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REVISTA110

ENSXXI Nº 128
JULIO - AGOSTO 2026

Por: JOSÉ ARISTÓNICO GARCÍA SÁNCHEZ
Presidente de EL NOTARIO DEL SIGLO XXI


LOS LIBROS

En su último viaje a España el Papa reiteró la necesidad de fomentar la concordia y la unión frente a la polarización y la división, recordando que así lo atestigua la propia historia de España.

La obra más documentada sobre el estallido de la polarización más explosiva que ha sufrido España en el siglo pasado, "Fuego cruzado", así lo acredita.

Pocas veces se había escuchado con más atención una alocución en el Parlamento de España, y nunca se había aplaudido con tanta intensidad y duración -hasta siete minutos, que pudieron ser más si no hubiese insinuado su fin la moderadora-, como lo fue el discurso del Papa León XIV el pasado lunes 8 de junio en el Congreso.
Su primer mensaje, sin duda intencionado, fue un encendido alegato contra la polarización, es decir, la fuga hacia el refugio de los extremismos levantando muros y murallas que no protegen, sino que dividen, alejan, aíslan y enfrentan. Era un mensaje certero contra la situación política que vive la España actual, una reconvención calculada a aquel auditorio, recordándole que debe alentar la cultura del encuentro frente a la polarización, evitar la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones para crecer, abandonar las narrativas divisorias y polarizantes de la realidad social, huir de enfoques identitarios que solo generan fantasmas y enemigos. Es decir, abrir puertas y destruir muros.

“El primer mensaje del Papa fue un alegato contra la polarización, es decir, la fuga hacia el refugio de los extremismos levantando muros y murallas que no protegen, sino que dividen, alejan, aíslan y enfrentan”

El Papa confesó que la primera razón por la que viajaba a España era para confirmar, alentar e inspirar una reconciliación y una cooperación más profunda entre las distintas fuerzas de esta nación. Y para reforzarla hizo una mención indirecta a la Guerra Civil y al espíritu de la Transición, pues la propia historia de España confirma, dijo, que no es la cultura del enfrentamiento sino la del encuentro la que genera estabilidad y prosperidad. "La seguridad que engañosamente proviene de las armas y los muros", afirmó, "madura en contrario cuando aprendes a avanzar y crecer junto al otro, como vuestra propia historia lo atestigua".
Es así, y siempre ha sido así. Desde que Cicerón en "De Oratore" la calificó de "magistra vitae" y "lex veritatis", nadie durante los siglos siguientes ha negado a la historia su magisterio indiscutido, hoy mismo se sigue reclamando para la, ya en curso, construcción de Europa; el último, Orlando Figes, historiador británico nacionalizado alemán tras el Brexit, que en su obra Los europeos remite a la historia como clave maestra para lograr la unión europea.

“El Papa confesó que la primera razón por la que viajaba a España era para alentar una reconciliación entre las distintas fuerzas de esta nación. Y para reforzarla hizo una mención indirecta a la Guerra Civil y al espíritu de la Transición”

Esa era también la clave conceptual del mensaje del Papa en su discurso a la comunidad política española, ostensiblemente fracturada, a la que se dirigía. Y en esta línea, quizá sea el momento de que esos congresistas, que aplaudían a rabiar, demuestren que sus aplausos no eran ni de inconscientes ni de falsarios. Y que para ello repasen la historia reciente de España y mediten sobre las consecuencias que acarrea esa progresiva degradación del debate, esa colonización partidista de las instituciones, la construcción de muros divisorios que impiden el lenguaje universal de la concordia, la conciliación y la solidaridad. Bien cerca tenemos el ilustrativo ejemplo de la transición política española del siglo pasado, universalmente aplaudida, que puso fin a las consecuencias de la más aciaga polarización de la historia de España, incubada en la época de la segunda República que, en progreso suicida y alimentado con inquina, estalló en odiosa conflagración que costó casi un millón de muertos.

“Quizá sea el momento de que esos congresistas que aplaudían, repasen la historia reciente de España y mediten sobre las consecuencias que acarrea esa progresiva degradación del debate, esa colonización partidista de las instituciones, la construcción de muros divisorios”

Y para ello es recomendable dar un repaso a la obra "Fuego cruzado" (Galaxia Gutenberg, 2024), fruto del trabajo de dos historiadores de prestigio, Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío, quienes durante más de una década han examinado, hasta casi agotarlas, prácticamente todas las fuentes primarias, casi todas hasta hoy inexploradas, para ofrecer un panel elaborado exclusivamente con hechos y datos ciertos. No con opiniones sesgadas o partidistas. Hasta veinticuatro Archivos públicos y privados han examinado, más de cien órganos de prensa, epistolarios, documentación judicial, militar, política, diplomática, actas y archivos de partidos políticos y sindicatos, hemerotecas, etc., datos cuyo conjunto transciende todas las mitologías partidistas, y deja al descubierto los sesgos de las visiones ideológicas tendenciosas de los dos signos a que estamos acostumbrados.LIBROS  1

“Es recomendable dar un repaso a la obra Fuego cruzado, fruto del trabajo de dos historiadores de prestigio, quienes durante más de una década han examinado, hasta casi agotarlas, prácticamente todas las fuentes primarias, muchas hasta hoy inexploradas, para ofrecer un panel elaborado exclusivamente con hechos y datos ciertos. No con opiniones sesgadas o partidistas”

Sobre estas bases, estrictamente empíricas, los autores analizan la primavera de 1936, desde febrero en que se celebran las últimas elecciones de la República hasta el 18 de julio en que se produce el intento de golpe de Estado militar. Ningún otro periodo de nuestra historia ha sufrido mayor agitación, ninguno ha sufrido una polarización más radical y exaltada, y ninguno ha visto cómo se iba intensificando aceleradamente esa polarización rampante y envenenada hasta su estallido final desembocando en lo peor, una guerra fratricida y una dictadura de cuatro décadas.
Esta obra ofrece por primera vez una visión histórica desnuda, resulta pura de un ejercicio metodológico alejado de determinismos, teleologías o partidismos. Mera exhibición cruda de hechos ciertos y datos reales fruto de una investigación empírica paciente y rigurosa. Con méritos y aptitud suficientes para cumplir la función didáctica que corresponde a la historia, como recordaba el mensaje papal.

“Analizan la primavera de 1936. Ningún otro periodo de nuestra historia ha sufrido mayor agitación, ninguno ha sufrido una polarización más radical y exaltada”

Resulta inquietante advertir algunas semejanzas, incluso algunos paralelismos, con los pasos que está dando la política actual aquí y ahora. Cómo, consciente o inconscientemente, se van cubriendo algunas de las etapas del itinerario que siguió aquella aciaga primavera del 36. Cuando se reforzaban los muros y murallas que dividen y a la postre enfrentan. Cuando la fractura social derivada fomentaba huidas hacia adelante sacrificando valores, instituciones e ideales democráticos. Cuando se multiplicaban las narrativas divisivas y polarizantes de los grupos sociales. Cuando se fomentaba la popularidad avivando el fuego de los extremismos. Cuando se iban minando y sacrificando instituciones democráticas, con especial fijación en la judicatura y la Guardia Civil, en beneficio del Poder. Cuando los grupos moderados de la izquierda republicana, aun habiendo predicado una ideología básicamente democrática, terminaban condicionados por el sectarismo dogmático de los grupos minoritarios de quienes dependían en la Cámara, lo que les imposibilitaba gobernar para todos los españoles. Incluso teniendo que ceder en principios contrarios a la ideología predicada, adoptando decisiones contrarias al interés general y aceptando hechos consumados ante la inhibición de un gobierno frágil que dependía para sobrevivir del beneplácito parlamentario de un grupo, el socialista de Largo Caballero, que practicaba un extremismo desbocado. O cuando el Tribunal de Garantías Constitucionales dictaba una resolución que permitía la aplicación de la amnistía a los miembros de la Generalidad de Cataluña que protagonizaron la insurrección de 1934.

“Resulta inquietante advertir algunas semejanzas, incluso algunos paralelismos, con los pasos que está dando la política actual aquí y ahora. Cuando se reforzaban los muros y murallas que no protegen sino dividen y a la postre enfrentan. Cuando se iban minando y sacrificando instituciones democráticas, con especial fijación en la judicatura y la Guardia Civil, en beneficio del Poder”

Y muchos casos concretos más. Citemos solamente dos. El tema de las togas emboscadas, por ejemplo, es significativo y revelador. Se trataba de los jueces no adictos, no suficientemente republicanizados, que obligaban al Gobierno a impulsar necesariamente nuevos rumbos a la justicia, con jubilaciones obligatorias de los jueces con notoria discapacidad intelectual, y otras conspicuas reformas de tinte similar promovidas por el entonces Ministro de Justicia Blasco Garzón, entre ellas la creación de un Tribunal especial para juzgar a los jueces y magistrados con ocasión del ejercicio de sus funciones. Y otra. El empuje identitario hacia un extremismo ultra que daba la izquierda al discurso conceptual de la democracia moderada, la Ceda, tildándola de fascista, porque en el fondo, decían, católicos y fascistas eran lo mismo, lo que no deja de recordarnos lo de fachas con toga y derecha ultra y ultraderecha de aquí.

“Las semejanza nos asaltan cuando un gobierno republicano frágil que dependía para sobrevivir del beneplácito parlamentario de un grupo, el socialista de Largo Caballer, tenía que ceder en principios contrarios a la ideología predicada, adoptando decisiones contrarias al interés general, e incluso inhibirse frente a hechos consumados cuando el Tribunal de Garantías Constitucionales dictaba una resolución que permitía la aplicación de la amnistía a los miembros de la Generalidad de Cataluña que protagonizaron la insurrección de 1934”

Los paralelismos según se avanza en la lectura no dejan de asaltarnos con una frecuencia insospechada. Y hasta pueden hacer nacer en el lector el temor a que en este país germine un proceso similar de polarización creciente que desemboque, no en golpe militar y menos en guerra civil, pero sí en una democracia debilitada, frágil, una pseudo-democracia autoritaria en que suelen desembocar estos procesos populistas que no dejan de ser un eufemismo posmoderno de los totalitarismos. Basta repasar la ya clásica obra de Levitsky-Ziblatt "Cómo mueren las democracias", tantas veces citada y comentada, para ser conscientes de que una polarización extrema es pábulo ideal para desactivar la democracia colonizando sus resortes desde dentro y, en huida hacia adelante y a costa de cualquier sacrificio, fomentar la fractura social hasta conseguir un frente amplio suficiente para retener la protección del poder a cualquier coste. Y para ello extremar una polarización que refuerce el muro de contención frente al perverso adversario.
Todo lo contrario del mensaje del Papa, unidad frente a la dispersión y concordia frente a la confrontación. La historia confirma, como él avisó, lo atinado de sus mensajes.

“Los paralelismos según se avanza en la lectura no dejan de asaltarnos. Y hasta pueden hacer nacer en el lector el temor a que en este país germine un proceso similar de polarización creciente que desemboque, no en golpe militar y menos en guerra civil, pero sí en una democracia debilitada, frágil, una pseudo-democracia autoritaria”

Aparte estas derivas, el libro es un retrato minucioso y sólidamente documentado, con aportaciones inéditas, del periodo más grave y crucial de la historia de España, la primavera del 36, que vio cómo una polarización social extrema llego al paroxismo. Los autores no han regateado ni empeño, ni sagacidad ni tiempo para reflejarlo con precisión y nitidez. Citemos como méritos añadidos su respeto, poco frecuente, a las distancias y los tiempos al constatar las reacciones inmediatas de los protagonistas ante cada episodio, obviando etiquetarlos por las decisiones que adoptaron después. O el objetivo retrato de los personajes -citemos como ejemplo dos extremistas, Largo Caballero y Jose Antonio Primo de Rivera- solo en función de hechos y datos comprobados, no de leyendas. O el balance estadístico con que termina la obra: es exhaustivo y concluyente.

Una obra de referencia

Segismundo Álvarez y González-Meneses publican la 3ª edición actualizada de las Modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles

Encubierto como un apartado cualquiera más, el Real Decreto-Ley 5/2023, de 28 de junio, disposición heterogénea que modifica casi cincuenta leyes y transpone cinco directivas, verdadera ley ómnibus, idónea para filtrar sin pleno debate decisiones polémicas, derogó la Ley básica de modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles de 2009. Y en su intento de transponer directivas comunitarias, implanta novedades transcendentes en el régimen de las modificaciones transfronterizas, pero también introduce cambios sustanciales para las operaciones internas y, para completarlo, añade un apartado de disposiciones comunes obligatorias para unas y otras.
Ello se traduce en una maraña legislativa que ha inducido a los autores de las primeras ediciones de esta obra, Segismundo Álvarez y Manuel González-Meneses, ambos notarios y profesores universitarios de prestigio, a elaborar una nueva edición, ya la tercera, que trata de desbrozar este nuevo conjunto legislativo, nacional y extranjero, lleno de dudas, dilemas, ambigüedades… Incluso de algunas contradicciones.LIBROS  2

“Añade luz a estudiosos y docentes, y resulta de consulta obligada para todos los agentes y operadores del Derecho en todas sus escalas”

El resultado es una obra de referencia, como lo fueron las ediciones anteriores, y lo siguen siendo las publicaciones y numerosas conferencias dictadas por ellos sobre esta materia en la que son verdaderos especialistas, que añade luz a estudiosos y docentes, y resulta de consulta obligada para todos los agentes y operadores del Derecho en todas sus escalas. También resultará ventajosa e imprescindible para que los empresarios y ejecutivos que, cada vez con más frecuencia, deciden procesos de reajuste en las estructuras empresariales, fusiones, transformaciones, cesiones globales o escisiones, sean domésticas o transfronterizas, puedan elegir la vía más adecuada para conseguir sus fines y, navegando por ese mar proceloso con la mejor cartografía, puedan elegir la opción cabal de las que permite una maraña legislativa, no siempre clara y segura.

Gesta cartográfica consumada

El tomo recién publicado, el tercero, cubre la época de las grandes exploraciones de la historia

Hay que dar albricias al notario de Madrid, riguroso y cumplidor también en su vertiente de cartógrafo, Juan Romero-Girón Deleito, que asombrosamente ha culminado la ambiciosa meta que se marcó hace una década y que se dijo en su día que despertaba estupor.
Se trataba de confeccionar una Historia General de la Cartografía, desde la Prehistoria hasta la actualidad. Una historia que no se limita a recopilar y ordenar mapas y cartas geográficas, sino también a interpretarlas descubriendo la evolución de la cultura y la civilización que subyace y delata su trasfondo, lo que a la postre constituye una singular interpretación de la historia que nos descubre matices y detalles antes no advertidos.
Esta tercera parte de la magna obra titulada Historia de la Cartografía corresponde al mundo moderno, aunque solo hasta finales del siglo XVII, cuando la irrupción de la tecnología modificó radicalmente la forma de confección de los mapas. El tomo 1º cubría desde la Prehistoria hasta Roma, el 2º desde Bizancio hasta el Renacimiento. Es a este tomo 3º, el que cubre el mundo moderno, al que corresponde la cartografía de las grandes y decisivas exploraciones de la historia, en especial para Occidente, desde el descubrimiento de América hasta el famoso viaje de Magallanes/Elcano alrededor del globo terráqueo, con evidente protagonismo de España y Portugal.
LIBROS  3Como en su día se apuntó, recordamos que Romero-Girón ha trabajado solo con textos fiables y fuentes de garantía de fondos digitalizados de Bibliotecas, Universidades y Museos de todo el mundo. Y ha realizado un personal estudio de la historia y evolución de la Cartografía que es más que un simple libro de mapas: es un libro histórico-científico de solvencia. Y es de gran interés. Como él mismo recuerda, los mapas son un excelente índice indicador de la evolución de la cultura y la civilización humanas. Que el autor haya sido capaz de compaginar su labor profesional con el esfuerzo de esta obra monumental, es la razón del estupor o asombro que indicábamos al principio. Ingresa así por derecho propio en la gran pléyade de notarios humanistas y pluridisciplinares de esta Corporación. Enhorabuena.

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