro del proceso de formación.
Se podría considerar que la arquitectura es un vínculo entre la Naturaleza y el hombre y, de esta forma, su condición material quedaría atrapada dentro de esta doble lectura. La materia que no ha sido rozada por el hombre atiende exclusivamente a sus propias leyes y a su reacción en un determinado contexto físico, sin embargo, al tocarla, deja de alguna manera de formar parte de la Naturaleza, se traslada a otro lugar, y queda ligada a la mano del artesano que le dio forma y a la fuerza de su pensamiento.
Antes de manipular la materia las cosas son, tienen unas propiedades físicas, su información alude a su naturaleza, a la Naturaleza, sin embargo, una vez trabajada gira su rostro hacia la cultura, y la información que atrapa y acumula intenciones.

La arquitectura es el punto de encuentro entre estas dos caras de la materia. Hay arquitecturas que no necesitan ser interpretadas, y que aluden directamente a la Naturaleza, conviven con la información circunstancial, mientras que hay otras que manifiestan el rastro de la intervención del hombre bien a través del proceso instrumental con un fin funcional, o bien como medio para registrar y transmitir un significado.
La materia, tanto en su estado natural, procesado como formando parte de alguna construcción, constituye un lienzo que escucha y almacena con mayor o menor sensibilidad y precisión los acontecimientos que experimenta. Generalmente la información se encuentra sobre la superficie de la materia, ya que además de tener en esa zona mayor contacto con el entorno y con los agentes que la manipulan, la información es más fácilmente legible. Este texto describe la capacidad de la materia de albergar información, y propone una clasificación que ordena todas sus manifestaciones.
Los acontecimientos que suceden accidentalmente, por el mero hecho de relacionarse una sustancia de forma pasiva con su contexto físico, producen las deformaciones que se interpretan como información circunstancial. Aquellos acontecimientos artificiales intencionados, en los que el objetivo de su acción es la alteración de la materia, dan lugar por un lado a las conformaciones si van dirigidos a su reconfiguración con cualquier finalidad productiva, y por otro lado a las codificaciones si van dirigidos hacia cualquier finalidad comunicativa.

"Este proceso a través del cual la materia cobra una forma determinada supone un aumento de la información que contiene, ya que además de las propiedades físicas de la materia, anteriores a cualquier modificación, se añade el rastro del proceso de formación"

Accidente circunstancial, finalidad productiva y finalidad comunicativa resumen los procesos que puede sufrir la materia.
La información circunstancial (deformación) permite conocer las propiedades de la materia. Esta información se lee a través de los conocimientos científicos de físicos y químicos, que permiten conocer las propiedades de todos los elementos que constituyen la realidad, y reconstruir las leyes que la rigen, a través de modelos científicos que abstraen sus características.
La deformación (información circunstancial) depende directamente de las propiedades físico-químicas de la materia, por lo que los adjetivos son las palabras clave que describen con mayor precisión las características de estos procesos: accidentado, adherente, alterado, arrugado, blando, caliente, cohesivo, compacto, contaminado, contextualizado, deformado, degradado, deteriorado, disgregado, duro, elástico, erosionado, fisurado, frágil, frío, heterogéneo, homogéneo, húmedo, ligero, mezclado, natural, oxidado, permanente, pesado, poroso, puro, rayado, reactivo, reflexivo, resistente, rígido, roto, rugoso, sensible, sólido, suave, temporal, transparente, viscoso, volátil…
El prejuicio intuitivo de que los seres vivos, los organismos y elementos constitutivos, han sido creados con cierta finalidad distrae el verdadero origen evolucionista de los mismos. Es decir, las aves no tienen alas para volar, sino que vuelan porque tienen alas. Como consecuencia del hecho accidental de que un animal nació provisto de alas, su probabilidad de supervivencia y difusión de sus genes se incrementó, afianzando la existencia de nuevas especies. Esto significa que la información recogida por los cuerpos formados por materia viva debe ser interpretada en clave circunstancial y no intencionadamente constructiva, a pesar de su complejidad y lo que la intuición impone.
La materia inerte se diferencia de la viva en que la primera refleja fielmente los acontecimientos sufridos, y la segunda o bien los olvida autorregenerándose, o al menos tiene la capacidad de modificarlos.
La información instrumental (conformación) registra las intervenciones del hombre sobre la materia. Esta información que almacena la materia a través de un proceso de fabricación es interpretada mediante los conocimientos técnicos de un constructor. Estos conocimientos nos permiten alterar y emplear la materia para modificar nuestro entorno físico para aumentar sus cualidades funcionales de estabilidad, de habitabilidad, etc.
La conformación (información instrumental) depende directamente de la acción voluntaria que se ejerce sobre la materia, por lo que los verbos son las palabras clave que describen con mayor precisión las características de estos procesos: anclar, afilar, aglomerar, apilar, armar, atar, atornillar, conformar, componer, conglomerar, construir, cortar, deformar, desmontar, despiezar, desplegar, doblar, ensamblar, excavar, extruir, fabricar, girar, industrializar, inflar, inyectar, juntar, laminar, manipular, mecanizar, mezclar, modular, moldear, operar, patronar, pegar, pesar, plastificar, plegar, pretensar, producir, prototipar, reciclar, rehacer, robotizar, seccionar, tallar, tensar…

"Este texto describe la capacidad de la materia de albergar información y propone una clasificación que ordena todas sus manifestaciones"

El proceso global de construcción no es una fase acotada en el tiempo, sino que abarca un proceso amplio e ilimitado. El trabajo con los materiales no se centra exclusivamente en su implantación durante la fabricación o la obra.
La conformación, en este contexto, es un proceso intrínsicamente artificial pero debe atender a la Naturaleza en dos cuestiones trascendentales: la Naturaleza como referente y la Naturaleza como marco:
Por un lado, la Naturaleza, siguiendo un largo proceso selectivo de prueba y error carente de planificación, ni intención, ni inteligencia, ha desarrollado todo un espectro de soluciones materiales que constituyen un valioso bagaje de referencia para el desarrollo de los procesos artificiales. Más allá de la investigación literal biomimética, gran parte de los avances tecnológicos por parte del hombre sobre la materia, son generalmente recreaciones simplificadas de los procesos que nos muestra la Naturaleza que, a pesar de su génesis casual, sigue siendo una fructífera fuente de modelos de fabricación.
Por otro lado, la materia, al igual que la energía, en un proceso tanto natural como artificial, tiende a disminuir su estado de orden en un sistema global, de forma que se aleja de los estados de pureza y tiende hacia la mezcla, homogeneidad, y la contaminación. El orden de un sistema material tiende a disminuir, pero en sistemas abiertos es posible recuperarlo. Según las leyes de la termodinámica, no es posible retroceder según procesos irreversibles, pero el adecuado diseño y manipulación de los materiales permite el recorrido ascendente en la cadena de reciclaje (upcycling), que evita el deshecho y el infraciclaje. La materia prima a disposición del hombre tiene una estructura interna y unas propiedades que son el resultado de un largo proceso químico y geológico. La velocidad de consumo de estos recursos por parte del hombre escalada a la duración del proceso de formación de los mismos, se traduce en que están siendo agotados de forma instantánea, tras la aparición del hombre en el planeta.
La información codificada permite utilizar la materia como vehículo de comunicación. Esta información es leída a través de los conocimientos compartidos entre un espectador y un redactor. Dichos conocimientos pueden ser relativos a un lenguaje o sistema de codificación, o al menos al conocimiento de una realidad común a la que se refiera la representación mediante signos con una relación de semejanza intuitiva. Estos mensajes nos permiten expresar e interpretar la realidad.

"La materia es sustituible, corruptible, prescindible. La esencia de las construcciones está en su forma. La importancia reside en sus relaciones geométricas y condiciones físico-químicas, en los sistemas, en los conjuntos de decisiones, soluciones y relaciones entre los diferentes elementos que componen una construcción. La identidad no está en la materia, sino en la información que ésta alberga"

La codificación (información encriptada) supone una representación de otra realidad a la que sustituye, por lo que los sustantivos son las palabras clave que describen con mayor precisión las características de estos procesos: abreviatura, alegoría, apariencia, atributo, cifra, código, comparación, contenido, contexto, dato, diagrama, efigie, emblema, espectador, falsificación, figura, gráfico, icono, idea, ideograma, imagen, inscripción, insignia, jeroglífico, letra, marca, metáfora, memoria, mensaje, metonimia, modelo, prosopopeya o personificación, representación, retrato, sigla, signo, símbolo, símil, sinécdoque, texto…
La cultura es el potencial más importante y específico de nuestra especie. Las mutaciones que se producen accidentalmente en el código genético de los seres vivos abren el espectro de las formas de adaptación en un entorno cambiante, de forma que la selección natural va conduciendo el devenir de la evolución y la capacidad de supervivencia de las especies reside en su información genética. Sin embargo el hombre es una especie físicamente débil que basa su potencial no sólo en su inteligencia, que le permite descubrir formas de intervenir y mejorar su entorno, sino fundamentalmente en su capacidad de registrar y transmitir estos hallazgos a las generaciones siguientes. En la transmisión de la cultura, y en su aprendizaje, juega un papel relevante la capacidad del hombre de codificar contenidos, y la capacidad de la materia de almacenarlos. Los registros materiales son los vehículos de la cultura, que es toda información transmisible por vía no genética. A pesar del desarrollo tecnológico de crecimiento exponencial, toda la información producida por el hombre sigue sustentándose en un almacenamiento físico, en registros materiales.
La información codificada no forma parte necesaria de la materia construida, sin embargo es un recurso que, además de transmitir un contenido determinado, puede aportar a un espacio o un lugar, una determinada connotación que estimule tanto la razón como los sentidos. Esta información puede tener un carácter evidente y unívoco, o puede desplazarse de múltiples formas hacia el territorio de la interpretación y el arte.
La materia es sustituible, corruptible, prescindible. La esencia de las construcciones está en su forma. La importancia reside en sus relaciones geométricas y condiciones físico-químicas, en los sistemas, en los conjuntos de decisiones, soluciones y relaciones entre los diferentes elementos que componen una construcción. La identidad no está en la materia, sino en la información que ésta alberga.
La materia viva porta instrucciones para sustituir células gradualmente a lo largo de la vida de un organismo. La gran mayoría de las células del ser humano se reemplazan en menos de diez años, y aquellas que no lo hacen, sustituyen sus componentes (moléculas y átomos) a una velocidad similar, hasta el punto de que es posible que varíe toda la materia de un ser vivo sin que se alteren sus propiedades o incluso su conciencia de individuo. De la misma forma las construcciones pueden reemplazar sus componentes materiales sin que varíen las características del conjunto.

"La identidad de una construcción no reside en la propia materia sino en su configuración, en su forma como profunda propiedad superficial, en su información. Es materia informada"

La arquitectura se ha aferrado tradicionalmente a la estabilidad espacial y temporal, sin embargo, son las condiciones de ligero, cambiante y efímero las que definen con mayor contemporaneidad nuestro nuevo contexto. Desde que Buckminster Fuller nos inquietó preguntándonos por el peso de nuestros edificios, hemos soñado con nuevas formas de enfrentarnos a la necesidad de construir.
La paradoja de Teseo plantea la cuestión de si un objeto se le reemplaza todas sus partes, éste sigue siendo el mismo. Esta incertidumbre recogida por Plutarco surge a partir del barco de Teseo con el cual volvió desde Creta junto a los jóvenes atenienses. En el largo periplo, el barco fue requiriendo reparaciones y sus partes deterioradas fueron sustituidas por otras nuevas y resistentes, sucesivamente hasta cambiar todos los elementos originales.
En esta paradoja existe una nueva pregunta, y es, en el caso de que las partes sustituidas se almacenasen, y con ellas se volviera a reconstruir el barco, ¿cuál sería el barco original?
El filósofo griego Heráclito hace referencia al significado de identidad, como cualidad de idéntico, para ofrecer una visión opuesta afirmando que ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos. Sin embargo la identidad, en un sentido más amplio es el conjunto de rasgos propios que caracterizan frente a los demás, por lo que en ese caso sí asimilaríamos el río a uno único, y el hombre también, y lo denominamos con un único nombre propio.
Diferentes materiales pueden manipularse de manera similar, y tener una forma semejante. El deterioro, la adherencia, el corte, los despieces, ensamblajes, las serigrafías, pueden presentar materiales antagónicos como similares, mientras que por otro lado, la misma sustancia, trabajada de formas dispares, puede convertirse en materiales diversos. La materia olvida poco a poco su condición de sustancia y se esfuerza por convertirse en soporte de forma, las cualidades materiales dan paso a la acumulación de contenidos, de información, que cada día es más abundante y compleja.
La identidad de una construcción no reside en la propia materia, sino en su configuración, en su forma como profunda propiedad superficial, en su información. Es materia informada.

(1) Este texto forma parte de las investigaciones derivadas de la tesis del autor, dirigida por Federico Soriano y leída en la Universidad Politécnica de Madrid el 10 de diciembre de 2012. La tesis, calificada con sobresaliente cum laude, tenía el siguiente título: “Materia informada. Deformación, conformación y codificación. Los tres procedimientos de almacenamiento de información en la materia”.

Palabras clave: Materia, Forma, Información.
Keywords: Matter, Form, Information.


BIBLIOGRAFÍA

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- McDonough, William y Braungart, Michael: Cradle to Cradle. Remaking the way we make things, North Point Press, 2002, ISBN-10: 1400157617.
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- Schröpfer, Thomas: Material Design. Informing Architecture by Materiality, Birkhäuser. Basilea, 2011, ISBN 978-3-0346-0035-4.

Resumen

La materia y la forma son la esencia de la arquitectura. La forma determina a la materia para que ésta se manifieste. Este proceso a través del cual la materia cobra una forma determinada supone un aumento de la información que contiene, ya que además de las propiedades físicas de la materia, anteriores a cualquier modificación, se añade el rastro del proceso de formación. En este texto se pretende analizar la capacidad de la materia para albergar información y propone una clasificación que ordena todas sus formas o manifestaciones. El objetivo de esta tarea es descubrir estos procedimientos de almacenamiento, que son tres y dan lugar a cada una de sus tres categorías (deformación, conformación y codificación), y establecer cómo todos los procesos de manipulación de la materia, que dejan algún rastro sobre ella, se producen siguiendo alguno de los mismos.

Abstract

Matter and form are the essence of architecture. The form determines the matter, so that the latter becomes apparent. This process, in which the matter adopts a given form, entails an increase in the information it contains, as the imprint of the process of formation is added to the physical properties of the matter prior to any modification. This text considers the capacity of matter to hold information, and suggests a classification that orders all its forms or embodiments. The objective is to highlight the three procedures for storage, which give rise to each of its three categories (deformation, conformation and codification), and to establish how all the processes for manipulating matter, which leave some imprint on it, take place based on one of them.