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Por: MIGUEL ÁNGEL AGUILAR
Periodista


ELECCIONES EUROPEAS

Del lazareto en que fue recluido el régimen español al concluir la II Guerra Mundial con la retirada de embajadores, acabó saliendo Franco merced al Vaticano con el que firmó el Concordato del 27 de agosto de 1953 y a Washington suscribiendo un mes después, el 23 de septiembre, los acuerdos que facilitaron cuatro bases aéreas y navales a los americanos a cambio de ayuda militar. A partir de ahí el 14 de diciembre de 1955 consiguió el ingreso en Naciones Unidas que se le venía negando. El cierre de esta maniobra internacional acaba restando protagonismo político al exilio que se va transfiriendo al interior. Obreros y estudiantes se convierten en los dos principales bancos de prueba de la oposición al régimen.

De ahí la relevancia del Llamamiento del 1º de Abril lanzado en la Universidad Complutense de Madrid en 1956, donde por primera vez los firmantes se servían de la expresión “nosotros, hijos de los vencedores y de los vencidos”. Porque como escribió Javier Pradera un rasgo notable del franquismo, veinte años después de la guerra civil, fue la incorporación de hijos de los vencedores a las filas de los partidos derrotados en la contienda. Antes lo habían hecho algunas personalidades señeras como Dionisio Ridruejo o Joaquín Satrústegui que en lugar de reclamar el botín de la victoria se pusieron en fila con los derrotados. Es en estos momentos cuando despunta la vinculación de la lucha por las libertades con el europeísmo, un paralelismo que se mantendrá durante años y que cobrará fuerza con ocasión del Contubernio de Munich. En efecto, alguno de los detenidos en las refriegas de 1956 resultaba sospechoso de delito según los atestados policiales por tener en su casa obras del “sedicioso filósofo” Ortega y Gasset y otros por poseer documentos de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y de la Europa verde.

"Puede decirse que desde 1956 en España la causa de la libertad ha ido unida a la causa de Europa. Y se repetía como un mantra aquello de España es el problema; Europa, la solución"

Puede decirse que desde 1956 en España la causa de la libertad ha ido unida a la causa de Europa. Y se repetía como un mantra aquello de España es el problema; Europa, la solución. Las fuerzas de la oposición al régimen franquista siempre supieron que contaban con la solidaridad de quienes andaban en el empeño de la construcción europea al que solo aceptarían que se sumara una España liberada de la dictadura e incorporada al concierto de los países democráticos. Por eso, las negociaciones para la adhesión a la entonces Comunidad Económica Europea se emprendieron desde el inicio mismo de la transición y la firma del tratado en junio de 1985 tuvo el consenso de todas las fuerzas del arco parlamentario. Y a partir del 1 de enero de 1986 nuestro país fue cabeza tractora y proponente activa.
Ahora tras las elecciones del 26 de mayo se abre un horizonte de sucesos con posibilidades que no debiéramos desaprovechar. Alejemos de nosotros la tentación de pensar con el sentimiento o de sentir con la inteligencia porque estamos advertidos por Pessoa de que son operaciones enfermizas. Busquemos la manera de gestionar la decepción en la que algunos quisieran instalarse. Advirtamos los riesgos del trumpismo que fomenta y exacerba peligros para mejor vender sus armas en línea con la leyenda de esa viñeta de El Roto según la cual “el lobo crea la escopeta”. Sepamos que con Europa nos la jugamos y que el brexit y los salvini abren una oportunidad de incorporación al núcleo duro francoalemán.

"Ahora tras las elecciones del 26 de mayo se abre un horizonte de sucesos con posibilidades que no debiéramos desaprovechar. Alejemos de nosotros la tentación de pensar con el sentimiento o de sentir con la inteligencia porque estamos advertidos por Pessoa de que son operaciones enfermizas"

Desde ese convencimiento, los ganadores del Premio de Periodismo Europeo Salvador de Madariaga que suma ya veinticuatro ediciones, al constituirse como Club bajo los auspicios de las representaciones en España del Parlamento y de la Comisión coincidieron en manifestar que las elecciones del 26 de mayo configurarán el escenario donde se generará la oportunidad de decidir nuestra mejor versión de la UE y fijaron el siguiente decálogo:
1. Que la UE es la respuesta. Es voluntaria y supera la mera suma de los países miembros que la integran, pero se encuentra bajo amenazas que obligan a un mayor compromiso ciudadano.
2. Que ni desde el optimismo naif ni desde el pesimismo fatalista de los euroescépticos puede darse una relación lúcida y exigente con Europa. Su legitimidad democrática está fuera de discusión, pero no así sus tiempos, procedimientos de toma de decisiones y las geometrías variables que resultan.
3. Que la idea de Europa y el recurso a una Europa mejor requieren volver al discurso de sus fundadores para encarnarla simbólicamente.
4. Que está averiguada la necesidad de generar un sentido de pertenencia desde la educación, la pedagogía y la emotividad y pasar de saberse europeo a sentirse europeo, superando la comunidad de intereses por la de valores.
5. Que a la Unión Europea corresponde ejemplificar, transmitir valores y administrar la diversidad y la complejidad. Ser modelo de libertad y bienestar sin traicionarse en cuestiones como inmigración o defensa de las libertades.
6. Que es indispensable superar el enfoque nacional, dejar de culpabilizar a Europa en base a intereses particularistas e implicarse en pro de una comunidad con responsabilidades globales
7. Que Europa debe superarse a sí misma, sin limitarse a gestionar sus problemas internos, comprometiéndose a avanzar reduciendo las desigualdades sociales.
8. Que Europa ha de aferrarse a la cultura, cemento adhesivo y vertebrador.
9. Que la nueva mirada ha de ser capaz de integrar más allá de la frialdad de las cifras a una juventud, nacida europea, que necesita emociones con las que identificarse.
10. Que para sentir Europa es necesaria la comunicación y el periodismo libre, cuyos puntos cardinales son la lucidez, la desobediencia, la ironía y la obstinación y que es preciso un modelo de comunicación donde los jóvenes se sientan constructores de Europa, a la que han de interrogar en clave europea.

"Conviene insistir en que las libertades no se alcanzan de una vez para siempre, que están sometidas a la erosión de los agentes de la intemperie y que son biodegradables"

Conviene insistir en que las libertades no se alcanzan de una vez para siempre, que están sometidas a la erosión de los agentes de la intemperie y que son biodegradables. También que el sistema social europeo con educación, sanidad y pensiones públicas se presentaba como envidiable hasta que vinieron a decirnos que esas ventajas eran en realidad un lastre que impedía que compitiéramos como si para hacerlo debiéramos regresar a la barbarie de los egoísmos que predican el mérito del rico, siempre ganando puestos a la diestra de Dios Padre en la misma proporción en que incrementa su fortuna, y la culpabilidad del pobre al que incluso lo que no tiene le será arrebatado conforme a la parábola de los talentos. Mientras, lo que estamos viendo es que Europa o difunde derechos y contagia prosperidades o acabará importando esclavitudes. Por eso se recomienda la lectura de Slavoj Zizek quien sostiene cómo el fracaso de la clase trabajadora en tanto que sujeto revolucionario ya se puede observar en el mismísimo núcleo de la Revolución bolchevique y por ahí concluye que el arte de Lenín consistía en detectar la rabia potencial de los campesinos decepcionados. Otros han venido después a sumarse a la decepción. Atentos.

Palabras clave: Unión Europea, Elecciones europeas, Oportunidad.
Keywords: European Union, European elections, Opportunity.

Resumen

Las elecciones europeas del 26 de mayo configuran un escenario donde se genera la oportunidad de decidir nuestra mejor versión de la UE. Busquemos la manera de gestionar la decepción en la que algunos quisieran instalarse y sepamos que con Europa nos la jugamos.

Abstract

The European elections of 26 May create a situation where we have the opportunity to decide upon what is the best version of the EU. We must find a way to address the disenchantment which some would like to make permanent, and remember that Europe is at stake.